El día que Vinicius se liberó
En 2019 rompió a llorar tras marcar un gol ante Osasuna en el Bernabéu. Minutos antes había escuchado algunos pitos.

Vinicius vuelve al origen. El 25 de septiembre de 2019, en el Bernabéu y ante Osasuna (igual que ocurrirá mañana), vivió uno de sus momentos más difíciles como futbolista profesional. Zidane le dio la titularidad y, tras fallar en varias jugadas durante el tramo inicial del encuentro, escuchó algunos silbidos de la grada del Bernabéu. Con sólo 19 años y la pesada mochila que suponían los 45 millones que el Real Madrid pagó por él, la presión sobre los hombros del brasileño era fuerte. Ese mismo verano, además, había aterrizado Hazard con la intención de que fuera la bandera del nuevo proyecto de Zidane.
En el minuto 36, con el partido empatado (0-0), Vinicius abrió el marcador gracias a un disparo desde la frontal que se coló por la escuadra tras ser ligeramente desviado por un rival. Vini se arrodilló, llevó sus manos a la cara y rompió a llorar. Un gesto tan natural como lleno de significado. Ese tanto espantaba unos demonios que se reflejaban en sus datos: había marcado tres tantos en 1.890 minutos (uno cada 630').
Desde aquella diana, las estadísticas de Vinicius sólo han mejorado: ha conseguido 37 goles en 9.370' (uno cada 253'). El curso pasado dejó los mejores números de su carrera: 22 goles, con un promedio de uno cada 194'. ¿Es su techo? Parece que no, porque esta temporada amenaza con pulverizar esos registros: lleva cinco tantos en 776', uno cada 155'.
Futuro de blanco
Este buen rendimiento, que incluye el gol que le dio al Madrid la última Champions (en París, frente al Liverpool), ha sido recompensado por los dirigentes, con una renovación hasta 2027 que le coloca entre los mejor pagados de la plantilla. Tras el 'no' de Mbappé, la figura de Vinicius ha quedado aún más reforzada.
Además, poco a poco gana peso dentro del vestuario. Su humildad y capacidad para aceptar consejos de los más veteranos le ha valido para ganarse el cariño de sus compañeros, que en privado confiesan que el brasileño está ya al nivel de los mejores del mundo. Ahí está el siguiente gran reto de Vini: subir un peldaño más para no ser uno de los mejores, sino el mejor…