MERCADO DE FICHAJES

Neymar o cómo malgastar un talento descomunal: "Era Djokovic y se ha convertido en Kyrgios"

Periodistas franceses y brasileños repasan la carrera del '10' en París y su fichaje con 31 años por el Al-Hilal.

Neymar, durante un partido con el PSG. /EFE
Neymar, durante un partido con el PSG. EFE
Isabel Pacheco
Guillermo Villar
David Acosta

Isabel Pacheco, Guillermo Villar y David Acosta

"Juntos vamos a escribir las mejores páginas de la historia del PSG en la ciudad más hermosa del mundo". El 4 de agosto de 2017, en una repleta sala de prensa en el Parque de los Príncipes, Nasser Al Khelaifi no podía ocultar su cara de felicidad: "Hoy puede parecer caro, pero no en dos años. Vamos a ganar más de lo que pagamos por él. Este es un proyecto conjunto, el de unir la marca PSG con la marca Neymar".

El PSG acababa de pagar 222 millones de euros al Barça por hacerse con los servicios del delantero con mayor proyección del panorama mundial. Su fichaje, el más caro de la historia, auguraba un nuevo horizonte en una entidad que soñaba con levantar la primera Champions de su palmarés. "Su aterrizaje en París fue un terremoto. Con su llegada el club cambió de dimensión. Cuando el equipo viajaba aquello parecía una gira de The Beatles", dice a Relevo Jose Barroso, periodista de L´Equipe que cubre la actualidad del PSG. Pero aquella 'orejona' nunca llegó y hoy, seis años después, Neymar se marcha a Arabia por la puerta de atrás  y sin lograr uno de los grandes desafíos que le empujaron a la capital francesa : ganar un Balón de Oro.

"Para mí, Neymar es la mayor decepción de la historia del fútbol, no sólo brasileño, sino mundial", apunta a Relevo el corresponsal brasileño de la AgenciaReuters en España, Fernando Kallas. "Es el mayor talento desperdiciado de la historia del fútbol. Para muchos, si lo comparáramos con el tenis, era una especie de Djokovic entre Rafa Nadal, que sería Cristiano y Roger Federer, que sería Messi. El problema es que al final Neymar se ha convertido en Kyrgios. Tenía potencial para haber ganado grandes cosas, pero al final se ha quedado en anécdota". El Al-Hilal, que según ha podido saber Relevo ha desembolsado 90 millones más alguno más en bonus, es ya su nueva casa.

Su vida extradeportiva, su mayor lastre

Cuando el nombre de Marco Verrati sobrevolaba con fuerza por los despachos de Can Barça, un movimiento inesperado y digno de las mejores partidas de ajedrez enmudeció al vestuario azulgrana. "Neymar se va al PSG para ser el mejor jugador del mundo porque entendía que con Messi en el Barça no iba a conseguirlo jamás. En París ha jugado muy bien, ha alcanzado un nivel muy alto, pero nunca estuvo al nivel que imaginábamos. Hemos visto partidos suyos increíbles, pero jamás con la consistencia y la regularidad necesarias para ser el mejor del mundo", señala Gustavo Hofman, corresponsal brasileño de ESPN en Madrid.

Neymar, durante su etapa en el PSG.  AFP
Neymar, durante su etapa en el PSG. AFP

Para Hofman, al igual que para la gran mayoría, los episodios extradeportivos del '10' han sido el mayor lastre de su carrera: "En mi opinión, la vida personal de Neymar jamás fue la vida necesaria de un deportista profesional que quiere ser el mejor".

Las famosas escapadas a Brasil a los cumpleaños de su hermana Rafaella en plena competición, las fiestas con sus amigos los 'toiss', las partidas de póker hasta altas horas de la madrugada... lo cierto es que Ney ha sido más veces protagonista fuera que dentro de los terrenos de juego. "Muchos compañeros de profesión decían que llegaba cansado a los entrenamientos porque se quedaba toda la noche jugando al póker", relata un periodista francés que vive en la capital francesa.

"Me parece el final predecible de la película de la vida de Neymar"

Fernando Kallas Corresponsal de Reuters en España

"Lo más frustrante de Neymar no es la ausencia de logros deportivos en su carrera, sino el hecho de que tiene 31 años y nunca ha dado la impresión de haber madurado y tomado el control de sus pasos. Siempre ha estado subordinado a los deseos de su padre, como lo retrata muy bien la serie de Netflix que muestra la relación entre los dos. Es, sin duda, el jugador más talentoso que ha surgido en Brasil en las últimas dos décadas, pero, ya sea por lesiones -muchas de ellas producto de su vida fuera de la cancha - o por sus decisiones -su fichaje por el PSG-, su rendimiento fue mucho más bajo de lo esperado", comenta Marcus Alves, periodista freelance que colabora con la BBC o The Telegraph entre otros medios.

Más de dos años fuera de los terrenos de juego

Desde que Neymar aterrizara en la capital francesa en 2017, el brasileño ha estado de baja la friolera de 741 días, más de dos años sumados en conjunto, de acuerdo con lo publicado en la web Transfermarkt. Desde que llegara a Europa, se ha perdido 198 partidos en diez temporadas, observando una clara diferencia si comparamos su etapa en el Barça con la del PSG en todas las competiciones oficiales, según el proveedor Opta. En las cuatro temporadas que vistió la camiseta azulgrana disputó el 77,5% de los encuentros. En las seis que estuvo en París jugó el 54,57%.

PORCENTAJE DE PARTIDOS, POR AÑO

"Para mí el paso de Neymar por el PSG no ha sido un fracaso. Cuando jugaba, a menudo era bueno o muy bueno, pero en París la afición está resentida con él por sus numerosas lesiones. Creen que son consecuencia de su pobre estilo de vida", añade Laurent Perrin, de Le Parisien. "En términos comerciales y de popularidad, Neymar permitió al PSG dar un gran salto hacia adelante. Nunca el club había albergado a una estrella tan planetaria, pero sus lesiones y sus ausencias dejan un sentimiento de gran frustración".

118 goles, 70 asistencias y 173 partidos disputados entre todas las competiciones han sido el balance de Neymar en el PSG, según los datos de Opta. Incuestionable en cuanto a calidad, un dato que demuestra que no ha sido feliz del todo en París queda reflejado en una de sus grandes señas de identidad: el regate. Si en su primera temporada en el PSG el brasileño realizó 11,89 regates por cada 90 minutos jugados, la cifra disminuiría considerablemente conforme iban avanzando las temporadas. En la 21-22 regateó 6,26 veces en promedio y en la 22-23, 4,99. A la vez que el '10' se atrevía a encarar menos, sus cifras en pases iban creciendo, superando sus números en el Barça. En su último curso en Barcelona, Neymar intentó 49,88 pases por cada 90 minutos; en su última campaña en París, 66,63 pases.

"Sus dos primeros años en París fueron una locura. Con él todo parecía posible. Lo que pasó es que no cumplió con todo lo que se esperaba de él. Fue el jugador más destacado de la Champions 2019-2020 donde el PSG llegó a la final. Pero al final no hubo suerte", apunta Jose Barroso de L´Equipe.

REMATES Y PASES POR CADA 90 MINUTOS, POR AÑO

«El final predecible de la película Neymar»

Paradojas de la vida, Neymar se aleja del fútbol europeo y de los grandes focos la misma temporada que Leo Messi decide embarcarse en una nueva aventura en la MLS. La diferencia es que el argentino, que vive una segunda juventud en Inter Miami, tiene 36 años y lo ha ganado todo. "Me parece el final predecible de la película de la vida de Neymar. Lo que sí me sorprendería es que se fuera al United, volviera al Barça o ganara un Balón de Oro", confiesa Fernando Kallas.

"No me imaginaba a Neymar jugando con 31 años en Arabia. Quizás con 34 con 35... pero no a esa edad. La sensación que tengo es que él no quiere más toda esa presión. Todo lo que la gente espera de él. Ahora sólo quiere disfrutar y lo va a hacer ganando mucho dinero (200 millones netos en dos años)", apunta Gustavo Hofman. El periodista de ESPN apunta a un momento concreto para entender por qué Neymar quiere alejarse de los focos.

"Cuando los hinchas del PSG fueron a increparle a su casa... Creo que aquel día cambiaron muchas cosas en la cabeza de Neymar". Aquel episodio ocurrió el pasado mes de mayo cuando ultras del club parisino se agolparon a las puertas de su casa pidiéndole a gritos su marcha de la entidad.

Quien llegó a París buscando ser el nuevo rey del panorama futbolístico se marcha de la ciudad de la luz con la sensación de que lo pudo ser y no fue. En Oriente Medio se reencontrará con viejos conocidos como Cristiano Ronaldo o Benzema. Porque ya lo dice Marcus Alves: "Ir a Arabia Saudí es el final perfecto para cualquiera que ya haya renunciado al fútbol y quizás no lo sepa".