LA CRISIS DE RUBIALES

Todo lo que Rubiales ha hecho 'olvidar' del éxito de la Selección

El reconocimiento de todo un país, en un segundo plano por la crisis: Alba da nombre a un campo, Esther a EEUU, rúa en Ibiza...

Aitana Bonmatí, con el trofeo de Balón de Oro del Mundial. /RFEF
Aitana Bonmatí, con el trofeo de Balón de Oro del Mundial. RFEF
Mayca Jiménez

Mayca Jiménez

Era su momento y se lo han robado. Las jugadoras de la Selección acababan de ganar su primer Mundial cuando varios gestos deplorables del presidente de la RFEF, Luis Rubiales, cambiaron el rumbo de todo. Hubo celebración, pero con runrún. Y unos días después de su gesta, pocos han hablado de su fútbol. Los focos han seguido puestos sobre la final, pero pocos, por no decir nadie, lo hacen para alabar al equipo, a la MVP del partido, a la mejor jugadora joven o a la Balón de Oro de la Copa del Mundo. Por cierto, las tres españolas: Olga Carmona, Salma Paralluelo y Aitana Bonmatí. Y esta última es favorita a ganar el Balón de Oro tras ser la mejor futbolista de la Champions y del Mundial. Pues bien, no verás muchos artículos a través de los que se presuma tener en nuestro fútbol a semejante estrella de este deporte.

Todo quedó eclipsado por una crisis que se ha llevado por delante a Luis Rubiales. En este texto, una que vivió el inicio de la crisis viendo el partido repetido horas después desde un avión que atravesaba medio mundo y casi sin contacto con el mundo terrenal, dejaré a un lado a Rubiales para darle el protagonismo que merecen a ellas. Entiéndase esto como un homenaje y no como menosprecio a la gravedad de los sucedido con Luis Rubiales. Porque entre comunicado y comunicado. Entre idas y venidas de declaraciones. O entre denuncias y dimisiones. El momento más importante del fútbol femenino español parece haber quedado en el olvido.

Se ha hablado de ellas, pero en dosis pequeñas. El ruido ha restado protagonismo al éxito de la Selección y sus jugadoras. Más allá de Jenni Hermoso, no se habla de este equipo, ya sea por el aspecto futbolístico o lo reseñable de su triunfo en este Mundial. Tampoco de anécdotas como el original regalo que recibió Olga Carmona por su gol en la final. La sevillana, que protagonizó la cara más dulce y amarga de la final por la muerte de su padre, recibió su peso (51 kilos) en croquetas. Sevillana y ex sevillista estuvo en el palco del Sánchez Pizjuán en el Sevilla-Girona, pero al igual que Misa en el Las Palmas-Real Sociedad, no hizo el saque de honor.

Ni del anuncio que encumbra a Alba Redondo en su tierra, Albacete, donde el campo principal de la Ciudad Deportiva Andrés Iniesta llevará su nombre. Ni de que Teresa Abelleira, una de las grandes sensaciones del Mundial, pondrá nombre al salón de actos de la sede de la Federación gallega en Pontevedra, donde se dio un baño de masas. También Esther en Huéscar (Granada). Tampoco se habla de que Enith Salón fue recibida por todo lo alto, con homenaje en su pueblo, Moncada, y pasillo de la plantilla del primer equipo masculino del Valencia.

O que Esther ha celebrado su título mundialista con el anuncio de su fichaje por el Gotham de la Liga estadounidense tras dejar el Real Madrid como máxima goleadora histórica del equipo blanco. Ni que Irene Guerrero fue homenajeada junto a Olga Carmona en la Torre del Oro de Sevilla. O que varias de las campeonas del mundo han sido propuestas como 'Hijas Predilectas' de su localidad o ciudad natal, como es el caso de Salma Paralluelo, Alba Redondo o Cata Coll, entre otras.

La Torre del Oro de Sevilla.  EP
La Torre del Oro de Sevilla. EP

En el olvido han quedado también el baño de masas que se han dado diez de las campeonas en Ibiza o los grandes momentos de la celebración en Madrid, en la que hubo varias futbolistas que fueron el alma de la fiesta como Eva Navarro o Misa. Sus momentos se han esfumado de manera instantánea. Al igual que tampoco se trata de la gran oportunidad que supone este triunfo para el fútbol femenino español, con miles de niños y niñas mirando a estas jugadoras como referentes a seguir.

Las campeonas del mundo recorren Ibiza en un autobús descapotable. EFE

A poco más de dos semanas de que arranque la Liga F, las miradas van en dirección contraria. Los actos de Luis Rubiales han llegado a todos los rincones, con duras críticas de personalidades tanto a nivel nacional como internacional. No es para menos. Aunque, lamentablemente, esto reste importancia y fuerza al empuje definitivo que se quiere dar al fútbol femenino aprovechando el tirón de este éxito. Un momento clave que debería de servir como punto de inflexión para conseguir más éxitos y que se está viendo salpicado por toda esta crisis.