El cambio más radical de Riqui Puig un año después de que le 'echaran' del Barça
El catalán triunfa en Los Ángeles Galaxy, futbolística y mediáticamente. "Antes decidía Ibrahimovic… y ahora él"

Hay veranos que cambian vidas. Para bien o para mal. Te pueden romper el corazón, apartándote, echándote. Obligarte a irte de tu casa. Y un año después, de repente darte cuenta de que el que enamoras eres tú, de que aunque estés al otro lado del mundo, también te sientes como en casa. Riqui Puig (Barcelona, 1999) ha recuperado la sonrisa plena, tanto que hasta es imagen de una campaña para ayudar a niños sin recursos en Estados Unidos en sus tratamientos dentales.
Definitivamente, está siendo el verano de su vida. La semana pasada fue mejor jugador de la semana de la MLS por su partidazo y gol en el derbi de récord de Los Ángeles. Este pasado fin de semana volvió a marcar. En 10 días formará parte de un equipo de estrellas del torneo que se enfrentarán al Arsenal y también estará en una exhibición de habilidades a lo All Star. Es el 10º jugador en el ránking de venta de camisetas. Es el líder en el campo de los Galaxy. Y un imán para las marcas. Todo lo que soñó ser siendo niño en La Masía, jugar y explotar su talento, pero a 10.000 km de Matadepera. Se fue sin un caganer de Barcelona, pero en Los Ángeles tiene su propio bobblehead, una figura coleccionable habitual por aquellos lares.
Para explicar el momento actual del menudo jugador catalán hay que remontarse a meses atrás de su salida. Finales de 2021. Riqui, en dinámica de primer equipo, siendo jugador residual, no bien visto por según qué sectores del vestuario, apadrinado por Piqué, el mismo que le recibió apodándole como Riqui Gucci. La llegada de Xavi le anunciaba un cambio de rol respecto a Koeman, porque el hoy técnico del Barça le telefoneó en su día para llevárselo y formarlo en Catar. Sin embargo, poco cambió. El chico no jugaba. Ya por aquel entonces, aunque de forma reciente, la familia, Carlos y Lali, habían decidido contratar un agente. El ganador del cásting fue Arturo Canales, el mismo que los propios Piqué y Xavi.
Y en 2022, la agencia había hecho su trabajo. Ante la decisión de Xavi y el club de apartarlo de la gira, no había más páginas que escribir en Can Barça. Aquello fue especialmente doloroso para Riqui. Xavi le llamó antes del inicio de la pretemporada para decirle que no se podía incorporar a los entrenamientos, que le daba una semana más de vacaciones, cuando él necesitaba prepararse para buscar destino. Había un equipo loco por Puig. Los Galaxy. Un club y un entrenador (Greg Vanney), con el que previamente habló largo y tendido el jugador, que confiaran ciegamente en el futbolista. Que le dieran el tiempo de cocción que necesitaba un futbolista especial, una osada excepción al fútbol físico, ninguno tan poca cosa como este noi al que siempre cosieron a patadas, pero que necesitaba reivindicarse, sumar goles y asistencias a su juego de entrelíneas, demostrar y demostrarse que Riqui no era un un jugador gaseosa.
El sentir en Los Ángeles es común. Puig es franquicia pura. "Riqui es ídolo total. Ha andado bien en los partidos decisivos. Chicharito era la clave y antes Zlatan... ahora lo es Riqui", cuenta Álvaro Izquierdo, exfutbolista uruguayo y comentarista de Fox Sports en la MLS. "Antes del clásico de El Tráfico (Galaxy contra LAFC), la imagen grande en el estadio y en la tienda oficial era la de Riqui Puig, es el ídolo de la hinchada. Aprendió bien lo que significa la MLS, el espectáculo, la prensa. Entendió rápido dónde está, Los Ángeles, Hollywood, Disney. Se ha hecho querer por todos. Esta liga es difícil, mucho más de lo que se ve desde fuera fuera, es la segunda liga del mundo donde más se corre. Y Riqui es un jugador que marca la diferencia. Todavía tiene mucho margen de crecimiento".
Oriol Rosell, otro ex Barça en el vestuario de los Galaxy, alude a la parte más innata y lúdica de Riqui, la de pasárselo bien jugando al fútbol, acompañado de las palomitas, su emoji preferido como cuando la clava en la escuadra en su último partido contra Philadelphia. "Riqui es un muy buen compañero, un chico con mucha personalidad para la edad que tiene y en el mundo del fútbol gente así suele triunfar. Muy divertido, le encanta jugar a la pelota, se ve que es lo suyo, en cambio hay otros jugadores que lo sufren más. Cada vez que se pone las botas lo disfruta, en el vestuario es una pieza muy importante y eso como compañero se le valora"
Desde que llegó, Riqui ha alcanzado la treintena de partidos en la MLS, con seis goles y cinco asistencias. Cuando la pelota quema, sus compañeros buscan al 6. Capaz de marcar un gol y mostrar la camiseta a lo Messi, recibir el insulto de Chiellini ("payaso", le llamó en zona mixta) y al volver a enfrentarse no dejar de buscarle en el uno contra uno. Descarado y seguro de sí mismo, está quitando la razón a los que vieron en su fichaje por los Galaxy una huida hacia un lugar sin presión ni exigencia, a acomodarse en Beverly Hills. Riqui, que vive en West Hollywood, está creciendo. Feliz, viviendo el verano de su vida, con dos años y medio más de contrato. Sabiendo que no es el momento, pero que de verano en verano quizá esté en Europa más pronto de lo que cabría esperar.