MERCADO DE FICHAJES

El volantazo de Asensio empezó con un cara a cara con JAS y una sentada con sus compañeros

Así decidió Marco dejar el Madrid para estar a punto de recalar en un PSG que ya vino a por él en enero.

Marco Asensio en un partido de esta temporada/Reuters
Marco Asensio en un partido de esta temporada Reuters
Hugo Cerezo

Hugo Cerezo

Los que conocen a Marco Asensio de verdad no se sorprenden de la decisión que tomó el jueves 25 de mayo en su casa de La Moraleja. Desestimar la oferta del Real Madrid para saltar al vacío, el ya manido salir de la zona de confort, dejar el club donde tocó el cielo, negar la máxima de que del Madrid no te vas, te echan. Pues Asensio se va, asumiendo que se probará a sí mismo lejos de donde fue feliz, un viaje que aquel día no sabía dónde le llevaría. Siete días después, está a punto de saber destino, el PSG, con el que las negociaciones están en la fase final. Pero esta historia se escribe en dos partes. Primero, el no. Después, el sí.

El viernes 26 no fue una fecha fácil para él. Era el día en el que iba a comunicar al club, en la persona de José Ángel Sánchez, que no aceptaba la propuesta del Madrid, mejorada respecto a la primera, por los años que él quisiera. Agradecido pero firme. Cerrar un capítulo, o mejor dicho un libro, para escribir otro. Sin saber ni la trama, ni el lugar de desarrollo. Solo el protagonista.

En el club causó sorpresa la decisión del balear. También en el vestuario, donde Marco comentó a sus más íntimos que se iba. Una sentada con su gente de confianza para trasladarles que cerraba un ciclo. ¿Para ir a dónde? No lo sabía. Porque Asensio se propuso elegir entre seguir o no seguir. No fue un dilema entre el Madrid y otro club. Quería decidir en términos de blanco o no blanco. Una primera bifurcación para en caso de tomar la dirección lejos del Real afrontar después qué color elegir.

Su adiós al Madrid es un adiós limpio, sin reproches. Siete años, todos los títulos posibles como jugador blanco, la sensación de que no iba a mejorar lo ya vivido. Porque Asensio también ha pasado sus momentos. De los 'yo soy tu bro y tú eres mi pisha' con Isco cuando ganaba con Zidane a forzar la sonrisa en alguno de los últimos títulos, por no sentirlos plenamente suyos al haber aportado mucho menos de lo que le gustaría. De hecho, el Madrid tuvo dudas con él para tardar en ofrecerle la renovación.

La decisión, de la que informó Relevo en exclusiva el mismo viernes 26, nace de un planteamiento de madurez que viene a confirmar los cambios que en los últimos tiempos ha ido operando en su vida deportiva y personal, con lo que afecta esta sobre aquella. La lesión de cruzado (verano 2019) le cambió el chip. Más allá de la recuperación física con su preparador personal, tiempo después empezó a trabajar con Regenera, una empresa de cuidado 360º a los jugadores. Horas y horas de sesiones y charlas que le fueron perfilando para ir tomando decisiones.

Los cambios de Asensio

Cerró su núcleo, adquiriendo más independencia y responsabilidad respecto de su familia. Cambió de agente, dejando a Horacio Gaggioli, que le acompañó desde niño, para ponerse en manos de Jorge Mendes. Incluso añadió una 'M' en su camiseta. Quería evolucionar. No ser un nuevo Marco, sino un Marco con otros matices, un Marco escalado. El verano de 2022 ya tuvo que tomar una primera decisión. Entrando en último año de contrato, tuvo distintos equipos dispuestos a presentar una oferta por él. United, Juve o Milan le querían.

Asensio, visto por su mejor amigo

Pero Ancelotti le convenció de quedarse. El italiano siempre ha querido a Asensio en su equipo. Ahora también. Pero el rol que Carlo ve en el zurdo no es el que este desea. Se ha visto fuera del once, orillado en minutos, en las noches más importantes. Él, que tiró la puerta marcando en prácticamente cada final que jugaba cuando llegó. A pesar de ello se despide del Madrid (a falta de la última jornada) con 50 partidos (sin pasar la barrera de los dos mil minutos, esto es 40 por encuentro), 12 goles y ocho asistencias esta temporada (a falta de su última tarde). En total, 285 encuentros y 61 goles.

La segunda decisión no se ha demorado mucho. Está a medio paso del PSG, que ya vino a por él en enero con una oferta que el Madrid no quiso escuchar. Por tanto el flirteo viene de atrás. Un equipo Champions siempre fue prioritario por encima del dinero. La oferta del Aston Villa era potente en lo monetario, pero era un equipo de segunda fila. El Chelsea apareció, pero todo está encaminado a la ciudad de la luz. Asensio volará de España (no había opción aquí para él) a sus 27 años, una edad corta en el fútbol de hoy, con la madurez adquirida y la vitrina vacía de títulos que no sean con cinta blanca. El Barça nunca fue alternativa para él. Su beso al escudo en su gol en Liga en el Camp Nou (anulado por el VAR) no dejaba dudas. Se va un madridista. Porque Marco no se conforma. Quiere más. Y eso lo ha aprendido en el Madrid.