Luis Carrión, un entrenador sin miedo a perder, es el relevo de Cervera en Oviedo
El técnico barcelonés llega a Oviedo con el objetivo de mejorar los registros de los asturianos tras la primera destitución en Segunda.

El paso de las jornadas no perdona a los entrenadores y ese rodillo, en la LALIGA Hypermotion, es todavía más implacable. En la transición entre la sexta y la séptima jornada, los resultados ya han dictado la sentencia de Álvaro Cervera como técnico del Real Oviedo. Los carbayones son, junto al Huesca, los únicos que todavía no saben lo que es sumar una victoria en la competición y eso para un club con aspiraciones de coquetear con el ascenso es una losa demasiado pesada.
Tres días después de la derrota del Oviedo en Andorra, se ha hecho oficial el cambio en el banquillo de un Cervera, que llegó a tierras asturianas la temporada pasada, tras once jornadas disputadas. Cogió a un equipo en puestos de descenso y le cambió la cara hasta el punto de acabar la liga en octava posición. Es cierto que siempre estuvo lejos de unas aspiraciones más altas, pero dejó un sello efectivo, en el que la premisa era que ocurrieran pocas cosas, ser efectivos en ambas áreas y rentabilizar los goles. El Real Oviedo, de la mano de Cervera, nunca ganó por más de un gol de diferencia.
Sus números en el Cartagena
El giro de guion en las oficinas oviedistas ha sido radical. Aterriza Luis Carrión (Barcelona, 1979) con la responsabilidad de pilotar la nave del Tartiere lejos de la quema y con la mirada puesta en llevar al césped un fútbol más vistoso y arriesgado. Los datos del técnico barcelonés en las dos últimas temporadas y media al frente del Cartagena, dejan claro que no es amigo de los empates. En su primera campaña completa al frente del club albinegro, el Efesé sólo empató seis veces, siendo el equipo que menos igualaba en la categoría. Habría que remontarse a la temporada 2011/12 para encontrar un conjunto con menos empates en Segunda. Fue el Deportivo de la Coruña, que solo lo hizo cuatro veces, y ascendió con 91 puntos.
La temporada pasada, el FC Cartagena de Luis Carrión seguía siendo protagonista con balón. Superó a sus rivales en posesión en 29 de los 42 partidos, dando importancia a una elaboración con vocación ofensiva, potenciando el rendimiento y los números de los atacantes, pero dejando ciertas carencias a la hora de proteger su propia portería. Es cierto que el Cartagena estuvo entre los cinco equipos más goleadores (47), pero también entre los cinco que más recibió (49). Y eso que su portero, Aarón Escandell, fue el quinto que más paradas hizo (109).
#BienvenidoCarrión#RealOviedo 🔵⚪
— Real Oviedo (@RealOviedo) September 21, 2023
Más allá del atrevimiento del técnico barcelonés, se le reconoce la capacidad de sacar el máximo de sus futbolistas, desplazándolos de sus zonas habituales si es necesario. De Blasis dejó la banda para ser una referencia en el centro del campo y a Jairo Izquierdo (el curso pasado) acabó sacándole un extraordinario rendimiento en la banda derecha. De esta manera firmó dos novenas posiciones con el Cartagena en dos temporadas en las que rozó el playoff.
"Hay que tener poco miedo en la vida y a perder, menos", comentaba Carrión en su presentación con el Efesé, al que llegaba al inicio de la segunda vuelta, en enero de 2021, con el equipo en puestos de descenso. Dos temporadas y media después, logró consolidarlo en la categoría. El reto de hacer despertar a un Oviedo, que no ha ganado y es el equipo que menos marca (solo dos goles en seis partidos), no va a ser una novedad para él.
Los inicios de Carrión en los banquillos
Arrancó su andadura como entrenador en el fútbol femenino, ocupando el banquillo del RCD Espanyol, donde logró una Copa de la Reina, venciendo al Athletic Club y peleó por la liga sin tener el presupuesto más alto. En una entrevista, que concedió a Sergio Sánchez para Relevo en febrero, resaltaba la profesionalidad de sus jugadoras: "Entrenábamos a las nueve de la noche, venían de estudiar o trabajar y le ponían más ganas que equipos en los que yo había estado. Así que ahora, cuando veo equipos que entrenan por las mañanas, comen allí, tienen medios…, me alegra un montón porque se lo merecen".
Tras esta experiencia, empezó su periplo en el Córdoba CF en 2013, donde pasó cuatro años alternando las funciones de entrenador adjunto, del filial y del primer equipo, debutando así en los banquillos de Segunda División. La temporada 2018/19 la completaría en la UD Melilla, en Segunda B, club con el que acabaría disputando la fase de ascenso a la categoría de plata, después de acabar en tercera posición, lo que llamaría la atención del Numancia.
En el club soriano arrancó la que sería su primera temporada completa en Segunda División. Llegó a tocar los puestos de playoff de ascenso, pero el equipo acabaría deshaciéndose en un final de temporada que terminó condenándolo al descenso. "Hicimos un buen trabajo, aunque luego el resultado no fuera el mejor, tuvimos muchas cosas en contra y me sorprendió porque en el fútbol se vive de pasiones y la gente lo supo valorar, porque nos dejamos la vida", comentaba Luis Carrión cuando llegó al Cartagena, sobre el tiempo en el Numancia, su último equipo en aquel momento.
Al Carlos Tartiere llega ese entrenador, que fue lateral derecho con alma de mediapunta, buscando construir un equipo "valiente, que no tenga miedo a perder, con personalidad y atrevidos, pero no suicidas". Luis Carrión mantiene esa esencia que da haber compartido posición con Puyol en La Masía. Tras batir el récord de victorias de un entrenador en el Cartagena en Segunda, las expectativas a las que se enfrenta en Oviedo son altas, pero siempre ha transmitido que no tiene miedo a perder y eso suele dar una ventaja.