REAL MADRID

Prohibido hablar de Mbappé pero ya hay un plan para sus primeros días en el Real Madrid: "Es como celebrar un título"

La idea del club es anunciar el fichaje la primera semana de junio, después de la final de la Champions.

Ya hay bufandas de Mbappé por los alrededores del Bernabéu. /AFP
Ya hay bufandas de Mbappé por los alrededores del Bernabéu. AFP
Sergio Gómez
Alfredo Matilla

Sergio Gómez y Alfredo Matilla

El anuncio de Mbappé de que abandona el PSG al final de esta temporada abrió el embalse de suposiciones, informaciones y declaraciones sobre su encarrilado fichaje por el Real Madrid. Desde todos los puntos cardinales excepto desde el Bernabéu, el epicentro del caso. Todos en el club saltan el nombre del francés como si fuera un charco. No extraña. Como informó Relevo, la orden en ese asunto pasa por no hablar del francés hasta que no pase la final de la Champions del próximo día 1. Por tanto, lo oficioso no se oficializará hasta entonces. Pero que el nombre de Mbappé se esté tratando extramuros casi como un tabú no supone que en los despachos exista 'dejación de funciones'. Esta operación requiere una ingeniería de tal magnitud que sería un ejercicio arriesgado no manejar ya algún tipo de planificación.

La idea del Madrid es anunciar el fichaje del crack la primera semana de junio y, si es posible, incluso presentarlo. Aunque este punto, el de su puesta de largo en el nuevo Bernabéu, es más complejo. En primer lugar porque el futbolista pertenece al PSG hasta el 30 de junio y sólo sería posible verle de blanco dentro de poco más de una semana si se llega a un acuerdo con Al-Khelaifi. Y en segundo término por cuestiones de calendario. La agenda tiene pocos huecos y esto puede condicionar la celebración de un acto que será 'galáctico'.

El próximo sábado 1 se jugará la final de la Champions en Londres y el día 2 será fiesta o luto. De este modo, de hacerse oficial la llegada de Mbappé en los primeros días de junio, por diferentes compromisos habrá poco espacio para que la 'megapresentación' tenga lugar antes de la Eurocopa, que arranca el 14. En el Bernabéu, que ya es centro de eventos del país, hay concierto el 8 de junio (Duki) y Kylian tiene que marcharse con Francia para disputar un amistoso el 5 ante Luxemburgo, el 9 frente a Canadá y deberá estar en Alemania desde el día 10, a pocos días de comenzar la fase de grupos contra Austria, Países Bajos y Polonia. La puesta en escena, de hacerse en junio (algo improbable) sólo sería posible el 3, 6 o 7 de junio. Si no, se aplazará hasta después de la participación del astro en el torneo continental (la final es el 14 de julio). Está 'prohibido' hablar del delantero, pero no ir trenzando un plan para sus primeros días en la capital...

Una presentación a la altura del fichaje

Sea en junio o en julio, la presentación que se está esbozando será excepcional, a la altura de un fichaje que se lleva esperando en el Real Madrid una década. Hay pocos en el club que cruzan la línea roja pintada hasta el 1 de junio, pero quienes se atreven a hacerlo coinciden en que será un suceso, un acto por todo lo alto: "Es como celebrar otro título".

Quien más, quien menos, tomará como referencia la tarde en la que Cristiano Ronaldo paralizó la ciudad y concentró las miradas del mundo. Fue el 6 de julio de 2009. El desafío era introducir superar los 80.000 aficionados que acudieron a San Paolo en julio de 1984 para dar la bienvenida a Maradona en el Nápoles. Se superó. El portugués congregó a 85.000 madridistas en un estadio que contó con la presencia de Alfredo di Stéfano y Eusebio (el primero, referente en el club; el segundo, leyenda del país luso) y una pasarela por la que desfiló hasta pronunciar aquel "uno, dos, tres... ¡Hala Madrid!".

Se trabaja en silencio en el club para que, 15 años después, el día grande de Mbappé se quede en el recuerdo. Será a partir de entonces cuando Ancelotti ponga boca abajo el reloj de arena para poder contar con el francés, que, si no sucede ningún contratiempo, se incorporará a la pretemporada después de tres semanas de vacaciones una vez acabe su participación en la Eurocopa. La intención del jugador era representar a Francia también en los Juegos Olímpicos (entre el 24 de julio y el 10 de agosto), pero el Real Madrid es inflexible en ese aspecto. Ni siquiera la presión de Macron, con mensajes directos a Florentino Pérez, ha ablandado la postura de la entidad. No permitirá a Kylian acudir a los JJOO después de disputar una temporada cargada de partidos más una Eurocopa. En el fútbol, los Juegos no están al amparo de la FIFA sino del Comité Olímpico Internacional. Es decir, los encuentros no se consideran fechas oficiales del máximo organismo futbolístico. Esto implica que son los clubes los que deciden si ceden o no a sus jugadores; no tienen obligación.

Fechas en rojo

Las presiones ahora (sobre todo comerciales) giran en torno a que el Real Madrid pueda llevar a Mbappé a alguno de los compromisos del equipo en su gira por Estados Unidos (se medirán al Milan el 31 de julio en Chicago; al Barcelona el 3 de agosto en Nueva Jersey; y al Chelsea el 6 de agosto en Charlotte), pero eso dependerá de hasta dónde llegue en la Eurocopa. Si llega a las semifinales, no acudirá. En ese escenario, la fecha marcada para un posible debut del francés de blanco sería el 14 de agosto. Ese día, si los de Ancelotti se proclaman campeones de Europa, se disputará en Varsovia una Supercopa de Europa en la que ya espera la Atalanta. Si el Borussia Dortmund lo evita, los ojos se irán a la primera jornada de LaLiga, que se jugará entre el viernes 16 de agosto y el lunes 19.

Nadie habla oficialmente de Mbappé, que ayer jugó su último partido con el PSG, ganó su última Copa y dejó su última perla ("Tendré otras cosas y sé que también serán fantásticas"). Pero en Concha Espina se da por hecha su llegada. Lo saben desde hace semanas algunos de sus futuros compañeros del Real Madrid, a los que, como publicó Relevo, ya les mandó mensajes informándoles que aterrizará en verano. Aprovechó estas conversaciones para preguntar por algunos detalles de la ciudad y del club. Guarda buena amistad con sus compañeros de selección y con Vinicius o Rodrygo, con los que ha coincidido en eventos. El vestuario, encantado con su llegada, lo recibirá con los brazos abiertos… después de la final de la Champions.