El vestuario del Madrid cree (y espera) que Lunin será titular en Almería antes de dar el paso a Kepa
Ancelotti tiene decidido que el español será el sustituto habitual de Courtois, pero duda del momento en el que relevará al ucraniano.

Una vez que Courtois y Militao ya han causado baja y han pasado en las últimas horas por el quirófano de manera satisfactoria, el foco informativo tras la victoria del Real Madrid en San Mamés y el fichaje de Kepa pasa por saber qué portero será el titular este sábado en Almería (19:30 horas). El madridismo quiere despejar la duda de si Lunin continuará en el once por segunda jornada consecutiva o si, por el contrario, Ancelotti dará ya el paso al internacional español.
A falta de que el técnico italiano se pronuncie este viernes en sala de prensa o al día siguiente con su alineación, lo que quedan por ahora son las sensaciones, los deseos y los planes del vestuario. Y estos pasan mayormente porque Lunin continúe en la portería al menos otro partido más, dando por hecho -por la apuesta del club y por la trayectoria de los protagonistas- que Kepa será el habitual en los onces de esta temporada tanto en Liga como en Champions.
Las razones que esgrimen unos y otros tienen peso. Por un lado, impera la lógica. Kepa acaba de llegar -cedido por una temporada-, fue presentado el martes y acumula muy pocos entrenamientos con el equipo. No hay razón para abrazarse ya a él de manera desesperada, puesto que el Madrid no vive una situación a vida o muerte en la que parezca que va a salir al campo sin guardameta. Lunin rindió muy bien en Bilbao. Aunque no fue muy exigido, mantuvo la portería a cero, dio seguridad por alto y se le vio muy solvente con los pies.

Mandarle al banquillo sería un palo demasiado duro para un profesional ejemplar que es muy querido en Valdebebas. Modric, por ejemplo, es siempre unos de los que más bromea con él y le felicita con cariño cada vez que tiene la oportunidad de jugar. Ancelotti ya le dio un buen disgusto en la última edición de la Copa del Rey, la competición que el ucraniano suele disputar, al sentarle en la vuelta de los octavos de final en La Cerámica el día de la exhibición de Ceballos. Otro palo así podría terminar de deprimirle, con la incertidumbre de si va a tener que echar mano de él antes o después durante este curso.
Reunión y confianza pública
Ancelotti, pese a que fue el primero en pedir otro segundo portero cuando Courtois aún no se había lesionado, ahora ha acatado de buen grado que Lunin haya decidido seguir y no marcharse (acaba contrato en 2024). Valora su personalidad (hablaron esta semana un buen rato) e incluso le ha reforzado ante los medios cuando Thibout cayó lesionado y le preguntaron sobre si el club iba a fichar o no un recambio. "Yo estoy muy tranquilo con Lunin, la confianza es total". Además, un giro de timón tan brusco dejaría mal al entrenador tras haber sido tajante hace una semana: "Si fichamos un portero, Lunin es el titular".
Para los técnicos, Ancelotti es el que al final tiene la última palabra. En lo que están de acuerdo todo, dirección deportiva incluida, es que Kepa tiene que adaptarse aún a muchas cosas, y sobre todo a los mecanismos del equipo en la salida de balón. Ganar algo de tiempo no le vendría nada mal. Ahora hay tres encuentros más de Liga y después hay un parón por selecciones... La baja de Militao también hay que tenerla muy en cuenta. Bastante tiene ya el equipo como para cambiar en un solo partido más piezas en la retaguardia con el riesgo de empezar a desestabilizar un sistema que, tras una pretemporada irregular, alcanzó el punto deseado ante el Athletic.
Pero una cosa son los deseos y las sensaciones que circulan por Valdebebas y otra bien distinta la opinión de Florentino Pérez al respecto, con el calado que suele tener su opinión en las decisiones finales del cuerpo técnico (véase las suplencias en La Catedral de Modric y Kroos). El presidente reaccionó muy rápido a la baja de Courtois, por necesidad, pero a la vez ha sido siempre uno de los grandes defensores de la continuidad de Lunin, sin escuchar las voces que exigían un recambio. De aquí al sábado aún hay tiempo para tomar una posición definitiva en la portería.