SEGUNDA DIVISIÓN

Alberto Rodríguez, del Tamaraceite al fútbol profesional

El central grancanario es indiscutible para Hernán Pérez en el Lugo, nunca ha sido sustituido y solo se ha perdido partidos por sanción.

Alberto Rodríguez celebra un gol con el Lugo/LALIGA
Alberto Rodríguez celebra un gol con el Lugo LALIGA
Pablo Ruiz

Pablo Ruiz

En las categorías no profesionales del fútbol español hay mucha más calidad de la que creemos. Cuando hablamos del fútbol más anónimo del país se nos pasa por alto que, en ocasiones, para los clubes de la élite hay luz y recursos donde "pescar" calidad y rentabilidad. El caso de Alberto Rodríguez, central titular del Lugo es un ejemplo que viene como anillo al dedo.

Dio el salto a la Segunda División de la mano del conjunto gallego, no sin antes pasar por un periodo de prueba en el que agradó a Rubén Albés, el actual entrenador del Albacete y el curso pasado del conjunto albivermello. Su temporada en la recién estrenada 2ª RFEF no pasó por alto ante los ojos de un Lugo, cuyo límite salarial siempre ha estado muy abajo en la lista. El equipo amurallado, lleva once temporadas consecutivas en Segunda División, el que más lo ha hecho de manera seguida en toda la categoría, siempre con jugadores de un perfil más modesto.

El Tamaraceite de Alberto Rodríguez sorprendió a las islas y luego al país entero, contando ascensos por año, pasando desde Regional hasta la nueva Segunda B, sin temporada de adaptación. En su primera temporada en Segunda B, la 2020-2021, llegó a competir para ascender a LaLiga Smartbank, en una segunda fase que no superó. El central grancanario fue el buque insignia de un Tamaraceite en el que estaban futbolistas ilustres de la isla como, David "moco" González o el central-lateral, David García.

Casos como el de Alberto Rodríguez, goleador esta jornada frente al Burgos, sorprenden por lo tardío de su descubrimiento, con 28 años. Muy parecido a lo que ocurrió con Enric Gallego, que dio el salto a la categoría de plata pasada la treintena. Los directores deportivos tienen diamantes como Alberto, para apuntalar sus plantillas y tener garantías, sólo hace falta asomarse más a los campos del fútbol humilde para destapar jugadores titulares del fútbol profesional.