Divorcio definitivo: Isco saldrá de manera inminente del Sevilla
El malagueño pondrá punto y final a su etapa como sevillista. El detonante final fue la discusión con Monchi desvelada por Relevo.

Los caminos de Isco y el Sevilla quedarán separados de manera inminente, según ha podido conocer Relevo. Poco más de cuatro meses durará su etapa en la capital de Andalucía. El club tiene ultimada la desvinculación del malagueño, que firmó por con el conjunto de Nervión hasta 2024, y en las próximas horas debe quedar finiquitado el asunto.
Se podrá así punto y final a uno de los fichajes más extraños que ha hecho Monchi en su etapa como director deportivo, debido a que no le convencía su fichaje (pese a estar libre en el mercado) y se terminó dejando seducir por la ilusión que tenía su anterior entrenador, Julen Lopetegui, en este fichaje. El tiempo le ha dado la razón al propio Monchi. Ya es tarde para arrepentirse.
La noticia adelantada por Relevo el pasado 10 de diciembre fue el detonante definitivo para un divorcio que se ha ido cociendo a fuego lento. La fuerte discusión con Monchi delante de algunos compañeros de la plantilla escenificaba, no sólo la tensión vivida internamente dentro del vestuario debido a los malos resultados deportivos, sino la confirmación de que no había vuelta atrás para arreglar una situación tensa. La falta de implicación del centrocampista había tensado la relación entre el club y el futbolista, señalada incluso por el propio Sampaoli internamente. No se ha intentado reconducir en estos días la mala sintonía existente. Isco quería marcharse y el Sevilla que se marchara.
Sin rastro de la ilusión de agosto
Isco llegó a Nervión el 7 de agosto y pronto llevó a un buen puñado de aficionados a las gradas del Sánchez-Pizjuán para darle la bienvenida. Un caramelo a una hinchada que miraba extrañada el mercado que estaba realizando su equipo.
Y es que nunca hubo convencimiento por parte de Monchi de la incorporación del malagueño. Una petición que Lopetegui ya había hecho temporadas atrás, pero en la que los sevillanos no estaban dispuestos a hacer un desembolso económico. Ni grande, ni pequeño. Este año tampoco, pese a llegar con la carta de libertad. Por eso, y sólo cuando rebajó sus pretensiones a la mitad, Monchi aceptó su llegada.
Isco se marcha del Sevilla con 19 partidos disputados y transmitiendo la sensación de no haber encontrado su sitio en el campo, a pesar del empeño del propio Lopetegui por conseguirlo. Con Sampaoli ha sido más de lo mismo, puesto que el Sevilla tiene a muchos jugadores de un perfil parecido, sin ser Isco quien más destacó en una idea de juego que requiere, incluso a los jugadores talentosos, de un esfuerzo físico innegociable. Tampoco ha existido demasiada sintonía con la grada, que lo veía como una estrella venida a menos y que no terminaba de solucionar los tremendos problemas del Sevilla en la Liga, metido ahora de lleno en la zona de descenso.
Se acaba la historia de Isco con el Sevilla. Su próximo destino está por ver. A sus 30 años sigue teniendo fútbol en sus botas, pero necesita ese lugar donde todo encaje como un guante y que su motivación sea la necesaria para volver a levantar una carrera que hace tiempo ha ido dando pasos hacia atrás.