Así es Félix Garreta, el "martillo" con alma de líder que se doctoró en la Damm y ahora mantiene en vilo a todo el fútbol español
El pronóstico del futbolista catalán es reservado tras pasar cinco días en coma y se sigue muy de cerca su evolución.

El mundo del fútbol continúa en vilo por Félix Garreta. Del Betis al Amorebieta pasando por el CF Damm, el club barcelonés donde se crio futbolísticamente desde alevines hasta cadetes, todos siguen pendientes del estado de salud del joven Félix Garreta. Con prudencia y cautela, a la espera de avances significativos que den lugar a un parte médico oficial, pero con buenas señales. Las últimas noticias, como informó EFE, apuntan a que "estuvo despierto y reconoció a sus familiares" tras varios días en coma inducido después del accidente que sufrió en su domicilio de Palau-solità i Plegamans, pero todavía el pronóstico es reservado y se sigue día a día su evolución.
"Fue un shock tremendo. Hace apenas algunos días estuve hablando con él", reconoce uno de sus exentrenadores en la Damm, del cual fue fichado para el juvenil del Real Betis en 2020. Los que le conocen bien comentan que hasta la categoría de cadetes no tenían claro si Garreta llegaría a la élite, pero que en su última temporada en el club cervecero "había dado un paso adelante" y su rendimiento "sobresaliente" hacía presagiar que se ganaría la vida con el fútbol. De hecho, el cadete de División de Honor -la máxima categoría a nivel estatal- de la Damm, tras muchas temporadas clasificándose a mitad de tabla, en la 2019-20 peleó con el Girona el tercer puesto en liga, solo por detrás de FC Barcelona y Espanyol. Garreta era el capitán de aquel equipo, en el que también jugaba Víctor Barberà, actualmente en el Brujas belga.
Jandro Castro, entrenador del Amorebieta, habla sobre Félix Garreta:
— Relevo (@relevo) May 12, 2024
💬 "Nuestro partido es Félix".
💬 "A veces nos sentimos hasta mal hablando de fútbol".
El jugador se encuentra en coma desde hace unos días y el equipo le manda todo su apoyo. pic.twitter.com/rLGJ7VOGQ8
«El fútbol de barrio» de Félix Garreta
En su época de cadete, Garreta casi siempre se desempeñó como central. "Demostraba muchísima tranquilidad a la hora de sacar el balón y de interpretar el juego; incluso en situaciones límite tenía la capacidad de salir desde atrás", apunta uno de sus exentrenadores. Otra de las facetas en las que ya destacaba de más joven era el juego aéreo. "Lo recuerdo en la época de alevín. Entonces no era muy alto, y sigue sin serlo -mide 183 centímetros-, pero me parecía un central top que en las jugadas de estrategia era un auténtico martillo. Las remataba todas. Cada vez que había un córner a su favor, sufríamos", rememora uno de los que se enfrentó a él en más de una ocasión en sus primeros años en la Damm. Garreta sigue siendo un goleador y en su primera temporada en el fútbol profesional ya ha marcado cuatro goles con el Amorebieta.

"Ganaba muchos duelos, no solo por su físico, también por su intuición. En el cuerpo a cuerpo no era muy potente ni muy rápido, pero sí que era muy intuitivo. Sabía interpretar el juego, como colocarse y cuando anticipar. En eso era muy bueno", recuerdan los que compartieron equipo con él: "Aparte de sus cualidades técnicas y físicas, era muy pillo, tenía fútbol de barrio, mala leche. Y ese puntito, además de su gran carácter competitivo y que confiaba muchísimo en sus capacidades, marcaba la diferencia".
VA POR TI, FÉLIX GARRETA 💚
— DAZN España (@DAZN_ES) May 12, 2024
Detallazo de @pablofornals dedicando su gol al canterano bético, que se encuentra en coma inducido 👏🏻#LALIGAenDAZN ⚽ pic.twitter.com/GfAE3SCv4x
Ese gen competitivo lo trasladaba al equipo. "Solíamos decir que era un poco cabroncete, en el buen sentido de la palabra, porque exigía a los compañeros y a los entrenadores, también. Siempre quería que el equipo compitiera al máximo y si algo no funcionaba, lo verbalizaba para que se arreglara. Y si tenía que apretar a alguien, lo hacía. Era capitán y actuaba como tal porque, además, ya llevaba muchos años en la Damm y tenía un estatus dentro del vestuario. Pero todo, siempre desde el respeto y la educación", y es que Garreta se crio en un entorno de lo más sano. Sus padres, que siempre le acompañaron a todos los partidos, "nunca tuvieron una mala palabra hacia el club ni el entrenador, ni le comían la cabeza a su hijo. Parece algo lógico, pero no suele suceder siempre así en el fútbol base", desvelan los que lo vivieron.

"Aunque no era un chico extremadamente extrovertido, tenía una ascendencia y una calma impropia de su edad. Recuerdo un partido en la 2019-20 en el campo del Cornellà, un equipo que solía estar por encima de nosotros, que nos fuimos al descanso con 0-1. Y en la caseta, con una tranquilidad fuera de lo común, nos dijo que estuviéramos tranquilos, que ese partido lo íbamos a ganar. Todos nos quedamos parados. Y terminamos 0-2", evoca uno de los presentes en esa charla.
Tota la nostra força per tu i per la teva família, @Felixgarreta. https://t.co/r3hpcWVyyc
— Club de Futbol Damm (@CFDamm) May 9, 2024
Al término de aquella temporada, en vistas de su nivel, el Betis lo fichó para su juvenil, pero pronto empezó a competir con el filial verdiblanco. Internacional con la Selección española en sus categorías inferiores -el pasado verano disputó el Europeo Sub 19-, Félix es una de las promesas de la cantera bética y la idea del club es que haga la próxima pretemporada con el primer equipo para decidir si tiene hueco en el conjunto que dirige Manuel Pellegrini, que lo cedió el pasado verano al Amorebieta.
El Amorebieta se agarra al día a día para superar su momento más duro
Urritxe hoy amaneció tranquilo. Césped mojado por la lluvia que acecha Vizcaya en los últimos días y silencio. Mucho silencio. Los únicos que estaban en el campo de Amorebieta son los jugadores y el cuerpo técnico, que se han mentalizado en centrarse en lo deportivo para alejar la pena que tienen desde que sucediera la desgracia que está viviendo su compañero Félix Garreta. La puerta de acceso al estadio permanecía abierta, como siempre en los entrenamientos del conjunto vasco, un modesto club que puede darse el lujo de ejercitarse en tranquilidad incluso con sesiones a puerta abierta.
Según avanzaba la mañana se iban sumando algunos vecinos y jóvenes del instituto que colinda con el escenario deportivo, pero poco más. Es el clima necesario para que este grupo siga el plan que se ha trazado. Como dijo Jandro Castro en la previa del último choque y en la rueda de prensa posterior a ganar al Villarreal B, el foco está puesto en competir, aunque a día de hoy sea lo menos importante. Es la única manera de superar este mal trago y, también, el mejor homenaje posible a Félix y su familia.
Grande Manu 💪 https://t.co/ao0c9zfMmq
— SD Amorebieta (@SDAmorebieta) May 14, 2024
"Lo que más queremos es que Félix se ponga bien y esté con nosotros pronto. El fútbol pasa a un segundo plano, pero tenemos que competir", dijo Jandro Castro tras vencer al filial del submarino amarillo. Antes del choque, el técnico, como no podía ser de otra forma, reconoció que lo estaban pasando "muy mal". Se reunió el grupo y hablaron, con el estado de Félix como prioridad, pero entre todos llegaron a la conclusión de que debían jugar y ganar por Félix y para superar "este mal trago de otra forma". Las imágenes en la grada de Lezama, con numerosas pancartas de apoyo, así como las celebraciones del triunfo, con mucho homenajes diferentes, daban fe de ello.
Ese discurso se mantiene de forma pública y privada, pero también se comprueba presenciando un entrenamiento. La intensidad es máxima en cada ejercicio, los piques en los partidos cortos están igual de presentes y las celebraciones por las victorias puntuales también siguen existiendo. Se compite al máximo. "Más que nunca", dicen, conscientes de que se están jugando también la permanencia en LaLiga Hypermotion y que lograrla será el mejor regalo posible para el futbolista cedido por el Betis.
2️⃣8️⃣💙 Partido emotivo. ESKERRIK ASKO!#IlusioBerriBat #aupaAZULES pic.twitter.com/yyOpTJr8Oh
— SD Amorebieta (@SDAmorebieta) May 13, 2024
Por eso, el día a día sigue. "La clave es acertar en el último pase, en la última decisión", corrige Castro mientras los responsables de la parcela deportiva pasean por el césped al teléfono, los diferentes miembros del staff técnico aprietan con el que falla, los fotógrafos hacen su trabajo y a través de las redes sociales se mantiene el discurso social en el que se llama a la ilusión de la permanencia. Debe ser difícil, pero según explican es la única manera de aparcar por momentos los pensamientos.