Rakitic: "Cuando empecé a ver que las ideas del míster no eran las mías, decidí marcharme"
El croata confirma que no aceptaba los continuos descansos del nuevo entrenador. "Siento que puedo ser titular en este Sevilla", ha confesado.

Ivan Rakitic ya es historia en el Sevilla. Lo hace precisamente en un mercado de invierno, como en aquel del 2011 en el que Monchi se anticipó a todos su pretendientes para traerlo al Sánchez-Pizjuán. El resto ya es historia. El croata se ha despedido siendo el extranjero con más partidos oficiales de la historia del club (323) y el único que ha superado la barrera de los 300 partidos. Por si esto fuera poco, es el undécimo jugador de la historia del Sevilla con más participaciones, igualado con Enrique Montero. El centrocampista dice adiós en una temporada donde la crisis institucional y deportiva lo ha arrastrado a adelantar su adiós a sus 35 años.
Merecía irse en otro contexto pero su cabeza ha dicho basta. Tras una dilatada trayectoria en la que no sólo ha sido protagonista en Nervión sino en un de los mejores Barcelona de la historia, el 10 no ha podido soportar dejar de ser protagonista sobre el césped. Arropado por muchos de sus excompañeros como Coke, Beto, Javi Varas, también de integrantes de la actual plantilla como su amigo Dmitrovic o Jesús Navas, y de su mujer y sus hijas, Rakitic ha confirmado el motivo de su adiós, sus discrepancias con Quique Sánchez Flores: "Me veía capaz de ser titular indiscutible. Los jugadores no tenemos que entender todas las decisiones, sino aceptarlas. Y la idea del nuevo entrenador no es la misma que la mía. Toda la vida he jugado y quería estar en el campo. Llegan los pensamientos que igual debes plantearte cosas. Yo quería ayudar al Sevilla en el campo. No quería estar sentado en el banquillo y cobrar lo que me quedaba. Quería estar hasta el último día de mi carrera como futbolista".
"Las últimas noches no han sido fáciles. La primera, estuve hablando hasta casi las seis de la mañana con Raquel, y después de tantas horas no llegué a entender lo que estaba pasando. Hay tantas cosas, y por eso estoy tan agradecido. Esto no es un club de fútbol, ni una ciudad, es mi vida, mi corazón. Hace justo trece años y dos días que llegué, y conocí a mi futura mujer a la media hora de llegar. Todo pasa por algo. Ha sido desde el primer día y me quedo con todo eso, con ese cariño que está por encima de todo. Haber ayudado a conseguir esas copas y transmitir a todo el mundo qué significa el Sevilla FC y también qué significa la ciudad o nuestra Andalucía, es lo más bonito que hay. Estaré eternamente agradecido", ha confesado emocionado.
Por eso decidió apostar por su salida, beneficiosa para él y también para el Sevilla, que libera una importante cantidad de dinero y su ficha para poder acudir al mercado: "Por supuesto que podía haber mirado por mí y quedarme. Me quedo con una frase que me dijo el mismo entrenador cuando no jugaba, que en el vestuario el más importante era yo para juntar a todos. Pero también creo que puedo ayudar dando un paso al lado, y es más importante y necesario, que pensar en mí mismo, en qué necesito yo. Entre medir todas partes, tenía muy claro que la prioridad absoluta era lo que necesitaba el club, el equipo, y eso está por encima de lo que quiero yo. Hay que ayudar al club de otra manera, y si hay que dar el paso ese lo voy a dar, y así lo he decidido".
Nadie puede discutir su importancia en el fútbol español y europeo. Sus números globales están ahí. A pesar de contar con algunas otras propuestas, ha explicado por qué ha tomado la decisión de jugar en Arabia: "Sí, ha habido más contactos pero lo dejé todo en manos de mi agente. El Al Shabab quiere crecer mucho en Arabia y ahí puedo dar lo mejor de mí en el campo, ayudar a los jóvenes, a la mentalidad y hacer crecer a ese equipo y esa Liga. El proyecto era interesante e iré con toda la ilusión. Se pueden hacer grandes cosas". Se marcha una leyenda del sevillismo con dos Europas League bajo el brazo.