Salir antes del colegio para ir a entrenar, horas de viaje y un mentor que ahora es su rival: así creció Sophia Smith
La delantera estadounidense ha debutado en el Mundial de Australia y Nueva Zelanda marcando dos goles ante Vietnam.

"Estar presente". Ese es el lema que mantiene con los pies en el suelo a una jugadora que, a sus 22 años, ha debutado en un Mundial marcando dos goles y dando una asistencia. Y, aunque no le guste pensar en lo que vendrá porque "el futuro no existe", el de la selección de Estados Unidos pasa por las botas de Sophia Smith. Sus logros conseguidos hasta el momento y lo que demuestra sobre el césped hacen presagiarlo.
Fue la primera seleccionada en el draft de 2020. Portland Thorns apostó por ella para formar una dupla de ensueño para Sophia, al compartir vestuario y posición en el campo con Christine Sinclair, una de sus ídolos. Ahora es ella quien inspira a las más pequeñas. También fue la primera jugadora nacida en la década de los 2000 que consiguió ganar un partido internacional, tras ser convocada por primera vez con la selección absoluta en 2017, con tan solo 16 años.
Ahora, tras jugar su primer partido en un Mundial, se siente aliviada. Se ha quitado -un poco- la presión que supone tener los focos apuntándote y las expectativas de los seguidores por las nubes. "Estaba ansiosa por entrar en el torneo", confesó en rueda de prensa. Tras el encuentro, con la euforia de haber competido en una cita mundialista todavía en el cuerpo, su padre, Kenny Smith, fue el encargado de darle el trofeo que le acreditaba como mejor jugadora del partido. Un momento de gloria para una familia que se ha sacrificado durante años para que su hija pudiera cumplir su sueño: ser futbolista.
Salir antes del colegio, viajar durante horas y entrenar
Los comienzos de Sophia Smith en el mundo del fútbol no fueron fáciles. Sus padres, como tantos otros, tuvieron que sacrificarse para poder llevar a los entrenamientos a su hija, así lo cuentan en uno de los capítulos de The Journey, producido por la Federación estadounidense. Recogían a su hija 20 minutos antes de que acabara sus clases en el colegio para poder llegar con diez minutos de antelación al entrenamiento. Después de tres horas conduciendo -ascendían a cuatro en caso de atasco- Sophia se ponía las botas y la ropa de entrenamiento dentro del coche para estar preparada cuando llegase la hora.

Dos horas después, cuando terminaba de entrenar, sus padres la esperaban en el coche para volver a casa. Durante el trayecto, Sophia aprovechaba para hacer los deberes y cenar. Al llegar a casa, cumplía con una rutina rápida para recuperarse lo antes posible y comenzar un nuevo día: ducha y a la cama.
A pesar de haber renunciado a una 'vida normal' como la del resto de sus amigos y amigas del colegio, ella siempre tuvo claro que quería jugar a fútbol. "El amor que tengo por ello... No quiero hacer nada más", confesaba en su capítulo propio de 'Meet the 23' producido por la selección.
Hoy en día sus padres siguen viajando con ella a cualquier parte del mundo, como han hecho desde que tenía que ir desde Fort Collins (Colorado) hasta Denver para darle patadas al balón por primera vez. Cuando Sophia Smith recibió la llamada para ir por primera vez a un campamento con el primer equipo, los nervios también los pasaron ellos. "Estaba preocupada por si entraba por la puerta correcta en el aeropuerto y después no cogía su avión", contaba su madre en The Joruney
Lorne Donaldson, el entrenador que cambió a Sophia
Cuando Sophia Smith subió al escenario en el Draft para ser presentada como la primera elección, se acordó de Lorne Donaldson, actual entrenador de la selección femenina de Jamaica. "Gracias por confiar en mí y ver el potencial que tenía, incluso cuando ni yo misma sabía que lo tenía", expresó durante su discurso. Cuando eran adolescentes, Sophia y Mallory Pugh entrenaban horas extra con él, quien entonces era presidente del Real Colorado.
Ahora, él se siente como un "padre orgulloso" cuando ve a sus jugadoras brillando sobre el césped. "Yo creí en ella porque sabía lo que podía ser. Era especial para mí porque sabía de dónde venía y todas las turbulencias que ha tenido que pasar para venir a entrenar", confesó el entrenador en The Journey. Hoy en día, a pesar de haberse convertido en una de las estrellas de la selección más laureada, siempre se acuerda de él: "No estaría donde estoy hoy sin Lorne. Él cambió mi manera de ver el juego y de verme a mí misma".