Vuelve el derbi asturiano de la pasión, la resiliencia y la polémica
Oviedo y Sporting se enfrentan coincidiendo con la quinta jornada liguera en Segunda División, en un derbi con mucha tradición.

El derbi asturiano no necesita promoción. Destaca por su aroma futbolístico, que representa a su tierra de la misma manera que los Lagos de Covadonga, la sidra o el cabrales. Este sábado (18:30 h.), tendrá una nueva oportunidad, en el Estadio Carlos Tartiere de Oviedo, para confirmar que es el partido del año en la categoría de plata. Algún día, seguro que no muy lejano, volverá a Primera. De momento, con la liga arrancando, el cuadro local no ha empezado bien y es el colista de Segunda -con dos puntos-, sin conocer la victoria. El Sporting, con seis puntos, está cerca de los puestos de arriba, aunque a estas alturas eso sea de lo de menos.
Es anecdótico por llevar sólo cuatro jornadas ligueras, pero la última vez que se disputó este partido con el conjunto carbayón cerrando la tabla fue en el desafortunado año 2003. El Oviedo venció al Sporting (2-1) y se agarraba a la posibilidad de seguir en Segunda. El gol de los sportinguistas lo anotó David Villa, que esa temporada marcaría 20 goles, solo dos por detrás de Jesús Perera, pichichi de aquel curso en el segundo escalón. A pesar de la victoria, iba a comenzar la época más aciaga del histórico club de la capital asturiana y con ella, la ausencia de derbi, dejando al Principado huérfano de uno de sus bienes más preciados.
Pasaron casi 15 años hasta que los dos clubes más representativos de Asturias se volvieron a enfrentar. El descenso deportivo oviedista fue acompañado de otro en los despachos, pasando directamente de Segunda a Tercera, sin tocar la Segunda B. El Real Oviedo estaba en la UCI en el campo y lejos de él. Eso unió a la afición, que respondió en Tercera, superando los 10.000 abonados, siendo el récord de la categoría hasta que lo pulverizó el Castellón posteriormente.
La vuelta del derbi tuvo que esperar, porque cuando el Real Oviedo retornó a Segunda, el Sporting se codeaba con los grandes en Primera. No fue hasta la siguiente temporada, en la 2017/2018, cuando se recuperaría el partido por antonomasia de la 'tierrina'. El Molinón se volvería a vestir de gala para recibir a su máximo rival, que llevaba casi cinco lustros deambulando por los infiernos y sacando a relucir su resiliencia para sobrevivir, que no era poco.
El primer partido tras esa larga espera se disputó el 9 de septiembre de 2017, por lo tanto mañana hará exactamente seis años de la vuelta de la alegría futbolística a Asturias. Aquel día, Carlos Carmona adelantó a los sportinguistas en la primera mitad y Toché empataría en el 85' para los carbayones. Desde entonces, se han disputado once enfrentamientos directos más, con un balance muy negativo para el Sporting. Solo una victoria, cuatro empates y siete derrotas en favor de los oviedistas.
"No llegamos. Igual que el Sporting tampoco llega al nivel de su afición. Lo de Asturias es increíble, cómo sienten los colores. Cómo viven con pasión y disfrutan de su equipo y eso a mí me encanta porque aquí son del Sporting y en Oviedo somos del Oviedo. Eso es muy bonito para el fútbol y para el Principado", comentaba Juan Antonio Anquela, entrenador del Real Oviedo, tras el partido.
El derbi de la tangana sin público visitante
Hace dos temporadas se disputó el derbi más caliente de los últimos años. El escenario lo puso Gijón, que se preparaba para vivir otra fiesta a orillas del Cantábrico entre asturianos. Era la temporada 2021/2022 y el Oviedo, que ocupaba plaza de playoff, buscaba afianzarse en ella ante un Sporting, que veía a diez puntos el abismo y a trece la sexta plaza, que ocupaba su máximo rival.
La polémica arrancó con la negativa de los locales de enviar entradas visitantes a las oficinas del Oviedo, evitando que los carbayones se desplazaran en masa. Esto no gustó a la directiva oviedista, que se negó a asistir al encuentro, dejando libre su asiento en el palco. Como respuesta a ello, cada jugador del equipo entonces entrenado por Cuco Ziganda, se cambió en el vestuario sportinguista con una imagen de un aficionado, animando en el Tartiere, encima de su asiento y pegada a la pared.
El Real Oviedo se llevó el derbi y ahí volvió el desencuentro. Esta vez desde el césped. Joan Femenías, entonces portero oviedista y actual del Levante, se vio envuelto en una trifulca frente a varios jugadores del Sporting, que reprochaban su actitud de festejo de la victoria justo cuando el colegiado señalaba el final del partido.
"Ha terminado el partido y por todo lo que conlleva con la emoción y la tensión, evidentemente celebras la victoria. Las imágenes hablan por sí solas. Cuando uno vence y lo hace sin faltar el respeto a nadie, creo que no estás haciendo nada malo. He celebrado alzando el puño y sin hacer ningún gesto que pueda ofender a nadie", comentaba Femenías horas después ante los micrófonos de Onda Cero.
"Me decían que no podía celebrar la victoria, que qué hacía celebrando la victoria. A ver si uno no puede celebrar como quiera o como cree que es debido. Al final cuando no haces ningún gesto que pueda herir a nadie, solo sentirse orgulloso de la camiseta que llevas…", apostillaba el exportero del Real Oviedo en esas declaraciones, haciendo evidente lo caliente que es el partido de rivalidad asturiana.
La reyerta no terminó ahí, otro bloque de jugadores del Oviedo festejaba frente al fondo de aficionados del Sporting, lo que no sentó nada bien a los rojiblancos. "Han querido celebrar la victoria delante de nuestros ultras y no lo aceptamos. Que han ganado, no sé si injusto o justo, pero que no se pasen tres pueblos", comentaba Babin, que entonces militaba en el Sporting, tras el partido. El central sportinguista añadía que si Borja Bastón había dicho que no sabían perder, tampoco sabían ganar ellos [refiriéndose a los jugadores del Real Oviedo].
🎙️ Babin (@RealSporting):
— GOL PLAY (@Gol) April 16, 2022
😠 "Han querido celebrar la victoria ante nuestros ultras y eso no lo aceptamos"
🙄 "Ellos no saben ganar. Que no se pasen tres pueblos"
#⃣ #GolesDePlata #UnSueñoEnAbierto pic.twitter.com/GT48zxbgz1
Vuelve, otra temporada más, una de las citas más esperadas en el panorama nacional. En Asturias saben que es una de sus cartas de presentación al planeta, por el colorido, la rivalidad y la identidad de una tierra, que este día se divide en dos, defendiendo lo que es suyo. En día de derbi, Sporting, Oviedo y sus 'guajes', tienen el compromiso de representar la pasión y la pertenencia a unos colores, que siempre han llevado con orgullo por toda la geografía. En Gijón la gente es del Sporting y en Oviedo, del Real Oviedo. Y ya. Ese es su principal valor.