MLS | ENTREVISTA SANTIAGO FORMOSO

Inter Miami y la comparación con el Cosmos: "Me tocó de compañero de habitación de Pelé y no dormí en mi cuarto ni una noche"

Santiago Formoso, excompañero de Pelé en Cosmos, rememora y compara aquella época con la de Messi e Inter Miami.

Pelé y Santiago Formoso posan con la camiseta de New York Cosmos./
Pelé y Santiago Formoso posan con la camiseta de New York Cosmos.
Marcos Durán

Marcos Durán

Hoy, con casi toda probabilidad (Martino dijo que tendrá minutos) debutará Messi con Inter Miami. El debut no será en la MLS, la liga estadounidense, será en la Leagues Cup, una copa de reciente creación que aglutina a los equipos de esa liga con los conjuntos de la liga mexicana, en una especie de copa exprés para seguir creciendo como confederación.

De Messi en Miami llevamos hablando semanas y con razón, porque es la llegada de un futbolista más importante al continente norteamericano desde que Pelé jugase en Nueva York. Más concretamente en el Cosmos para disputar la NASL (North American Soccer League). En ese equipo en el que estaban Beckenbauer, Carlos Alberto o Chinaglia, también había un español, gallego concretamente, pero que ha hecho su vida en aquel país desde que era un crio. Santiago Formoso atiende a Relevo desde su casa frente a Manhattan (con las mejores vistas del mundo según él) y charla largo y tendido sobre aquella experiencia.

Santiago explica que en Estados Unidos ha hecho toda su vida, que allí tiene a su familia, hijos y amigos, pero que le gustaría volver a España, aunque sea unos meses. Normalmente, va todos los años pero por un pequeño problema de salud no pudo viajar: "Tengo unas revisiones médicas para que me den el alta y poder ir a tomarme unos vinitos y una tapita de pulpo".

"Ahora mismo, por lo que están haciendo en Miami, veo algo muy similar a lo que fue el Cosmos de mis días"

Santiago Formoso Exjugador de Cosmos

Pasamos de la comida y volvemos a la vida de Formoso, que llegó a Estados Unidos tras emigrar con sus padres, él no pensaba en jugar al fútbol, pero tuvo la oportunidad de jugar con los mejores jugadores de su época: "Ahora mismo, por lo que están haciendo en Miami, veo algo muy similar a lo que fue el Cosmos de mis días. Me gusta la idea porque van a revolucionar la forma de pensar del americano, ya el fútbol entró en este país poco a poco pero con Messi viniendo va a haber un cambio brillante", dice Formoso.

Jugar con Pelé de casualidad

Llegar al Cosmos fue algo que no entraba en los planes de Formoso, que jugaba en Connecticut Bicentennials, un equipo que se encontraba dos estados al norte. Formoso en 1975 estaba en la universidad y había jugado los Juegos Panamericanos con EEUU, después se unió a este equipo de la NASL y entonces llegó Pelé a la liga, Formoso dejó los estudios y se dedicó al fútbol.

Así lo recuerda: "Me puse a jugar, llamé a mi entrenador de la época universitaria y le pedí una oportunidad, porque él estaba en Conneticut, no le pedí que me garantizase nada, solo una oportunidad. Y fui a jugar en este equipo, pero tras dos años, se traslada de estado, a la otra costa, a California. Y yo no quería ir, mi padre había fallecido hace poco. No me quería ir solo. Fui a ver un partido del Cosmos en septiembre y de asistente estaba un entrenador mío en la selección mayor y le pedí un favor: a ver si podía jugar en cualquier equipo cerca de Nueva York".

Formoso celebra un gol con Cosmos.
Formoso celebra un gol con Cosmos.

Entonces, dos días después, llegó una llamada de este entrenador, que le dijo: "Santi, vamos a hacer una gira por todo el mundo con el Cosmos para despedir a Pelé, ¿estarías interesado?". Y claro, a Formoso se le iluminó la cara, claro que estaba interesado. Entonces así fue, a los dos días se fueron a Trinidad y Tobago y más tarde, a Oriente: "Fuimos a jugar a China cuando nadie iba, estaba cerrado para todos debido a problemas diplomáticos".

Gira mundial y 'dormir' con Pelé

Entonces, le dieron la vuelta al planeta. Y durante la gira por Asia, en uno de los hoteles, el entrenador y Chinaglia llaman a Santiago para desayunar, muy temprano. Formoso se olía que algo era raro: "A las seis de la mañana me pusieron un contrato en frente, sin agentes, sin representantes, sin abogados ni hostias. Nos gusta la forma en la que te mueves y juegas al fútbol, ahí tienes un contrato. Ni miré cuánto iba a cobrar, firmé y nada más. Ahí empezó todo".

"A las seis de la mañana me pusieron un contrato en frente, sin agentes, sin representantes, sin abogados ni ostias"

Santiago Formoso Exjugador de Cosmos

En menos de diez minutos de charla, Formoso ya cuenta tantas cosas que es imposible recordarlas todas sin ayuda de la grabadora. Pero avisa: "Ahora te voy a contar la mejor parte". Cuando hay una gira o concentración, lo primero que se hace es repartir las habitaciones y Santiago así lo recuerda.

Formoso posa con la camiseta de Santos.  @NYCosmos
Formoso posa con la camiseta de Santos. @NYCosmos

"Estaban repartiendo las habitaciones y yo parado ahí, sin que me llamen. Estaba uno de los dirigentes, el que llevaba los asuntos de Pelé, repartiendo las habitaciones. Y le pregunté con quién iba, pero él me dijo que tranquilo, que yo iba a ir con Pelé. Tú vas a ir en la habitación con Pelé. Bueno, no dormí en mi cuarto ni una noche (risas). No te cuento la fila que había fuera de la habitación de Pelé. Yo no quiero saber de esto, es otro mundo para mí. Yo me iba a dormir a la habitación de otros compañeros. Yo no quiero ver lo que estaba pasando en esa habitación".

Experiencia en Brasil

Santiago cuenta que se llevaba muy bien con Pelé, regresaron de esa gira y el astro brasileño se retiró, entonces terminó la temporada, había un parón de cuatro o cinco meses. Santiago habló con Pelé y su entrenador y le pidió un lugar en el Santos, entonces se fue para Brasil pero en el club de Pelé no pudo entrenar debido a los problemas internos del equipo, que coqueteaba con el descenso.

Como no tenía equipo, Formoso se iba a la playa a entrenar. Y un grupo de chavales lo invitó a echar pachangas en la playa, algo común en Brasil. Entonces una persona lo vio y lo invitó a su equipo, aunque Santiago avisó que no podía porque era profesional, pero había una sorpresa: "Mejor todavía. El equipo se llama Millonarios, no el de Colombia, lo que pensaba yo. Era un equipo formado por exjugadores de selección y que se dedicaba a viajar por todo Brasil jugando amistosos contra equipos profesionales. Allí jugaba Garrincha, por ejemplo. Me encontré en el autobús con ellos y eran viajes largos. Yo los miraba y pensaba 'qué hago yo aquí', pero nunca lo pasé mejor porque no había presión, los campos estaban a tope, no cabía ni un alfiler".

A Garrincha, claro, le gustaba beber. Y llevaba su cajita de cervezas debajo del asiento, pero cuando entraba al campo, no era capaz de frenarlo nadie. Él tenía 40 años y los otros eran jugadores jóvenes, pero nadie lo podía parar, rememora Formoso de aquellos encuentros que se jugaban por toda Brasil.

El futuro en Estados Unidos

Formoso también habla del presente: "Veo a la gente súper animada. Yo creo que aquí van a acabar muchos jugadores de fútbol. No a acabar sus carreras, si no en buenos momentos. El americano, con la llegada de Messi, se va a dar cuenta. Nosotros jugábamos con 70 mil personas en el estadio, eso ya pasa. El americano quiere ver lo mejor, por eso ve mucho fútbol de Europa".

Messi y Beckham antes de un entrenamiento.  AFP
Messi y Beckham antes de un entrenamiento. AFP

El próximo año se jugará la Copa América en Estados Unidos y para Formoso, el futuro tiene que ir en unir a todo el continente, no solo a nivel de clubes si no también a nivel internacional, porque Estados Unidos, México y Canadá juegan contra equipos de menos nivel. Pero claro, eso no es tan fácil de realizar.

La anécdota con Beckenbauer

Formoso no quiso dejar la charla sin contar una de sus historias predilectas: “Yo delante tenía a Pelé, pero al lado tenía a Franz. Porque yo era delantero, pero por jugar, jugaba de lateral. Y claro, Franz era el mejor. Si hacías un pase equivocado, te miraba mal. Si le hacías mal el segundo, peor. Si en un partido de fútbol das cuatro pases malos, vete para el banquillo, ese era su pensamiento. Él jugaba sencillo”.