Soberón, su salida del Racing y un largo viaje por el fútbol modesto: "Si les meto un gol y lo celebro tampoco pasaría nada..."
Formado en La Albericia, el delantero cántabro pasó varios años en 1ª RFEF antes de eclosionar en Elda y ser hoy el goleador del Zaragoza.

El día de su debut con el Real Zaragoza en Cádiz, en el arranque de LaLiga Hypermotion, Mario Soberón anotó dos goles y los dos fueron saludados por la afición con un grito que sonó tanto a celebración como a alivio. En apenas un rato de liga, Soberón ya había superado la producción goleadora de varios de los puntas fichados por el club aragonés en los últimos años. Vuckic, Toro Fernández, Sabin Merino y Gueye pasaron por el Zaragoza sin dejar un solo gol en la portería contraria. Álex Alegría marcó una vez. Y el año pasado, Sinan Bakis ni siquiera se estrenó. Mientras Sergi Enrich, también en blanco durante casi toda la campaña, firmaba dos en los últimos encuentros del campeonato. Importantes, pero sólo dos.
Este sábado, el Real Zaragoza hace de anfitrión contra el Racing de Santander, líder hasta la victoria de la SD Huesca anoche. En el equipo cántabro aparece el máximo anotador hasta ahora del campeonato (Andrés Martín, con seis goles); y, enfrente, un Soberón que ha marcado cinco. A los dos jugadores les separa un tanto y a ambos equipos, un solo punto. El Zaragoza ha ganado sus dos partidos en La Romareda y el Racing, los tres que ha jugado fuera. Dos clásicos en la planta noble de Segunda.
Pero el foco recae en Soberón, protagonista por dos motivos: su inesperada suplencia el sábado pasado en Gijón (derrota por 1-0), de la que ha hablado con plena normalidad. Y, por supuesto, su pasado en la cantera racinguista, salida que en algún momento calificó de "injusta", y el periplo por Segunda B y 1ª RFEF antes de llegar a Segunda con Eldense y Zaragoza. En La Romareda vive el mejor arranque de temporada de toda su carrera.
Por eso la desaparición de Soberón del once inicial en El Molinón le puso un punto de extrañeza a la alineación de Víctor Fernández, aunque en la lógica del técnico no suponga nada diferente de lo que ha hecho en estos primeros partidos: Alberto Marí, Samed Bazdar, Iván Azón y el propio Soberón se han repartido minutos, titularidades y posiciones en el ataque zaragocista. Soberón es quien más ha jugado (444 minutos, seis encuentros en el once inicial); le sigue Bazdar (314 minutos en seis partidos, se perdió uno por estar con Serbia sub-21 y a su regreso fue suplente); después aparece Alberto Marí (251 minutos repartidos en cinco partidos, cuatro de ellos de titular, se incorporó en el cierre del mercado); y por último, Iván Azón (187 minutos, siempre desde el banquillo como revulsivo oficioso del ataque).
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— Real Zaragoza (@RealZaragoza) September 8, 2024
Pero la derrota en Gijón ha elevado el ruido en torno al Zaragoza en los últimos días. Y, como ocurre siempre cuando un entrenador hace una elección contracorriente, la suplencia de Soberón ha sido uno de los puntos de crítica. El resto lo hizo un encuentro que el Zaragoza comenzó muy bien y acabó inerme: dos tarjetas rojas (la de Clemente en el inicio de la segunda mitad, la de Lluis López al final del encuentro), segunda derrota de la temporada y otro encuentro lejos de casa sin anotar gol. Son detalles cuyo peso aún habrá que discernir conforme la temporada vaya caminando, pero la reacción ciclotímica a las derrotas es connatural al Zaragoza en estos tiempos de frustración en Segunda.
Durante la semana, Soberón ha desactivado cualquier asomo de controversia: "Lo mejor es no darle más importancia al hecho de ser suplente o ser titular, en este equipo todos estamos capacitados para ser titulares", argumentó el cántabro. Víctor contestó con algo más de filo el jueves, cuando se le preguntaron los motivos de esa suplencia: "Los mismos motivos que cuando lo pongo de titular: ganar. Ha dado una lección de maestría, porque era una ocasión de meter mierda y generar líos", alabó Víctor a su futbolista, desviando el dardo al periodismo.
En El Molinón, el técnico recurrió a Soberón tras el descanso, cuando retiró a la pareja ofensiva (Marí y Bazdar) para darle toda la segunda mitad al cántabro y a Iván Azón. Pero, tras la temprana expulsión de Clemente, el Zaragoza ya no logró regresar al partido. Víctor defendió su rotación en el ataque: "Busquéis la pareja de atacantes o las combinaciones que busquéis, con todas hemos ganado; y con todas ha habido alguna fase en los partidos que hemos ido perdiendo y hemos modificado", adujo el entrenador.
Frente al Racing, la lógica apunta al regreso de Mario Soberón al once inicial, aunque es una incógnita con qué configuración. Víctor tiende a entregarle el papel de nueve principal a Marí, con un segundo punta que puede ser Soberón o Bazdar. El serbio también ha aparecido y ha jugado ratos como primer delantero, pero la realidad es que todos se mueven en posiciones intercambiables. Incluso el propio Azón, el único que no ha salido de partida, pero siempre dispuesto a estirar las costuras de las defensas con sus caídas a los lados y las carreras furibundas al espacio: "Cada uno tiene sus roles y lo que tengo claro es que en este equipo no hay nadie imprescindible", subrayó Víctor Fernández.
La cuestión es cómo de imprescindibles resultan ahora mismo los goles de Soberón. Su eficacia en ataque (siete remates, cinco tantos, un penalti entre ellos) lo ha convertido en el referente anotador. A los demás les está costando ver portería. Con un buen trabajo y momentos prometedores cara a la meta rival, Marí todavía no ha podido subrayar su rendimiento con un tanto. Bazdar dejó el segundo contra el Levante, hermoso y decisivo, lo que elevó la buena consideración general de su rendimiento. Azón aún no ha visto puerta, pero ha rozado varios goles y sus remates han encontrado la madera. El resto hasta los 11 tantos anotados por el equipo los han aportado Francho (2), Aketxe, Pau Sans y Marcos Luna, a uno por barba.
🎥 Mario Soberón, delantero del @RealZaragoza, sobre si celebrará si mete gol este sábado
— Francisco Casado (@FCasado17) October 2, 2024
🗣 "No sé como reaccionaré. En casa, con nuestra gente, si lo celebro tampoco pasa nada"
➡️ Soberón es de Unquera (Cantabria) y estuvo en la cantera del @realracingclub pic.twitter.com/CBb6uguT0k
Pero la gran historia con Mario Soberón de protagonista reside en un nuevo reencuentro con el equipo en el que hizo toda su formación, desde que llegó procedente del Reocín, siendo un niño de 10 años, a las inferiores del Racing: fue, como recordaba estos días la prensa de Santander, goleador serial en todas las edades. Pero la promesa acumulada a lo largo de esos años no acabó de concretarse a la hora de dar el salto al primer equipo. En el mercado invernal de la temporada 2018/19, el Racing lo mandó cedido al Amorebieta; y al año siguiente dejó su club de siempre a los 22 años, para marcharse a jugar al filial del Valladolid. Una situación que él llegó a considerar "injusta" en una entrevista cuando jugaba en el Eldense.
Apenas había llegado a pisar el primer equipo y le tocó dar un largo rodeo por la Segunda B y, tras la reorganización de las competiciones, la 1ª RFEF: Atlético Levante, SD Logroñés y, por fin, el Eldense vieron a Soberón ir elevando sus prestaciones goleadoras y llamar la atención en la antesala del fútbol profesional. Entre 2021 y 2023, el Eldense encadenó tres ascensos consecutivos: primero a Segunda RFEF, luego a Primera RFEF y, por fin, a Segunda División. Ese año el club alicantino había fichado a Soberón, libre tras acabar en el Logroñés: metió 14 goles (11 en la liga, dos en la fase de ascenso y otro en Copa del Rey). El año pasado añadió nueve más, confirmando en el Pepico su mutación de amenaza fantasma -un punta intuitivo, hábil para moverse en las entretelas del área y sus alrededores- en anotador concreto.
Si alguien en el Racing lo había olvidado, el par que marcó Soberón en el empate a tres frente al equipo de su casa sonaron como un aldabonazo. Tan astuto en la finalización como discreto en la formas, Soberón le guardó respeto a sus años en La Albericia y prefirió no gritar los goles. Ni siquiera el segundo de ellos, un disparo imparable tras recorte al borde del área, soberbio en la ejecución. Pero esta vez, si marca en La Romareda, ya ha dejado entrever que su reacción será diferente: "El año pasado no los celebré, este año no sé cómo reaccionaré en casa, con nuestra gente... Si lo celebro tampoco pasaría nada".
⚽️ “No tuve ninguna oferta formal del @realracingclub”, dice @MarioSoberon9, del @RealZaragoza, en SER Deportivos Cantabria
— AS Cantabria 🗞️⚽ (@AsCantabria) October 3, 2024
✍️🏽 @OskarGarcia16
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El final de su contrato con el Eldense le abrió la puerta el pasado verano al Real Zaragoza. Su nombre había corrido entre medios y aficionados como posible refuerzo para el Racing, al que se le escapó el playoff de ascenso precisamente contra el Zaragoza en los Campos de Sport. En una entrevista este jueves en SER Deportivos Cantabria, Soberón dio su versió: "No tuve una oferta formal del Racing y, una vez que me llegó lo del Zaragoza, no tuve más que pensar. No hubo nada firme y no estoy decepcionado, no me esperaba la llamada porque tu vas hablando con tus agentes y sabes un poco como van las situaciones, me salió la opción, no lo pensé y aquí estoy muy feliz", dijo.
La prudencia en las formas se mezcla con una sensación común a muchos futbolistas: el residuo de autoestima y reivindicación de aquéllos que no han podido alcanzar el primer equipo del que fue el club de sus vidas desde chicos. No hay rencor, más bien un distanciamiento profesional y necesario para valorar la apuesta de otros clubs: "Para mí jugar contra el Racing siempre es especial, estuve 12 años allí desde pequeño, pasé por todas las categorías y, tanto el año pasado como éste, son partidos diferentes", ha admitido Mario Soberón estos días.
El conjunto cántabro ha pasado la semana previa a su visita a La Romareda en la cabeza de la clasificación, pese a su última derrota el lunes contra el Cartagena: "No lo miro con envidia, porque al Racing le deseo lo mejor: verlos bien y haciendo las cosas como toca me parece bueno para el club y para Cantabria. Yo soy de allí y me alegro". ¿Se puede reabrir una puerta en el futuro para su regreso? Soberón tampoco lo tiene ahora mismo en mente: "En lo único que pienso es en lo que tengo que hacer en el Zaragoza, porque aquí estoy inmensamente feliz".
Mientras, La Romareda disfruta por fin de un atacante armado con goles: en sólo siete partidos ya lleva más de la mitad de los nueve firmados en Elda. Y se ha hecho frecuente la cancioncita de la hinchada ("Hey, Soberón / todos los días mete gol, Soberón) para celebrar los tantos de un futbolista de explosión silenciosa. Como durante toda su carrera.
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