El detalle que caracteriza la renovación de Koke con el Atlético
El sueldo del jugador ha bajado de los 7/8 netos que ganaba a los 4 que cobra ahora.

La historia entre Koke y el Atlético continúa. Una historia de amor que dura ya más de 600 [626 para ser exactos] partidos oficiales. Capitán y leyenda, dentro y fuera de los terrenos de juego. La renovación ya es oficial y ha sido muy compleja, la trataremos de explicar con detalle en la medida que se nos permita.
Lo cierto es que Koke y el Atlético, en febrero, estaban más distanciados que nunca. Las negociaciones entre las partes llevaban varios meses, pero sin llegar a concretarse definitivamente. La oferta final del Atlético era de dos años con opción a un tercero ligado al rendimiento del jugador, pero este tipo de fórmula no convencía ni al entorno del chaval ni al propio chaval, que querían más garantías de continuar el mayor tiempo posible en el club donde y por el que Koke ha dado toda su vida. Las negociaciones, en punto muerto y estancadas, se desbloquearon casi de golpe a principios de marzo, cuando el club decidió tomar cartas en el asunto y encontrar una fórmula que satisficiera a todos. Koke, de hecho, deseaba quedarse y no se imaginaba otro club que no fuera el Atlético: el futbolista, recién engendrado, empujó con fuerza y el club, muy satisfecho con su rendimiento actual y no solo con su pasado, decidió dar el paso definitivo hacia él.
El nuevo acuerdo, firmado oficialmente en los últimos días, permite a Koke continuar en el club un año más [2025], pero con la posibilidad de renovar su contrato al final de cada temporada en función de la consecución de determinados objetivos personales del canterano. El sueldo del jugador ha bajado de los 7/8 netos que ganaba a los 4 que cobra ahora. Sin embargo, hay un detalle que sí podemos desvelar.
Koke nunca será un problema para el Atlético. Ni económicamente ni deportivamente. En el nuevo acuerdo, de hecho, existe la posibilidad -más allá de la consecución de una eventual renovación desde el punto de vista de los objetivos- de que las partes decidan mutuamente separarse cuando lo consideren oportuno. Y este entendimiento ya se aplica a este verano. Básicamente, se trata de una renovación que podría ser de por vida, pero que nunca pesará sobre la economía y los planes deportivos del club porque el amor entre dos personas es tan... espontáneo y sincero. Se va si se tiene que ir. Cuando llega el punto final, es justo decir adiós. Si un día Koke se da cuenta de que ya no entra en los planes del club puede decidir irse. Sin dar un portazo, pero con respeto y elegancia. Sin arruinar todos estos años [y partidos] de amor.