El Marsella acelera por Marcelino
El entrenador asturiano es el principal candidato para dirigir al conjunto francés.

El fichaje del nuevo entrenador del Olympique de Marsella está siendo tan caótico como la propia ciudad francesa. Tras la salida del croata Tudor del equipo, varios han sido los nombres que han sonado para sucederle en el cargo.
El nombre que más peso tuvo durante varios días fue el de Marcelo Gallardo. El argentino, que no tiene equipo desde su salida de River, rechazó el cargo tras varias reuniones. En Argentina informaron que al entrenador no le gustaron las filtraciones a la prensa francesa que hablaban de un ultimátum.
Tras el "no" del argentino, también sonó el nombre del portugués del Lille Paulo Fonseca, uno de los mejores entrenadores de la Ligue 1, aunque según ha podido saber Relevo, el entrenador se reunió con los dirigentes del conjunto francés, Letang y Bernaba, para hablar de su futuro, llegando a la conclusión de que lo mejor para ambos es seguir en el mismo bando. A Fonseca le queda un año de contrato en el club.
Marcelino entra en escena
Entonces apareció el nombre de Marcelino García Toral, un entrenador que conoce muy bien a Longoria, presidente de la entidad francesa, con quien coincidió en el Valencia. Juntos, fueron campeones de la Copa del Rey y jugaron la Champions League. Hoy, el Marsella acelera por Marcelino García Toral para que sea el entrenador del equipo mediterráneo la próxima temporada, como adelantó el periodista Andrés Onrubia y pudo confirmar Relevo.

En una entrevista con Relevo hace unos meses, el entrenador era claro sobre su futuro y qué proyecto elegir: "Tener un equipo que te ofrezca la posibilidad de jugar Champions. Estar más cerca de Champions que de Europa, porque una vez que conocimos esta aventura con el Valencia, es muy bonita y yo ya tengo una cierta edad".
"No me queda una trayectoria muy larga por delante, y si ahora nos cerramos a la posibilidad de que esa situación se dé, quizás luego nos lo reprochemos". El club francés desliza cautela porque tiene miedo a lanzar las campanas al vuelo y que le suceda como con Fonseca. Las próximas 24 o 48 horas serán decisivas.