Mascherano desmiente la leyenda de que Messi vetó el fichaje de Iñigo Martínez para protegerle
El exfutbolista y exseleccionador sub-20 de Argentina conversa con Relevo sobre Leo, su único gol en el Barça y de la perla del Real Madrid, Nico Paz.

Javier Mascherano (San Lorenzo, 1984) sigue pareciendo futbolista. No sólo porque está "para jugar" de forma, sino por la manera en la que afronta cada una de sus respuestas. Midiendo, intentando contestar, pero sabiendo la repercusión que tienen sus palabras. Añádanle el punto de seriedad de los entrenadores y ese es el Jefecito de hoy.
Atiende a Relevo en medio de LaLiga Summer Tour, en pleno Oracle Park de San Francisco. "Estoy disfrutando de mi nueva profesión y aprendiendo con mis primeros pasos. La verdad es que he tenido muy buenos entrenadores, con ideas muy diferentes. Pero creo que en el fútbol se aprende todos los días. Y mucho, también, de los futbolistas, no sólo de los técnicos que uno tuvo. Hay que ir creciendo día a día en esta nueva profesión que para mí es muy decente".
En el banquillo es como sobre el campo pero un poco más Jefe. No hay más que verlo: no para, gesticula e intenta ordenar constantemente a todo el mundo. Lidia con jugadores sub 20 de la selección argentina, por ahora, y le preocupa motivar como le motivaron a él muchos de los más grandes. Nombra a tres: "Es difícil hablar de uno en cuanto a capacidad de motivar. He tenido entrenadores como Bielsa, Luis Enrique o Guardiola que tocaban fibras a la hora de motivar, de usar la palabra. Los tres son un ejemplo en ese sentido".
"En cuanto a análisis del juego y de estudiar a los rivales lo que pasa es que, en el fútbol moderno, todos los entrenadores lo hacen ya al máximo nivel. He tenido la suerte de tener muchos técnicos (podría nombrar también a Rafa Benítez y a Manuel Pellegrini), que me han enseñado mucho", añade.
El hijo de Redondo... que se parece tanto
Ha tenido a sus órdenes a Federico Redondo, el hijo del mítico de 5 del Real Madrid y (cuando le dejaban) de la selección Argentina. Y a él le recuerda tanto como a nosotros a su padre. Pero prefiere protegerlo de esa idea: "Fede es un gran jugador. He tenido la suerte de entrenarlo y es un chico súper inteligente y se nota que ha mamado fútbol desde muy chiquitito. Tiene cosas muy parecidas a su padre, Fernando, pero bueno creo que lo peor que podemos hacer en estos casos es compararlo: Fernando Redondo ha sido de los mejores mediocampistas que ha tenido LaLiga y de la selección argentina, si no el mejor. Federico hará su camino como lo tenga que hacer. Por el poco tiempo que lleva jugando profesionalmente lo lleva de maravilla".
Pero es que se coloca igual. Se gira, aprovecha su cuerpo como lo hacía él. Y, sí, también mete los codos: "Ya te digo que lo ha hecho muy bien y, conociéndolo más en profundidad, es un jugador que no sólo técnicamente es muy bueno en sus movimientos, sino que también su cabeza destaca, para la edad que tiene. Es un chico muy inteligente que lo entiende todo muy rápido. ¿Que si saca los codos como su padre? [Risas] Sí, sí...".
Debilidad por Nico Paz
Pocas concesiones en sus respuestas, pero una por encima de todas. Nico Paz, el canterano del Real Madrid, sí dibuja una emoción en sus palabras. "Nico Paz es un jugador que a mí me encanta. Un chico con un futuro extraordinario que claramente está en un club en el que no es fácil llegar al primer equipo pero que está dando los pasos correctos y tiene, como siempre le digo, que tener tranquilidad y no volverse loco. Que esto acaba de empezar y todavía es muy chico. Ya estar haciendo la pretemporada con el primer equipo es un paso enorme para él. Después ya la capacidad que tiene... para mí es una debilidad que tengo. Siempre que he podido convocarlo lo he hecho porque es un jugador que me encanta", desliza por las veces que no ha podido.
"Sí, siento que es un jugador para el Real Madrid. Tiene una jerarquía enorme y, con el correr del tiempo obviamente no te puedes quedar con lo que tienes, debes agregarle cosas, y él es muy consciente de eso".
Su tiempo con Dembélé
"Claro que lo conocí a Ousmane. Él llega cuando se va Neymar y no pude compartir demasiado con él pero es un chico que consiguió un gran nivel, el que le conocíamos de Dortmund, y que también es un poco la historia de lo que tiene que ver el fútbol: ha aparecido un equipo como el PSG y se lo ha llevado. No hay que tratar de entenderlo ni dar opiniones de decisiones. El jugador decide en función de lo que cree conveniente para su futuro y su carrera, su familia. Le deseo lo mejor en este nuevo paso", resume Mascherano, no queriendo entrar en más detalles sobre la adaptación del galo en el vestuario del Camp Nou.
Una leyenda que desmiente sobre Iñigo
No ha sido esta la primera temporada en la que el Barcelona intentó fichar a Iñigo Martínez. De hecho, el rumor más extendido cuenta que fue Messi el que paró aquella operación para defender la última época de su amigo Mascherano en el Barcelona.
Y no: "No, no, no, no, no... Hay tantas leyendas que bueno... La realidad es que es un gran jugador pero jamás le he pedido yo a nadie nada. De hecho, si hay algo que he tenido claro, y que al final fue lo que terminé haciendo, es que si yo sentía que no le podía dar al equipo lo que tenía que darle, toqué la puerta a la directiva y me fui. A mí siempre me gustó competir y cuando estás en un equipo como el Barça lo primero que tienes que entender es que van a llegar jugadores a querer tu puesto, a competir por la posición. Así que no, nunca había escuchado esta historia, pero no es cierta. Lo que sí me parece es un gran fichaje para el Barcelona", aclara el argentino.
Eran amigos Messi y él, claro, y tenían mucha fuerza en el vestuario, pero insiste en que nunca como para influir en una decisión que sólo correspondía a la directiva: "Sí que tenía una relación muy buena con él, pero eso nunca llevaría a tener que ir en contra el beneficio de un compañero ni del equipo, y las decisiones que tome un club. No sé de dónde salió ese rumor, pero de hecho cuando tuvieron que venir jugadores en mi posición, venían. Cuando sentí que ya no le podía dar nada al club fue cuando decidí irme".
Su gol, el único, con el Barça
Jugó 334 partidos con el Barcelona, 300 de ellos titular. Es una barbaridad. También fue el que más tardó en marcar... un solo gol, y de penalti. ¡Y porque se empeñaron todos sus compañeros en que así fuera! [Risas] "Era algo que siempre estaba ahí dando vueltas, sobre todo en los entrenamientos. Una cosa con la que solíamos bromear y mira, se dio ese momento. Fue más un pedido de todo el equipo, que querían disfrutar de ese momento y bueno, pues muy agradecido, claro. Si lo fallo, hubiera sido un problema...[risas]".
Acaba de empezar en los banquillos pero tiene la misma ambición que como jugador. Y la misma respuesta cuando le preguntamos si se ve entrenando en LaLiga. ¿La adivinan, no? La típica de futbolista. Lo que es, y lo que será toda su vida: "Bueno, el fútbol da muchas vueltas. La vida también... Ya veremos lo que pasa. La realidad es que ahora mismo estoy muy bien donde estoy, no tengo intención de moverme pero obviamente mirando a futuro es una liga que me gusta mucho, que la sigo siempre y si surge la oportunidad, bienvenida sea".