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Fernando Molinos, la leyenda del Espanyol que secó a Maradona, Cruyff y Pelé: "Era el mejor marcador que he visto"

El club perico realizó un emotivo homenaje a uno de los futbolistas que más veces ha vestido la camiseta blanquiazul.

Molinos, en su homenaje en la ciudad deportiva del Espanyol. /RCD ESPANYOL
Molinos, en su homenaje en la ciudad deportiva del Espanyol. RCD ESPANYOL
Marc Mosull

Marc Mosull

"Recuerdo que en 1981 jugamos en la Bombonera un amistoso contra el Boca Juniors de Diego Armando Maradona. A Molinos le encargaron marcar al Pelusa. Empatamos a cero, y te diré que Maradona prácticamente no tocó la pelota", relata con una sonrisa Raúl Longhi, excompañero de Fernando Molinos en el Espanyol. "Antes era habitual hacer marcajes al hombre, y a él siempre le tocaba cubrir al mejor futbolista rival. Se pegaba a ti y era muy pesado, mucho. Lo podías regatear, pero ni así te librabas de él", recuerda el experico Dani Solsona, que sufrió a Molinos cuando este jugaba en el Zaragoza. Hay quien dice que con el fichaje de Nando por el Espanyol, el noi de Cornellà, que era técnicamente brillante, se quitó un peso de encima.

"En los derbis, Cruyff cogía el balón y le retaba con la mano, le decía 'ven, ven'. Y Nando le defendía a ultranza, no había manera de despegarse de él. Recuerdo un marcaje espectacular que le hizo en el 5-2 de 1974 en Sarrià. Y en un 1-1 en el Camp Nou", evoca su excompañero y amigo Rafa Marañón. Y es que en el vestuario del FC Barcelona, cuando querían enfadar a neerlandés, sus compañeros le decían '¡que viene Molinos!'. Y Cruyff pillaba unos cabreos que para qué.

Pese a todo, el centrocampista perico gozaba del respeto y la amistad del exentrenador azulgrana. También de Maradona, al que conoció en el amistoso del 81. "¿Molinos? Buen marcador y sobre todo noble", dijo el Pelusa tras aquel 0-0 en Buenos Aires. Tres años más tarde, siendo la estrella del FC Barcelona, el astro argentino participó como actor en una obra de teatro benéfica promovida por los jugadores del Espanyol que fue ideada y dirigida por Fernando Molinos. En su homenaje, el pasado fin de semana, rememoró con cariño aquel inédito episodio.

Molinos, en un salto con Pelé.  RCD ESPANYOL
Molinos, en un salto con Pelé. RCD ESPANYOL

El día que Molinos «no le dejó tocar bola a Pelé»

"Jugábamos las semifinales del Trofeo Carranza de 1974 contra el Santos, y el entrenador Santamaría le dijo a Molinos: 'Tú encárgate de Pelé'. Él respondió: '¿Quién es Pelé?'. Y le tuvimos que decir que era el número diez", revela con una carcajada Marañón. Por aquel entonces, O Rei, archiconocido, ya estaba considerado el mejor futbolista de la historia.

"Oye, pues Nando no le dejó tocar bola a Pelé. Fue impresionante. Cómo sería aquel marcaje, que el brasileño se acercó a la caseta para saludarle tras el partido", completa el de Olite, que aquel día jugó su primer encuentro con el conjunto catalán: "Firmé con el Espanyol el 27 de agosto. Y de Barcelona me mandaron directo a Cádiz para jugar el día 29. Mi primer compañero de habitación fue Molinos, que había llegado al club unos meses antes". Y desde entonces, se hicieron inseparables, casi hermanos. El delantero navarro fue perico hasta 1983 y Nando, titular indiscutible con todos los entrenadores que tuvo, hasta 1984.

Cartel del Trofeo Carranza de 1974.  CÁDIZ CF
Cartel del Trofeo Carranza de 1974. CÁDIZ CF

"La edición del Carranza del año 1974 es una de las más recordadas. Participaron Palmeiras, Santos, FC Barcelona y Espanyol. En el cartel de aquella edición aparecían la efigie de Cruyff, recién llegado al FC Barcelona, y la de Pelé. Eran los dos grandes ases de la época, y se plantearon las semifinales para que se llegaran a enfrentar en la final", reconoce Juan Sevilla, historiador del Cádiz CF.

Pero, ahí estaba el maño Molinos, con su marcaje a O Rei, para evitarlo. El Espanyol venció 2-0, con goles de Marañón y Manolín Cuesta. Para alegría de los gaditanos, el Barça también cayó eliminado, y Cruyff y Pelé se vieron las caras en la final de consolación. Por su parte, los pericos claudicaron (2-1) en última instancia ante el Palmeiras de Luis Pereira y Leivinha, y se quedaron sin el trofeo que ya habían levantado justo un año antes.

Un especialista en el marcaje individual que nunca fue expulsado

Los que conocieron en la corta distancia a Molinos, destacan de él, por encima de todo, el factor humano. "Era un tipo muy querido y respetado en el vestuario por cómo era y, también, por todo lo que representaba sobre el césped: trabajo, entrega y actitud. Un ejemplo en todos los sentidos", subraya Longhi. Y pese a su fama de centrocampista pétreo y agresivo, Molinos "no era sucio ni marrullero, veía muy pocas tarjetas", añade el argentino. La prueba de ello es que no fue expulsado ninguna vez en sus 319 partidos como blanquiazul.

Molinos junto a Rafa Marañón en Olite.  RAFA MARAÑÓN
Molinos junto a Rafa Marañón en Olite. RAFA MARAÑÓN

"Es el mejor marcador que yo he visto nunca. El mejor. Yo creo que no fue a la selección porque jugaba en el Espanyol. Si hubiera estado en Barça, Madrid o Athletic Club, habría sido internacional seguro", comenta Marañón. A pesar de la vitola de futbolista defensivo, Molinos "no estaba exento de calidad, tenía buen pie".

"Hubo una época que le pusieron de lateral, y yo metí un montón de goles a centros de él", desvela el máximo artillero de la historia blanquiazul, testigo directo del único tanto oficial que marcó Nando: "Fue contra el Atlético de Madrid. Chutó desde fuera del área y el balón golpeó en los dos postes. Cuando la pelota ya estaba dentro, el argentino Pavón la terminó de empujar. Y yo fui al árbitro y le dije: 'Dáselo a Nando, ¿eh?". Y se lo dio". Por cierto, Molinos marcó otro gol ante la selección de China en un hexagonal en tierras japonesas que realizó el Espanyol en 1980.

Molinos y Marañón en el homenaje del club al futbolista.  RCD ESPANYOL
Molinos y Marañón en el homenaje del club al futbolista. RCD ESPANYOL

Fernando Molinos, que da nombre a la puerta número 4 -el dorsal que solía llevar- del Stage Front Stadium, es historia perica dentro y fuera del campo: abogado de profesión, tras colgar las botas, trabajó en el mundo de la banca y en los despachos del Espanyol como director general, vicepresidente y consejero. Junto a su inseparable amigo Rafa Marañón, ideó y publicó desde 1995 "por amor a este equipo" el Tot Espanyol, una revista en clave blanquiazul que servía como anuario de la agrupación de Veteranos, la cual también presidió y con la que jugó durante más de 20 años.

Y el club, su fundación y los veteranos quisieron rendirle tributo el pasado fin de semana con un sencillo, pero sentido homenaje que emocionó a Nando Molinos, la leyenda del Espanyol que frenó a Maradona, Cruyff y Pelé.