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Asalto al playoff de ascenso: virtudes y defectos de cada candidato

Levante, Alavés, Eibar y Albacete se juegan la última plaza de ascenso a Primera. Analizamos cómo llegan a este momento clave.

Montaje con los cuatro candidatos al ascenso./
Montaje con los cuatro candidatos al ascenso.
Sergio Sánchez

Sergio Sánchez

Diez meses después, la competición arranca de nuevo. Lo hace en formato de eliminatorias y con apuntes importantes en sus reglas. Sin valor doble de los goles en campo contrario, en caso de empate en ambos partidos la ventaja es para el mejor clasificado. El equipo que terminó más arriba la temporada regular lograría su pase a la final o certificaría el ascenso tras la prórroga, pues no habrá penaltis. Existieron en la primera edición, allá por 2011, y se llegó a la tanda en el partido entre Granada y Celta. Fue la única ocasión, porque desde entonces se apostó por una fórmula que premiase de alguna manera la regularidad en las 42 jornadas previas. Sin embargo, lo que no ha cambiado es la presión a la que se someten quienes alcanzan esta bola extra en la pelea por el ascenso. Percibirla como una oportunidad o un castigo puede marcar diferencias.

A estas alturas, todos los equipos sienten el aliento o la responsabilidad de dar el salto. Sin embargo, la forma de situarse entre el sexto y el tercero, hace que este torneo del ko no sea interiorizado por todos igual. A priori, para el Levante, puede ser un purgatorio imprevisto; para el Alavés, una vía alternativa; para el Eibar, una obligación y para el Albacete, una oportunidad. Quien consiga transformar esa sensación previa en energía competitiva, tendrá muchas más opciones de estar el año que viene en Primera.

EL MIEDO AL DESCALABRO PREOCUPA

Levante

Es uno de los equipos, junto al Alavés, que venían de la máxima categoría y no pudieron acompañar al Granada en el ascenso directo, por un mal tramo final. Su entrenador, Javi Calleja, tiene claro que confiar en las propias posibilidades es el primer paso para tener todas las opciones: "No llegamos en dinámica negativa al playoff, ni mucho menos. Hay muchos motivos para ser optimista".

El Levante aterrizó en Segunda como un bloque muy fuerte. Aunque se marcharon con el descenso Morales y Roger Martí, se hizo un esfuerzo económico para mantener el bloque y para fichar al delantero Bouldini, deseado también por otros equipos. Mantuvo, entre otros, a jugadores como el internacional José Campaña y a Jorge de Frutos, al cual se vinculó con el Getafe hasta última hora.

El mal inicio de temporada fue un lastre. Tanto, que en la novena jornada Nafti fue destituido tras perder en casa ante el Racing. El conjunto de Orriols acumulaba tres derrotas en los últimos cuatro partidos y era decimocuarto en la tabla con diez puntos. A cinco del playoff y ocho del líder, se hizo cargo del equipo Felipe Miñambres, el director deportivo. Dirigió al conjunto granota durante dos encuentros, ambos con victoria. Después, llegó Javi Calleja y la racha como invicto se extendió a veinte jornadas. La progresión fue enorme, pero el deficitario arranque no iba a permitir otro bajón extra.

Entre tanto, las lesiones de jugadores importantes fueron preocupando. Roger Brugué, que acaba de volver a estar disponible, fue intervenido el pasado cuatro de enero tras una lesión de gravedad en el tendón de los isquiotibiales de su pierna derecha. También se perdió al guardameta titular, Dani Cárdenas, que se rompió el ligamento del tobillo derecho, o a José Campaña, baja para siete meses tras fracturarse el cruzado de la rodilla derecha a finales de abril en Las Palmas. La amplia lista de damnificados incorporaba a otro de los destacados en la medular, Pablo Martínez, también lesionado de gravedad. Por si fuera poco, se tuvo que ir buscando alternativas a los jugadores que caían o no terminaban de reaparecer con continuidad en la retaguardia como Mustafi, Rubén Vezo o Marcelo Saracchi.

Contar con una plantilla amplia ha permitido a los del Ciutat de Valencia pelear por el ascenso directo hasta el final, igualando los puntos del segundo clasificado, pero el potencial se ha visto bastante mermado. En el aspecto psicológico hizo mucho daño la igualada sin goles en casa ante el Ibiza. Dio la puntilla por el ascenso directo. Estaba al alcance de la mano y se esfumaba; si no en lo estadístico, sí en lo moral. Cuatro victorias en los últimos doce encuentros y el triunfo in extremis ante el Oviedo, han dejado una sensación amarga. En cualquier caso, los dos últimos triunfos y el acierto cara a portería de Joni Montiel pueden ayudar a revertirla.

El presidente, Quico Catalán, llegó a comentar el importante riesgo que asumió la entidad poniendo toda la carne en el asador para lograr el regreso a Primera a la primera. El playoff es otra opción y la recuperación de jugadores como Vezo o Cárdenas, que se sumarían al desequilibrante Brugué y a Mustafi, puede ser ese respaldo emocional que el equipo valenciano necesita. La personalidad de Iborra tratará de tirar del carro.

SEGUNDAS OPORTUNIDADES SÍ PUEDEN SER BUENAS

Deportivo Alavés

Llegó desde Primera como el Levante, pero la sensación de acabar en el playoff no es tan amarga. Se afronta como la segunda vía para alcanzar a la cumbre. Mantener todas las opciones de subir a la máxima categoría hasta el último instante, ayudó para ver el mismo reto de manera distinta.

La oportunidad en Las Palmas ofreció, además, una doble vertiente. Pudieron mermar al equipo el desgaste físico y psicológico, que provocó algunas ocasiones fallidas como el uno contra uno de Asier Villalibre o las internadas por banda de Luis Rioja, pero a su vez trasladaron un refuerzo positivo: la recuperación del equipo competitivo y rocoso que es capaz de plantar cara a cualquier rival en cualquier parte.

"Va a ser muy complicado subir directo", advirtió ya a inicio de temporada Luis García Plaza. Una plantilla corta, de 19 jugadores con ficha del primer equipo, hizo que las expectativas no se situaran tan elevadas como en el resto de recién descendidos. El modelo fue optar por incorporaciones sin coste, con cedidos como Rober, procedente del Betis, o jugadores que llegasen libres, como Salva Sevilla, Guridi, Benavídez o Sedlar. Salieron hombres importantes como Fernando Pacheco o Lejeune, y hasta el último momento se cuestionó incluso la continuidad del jugador franquicia, Luis Rioja, pretendido por el Espanyol. Además, Mamadou Sylla estuvo lesionado en el inicio de temporada. El filial sirvió para completar con acierto el primer equipo. Abqar y Abde Rebbach se consolidaron y el central se ha convertido en un titular fijo para los de Mendizorroza.

Encontrar un entrenador capaz de formar un bloque sólido era fundamental y se apostó por la experiencia de un técnico con varios ascensos a sus espaldas, el último en el banquillo del Mallorca. Luis García Plaza firmó un inicio brillante: solo perdió un partido en las 17 primeras citas. Un ritmo frenético que empezó a trazar dientes de sierra a media temporada: cuatro derrotas, victoria, derrota y otros cinco triunfos seguidos. Por medio, llegaron en el mercado de invierno Asier Villalibre, que se estrenó marcando, y Antonio Blanco. Ambos sirvieron para coger aire en posiciones básicas. En lo más inmediato, el internacional sub-21 se perderá el partido de ida en las semifinales contra el Eibar por acumulación de amonestaciones.

Aunque no ha podido esprintar con brío hasta el ascenso en el último tramo, el Alavés jamás perdió la esencia de ese equipo competitivo al que cuesta una barbaridad hincarle el diente. En Albacete igualó al final, al Málaga necesitaba ganarle y sufrió para conseguirlo, pero fue capaz; y llegó a Gran Canaria con opciones claras de ser equipo de Primera. Un apunte destacado, en Mendizorroza solo ha perdido un partido.

En un sistema de competición como el playoff donde cuenta tanto el aspecto anímico, la mejor definición de cómo ha terminado la temporada regular el Glorioso, la proporciona su técnico: "Estamos tristes, pero envalentonados".

OLVIDAR PARA SUBIR

SD Eibar

A los armeros les toca luchar contra su memoria, porque las comparaciones son tan odiosas como a veces inevitables. El chasco de la pasada campaña, cuando el ascenso se escapó frente al Alcorcón en la jornada 42 y después en el playoff frente al Girona, pareció quedar atrás. Fantasmas del pasado que han resurgido en este duro tramo final.

Se despidió del liderato tras la jornada 38 y no pudo disputar el ascenso hasta el último compromiso. Tuvo que conformarse con encarar el playoff como quinto clasificado. La despedida en Huesca fue la única victoria en los diez partidos finales. Aún así, no todo son malas noticias. Ese triunfo, gracias al gol de Matheus Pereira, debe ser el resorte sobre el que impulsarse para encarar las eliminatorias de manera muy distinta a la pasada campaña. Esta vez sí ha habido tiempo para mentalizarse y administrar esfuerzos con un par de semanas de margen.

"La mejor preparación para el playoff era ganar hoy en Huesca y romper la mala racha que llevábamos", confesó Gaizka Garitano tras el triunfo en un campo complicado como el Alcoraz. Reactivar la mejor versión de su goleador Stoichkov es un paso imprescindible para llegar a la final. Si el gaditano vuelve a su nivel y Corpas resurge como socio, el arsenal ofensivo se eleva notablemente. En el aspecto negativo, el míster del conjunto guipuzcoano debe suplir la importante ausencia de Frederico Venancio, expulsado ante el Huesca, en la primera cita frente al Alavés.

Tras no conseguir dar el salto el año pasado en la temporada inmediata al descenso, la presidenta del Eibar, Amaia Gorostiza, situó el margen para lograr el retorno a Primera: "La hoja de ruta era conseguir el ascenso en tres años y eso no ha variado". Llega la segunda oportunidad, otra vez en playoff.

LA ILUSIÓN DE REVENTAR LAS EXPECTATIVAS

Albacete Balompié

Rubén Albés ha hecho popular la definición "canalleta" para referirse a su equipo. En ese adjetivo de cuño propio se sintetiza el gusto por una escuadra descarada y vertical, que viene de Primera RFEF y desea aprovechar el efecto lanzadera que otorga la sexta plaza, desde la que ascendieron Girona o Rayo Vallecano en ediciones cercanas. "Este equipo no va a cambiar en playoff, no va a tener miedo", resalta el técnico gallego.

El atrevimiento es una de las señas de identidad de los manchegos y lo plasman alzándose con el registro de máximo goleador gracias a sus 58 dianas. Por si fuera poco, el reparto del potencial ofensivo expone una de sus grandes virtudes. El delantero Higinio es su máximo goleador, pero le sigue con 11 tantos Dubasin, una de las revelaciones de la categoría, y el llegador Maikel Mesa suma 8. Hasta 16 jugadores han conseguido marcar. Llama la atención que un lateral como Álvaro Rodríguez acumule cinco goles. Entre los anotadores, merece capítulo aparte Manu Fuster. Puede presumir el centrocampista valenciano de 8 tantos, 6 asistencias y una varita mágica, para dirigir con maestría el juego del Albacete desde un crecimiento futbolístico exponencial.

Para dar el gran salto a Primera, los del Carlos Belmonte no cuentan con tanta experiencia individual como, por ejemplo, tiene el Alavés. Si nos remitimos al caso de los vitorianos, cuentan en sus filas los babazorros con cinco jugadores que conocen lo que es subir a la élite, incluso Salva Sevilla lo ha hecho en tres ocasiones. Quizá en esas comparaciones individuales pudiéramos encontrar un hándicap de veteranía respecto a otros equipos, que cuentan con experimentados jugadores en la máxima categoría, pero la plantilla albacetista cuenta con dos respaldos importantes. El primero que, aunque se produjeran movimientos y hasta cambio de entrenador, algunos integrantes del Albacete vienen de un ascenso muy reciente en condiciones adversas: la pasada temporada levantaron la eliminatoria en Riazor frente al Deportivo de la Coruña para volver al fútbol profesional. El segundo, el hambre de algunos de los incorporados esta campaña, como demostró Juanma García en un final de temporada excepcional u Olaetxea a lo largo de todo el año.

Con la sexta plaza asegurada en la penúltima jornada, el duelo frente al Mirandés sirvió como preparación del playoff sin necesidad de correr riesgos.

El objetivo ha cambiado y, una vez lograda la permanencia meses atrás, ahora los focos vuelven a girarse hacia el Alba. El equipo manchego es uno de los cuatro que se han ganado el derecho a disfrutar de este exquisito tiempo de prolongación. El objetivo no puede ser más bonito: pasar de Primera RFEF a Liga Santander en solo un par de veranos.