Los aficionados argentinos en Catar van… ¡con Francia!
Si pasa Marruecos, conseguir una entrada será misión casi imposible.

"¡Que gane Francia!". Esta frase se escuchó en boca de muchos hinchas argentinos en las inmediaciones del estadio de Lusail, pocas horas después de que la albiceleste sacara su plaza para la final de la Copa del Mundo en una exhibición frente a Croacia (3-0).
¿Qué motivo puede existir para que los argentinos que están en Catar quieran al rival más difícil? Pues muy sencillo: las entradas. Muchos hinchas tenían boleto para la semifinal pero aún no para la final, esperando a ver qué hacía Argentina. Una vez sellada la clasificación, el objetivo es tener asiento en el estadio de Lusailel próximo 18 de diciembre, algo que se antoja mucho más complicado si el rival es Marruecos. Por eso, para los argentinos que ya están en Doha prima más el poder acceder al estadio que la calidad de los rivales que estén enfrente.
Existen varias opciones para conseguir entradas. Lo primero, la vía oficial. FIFA ya puso un paquete a la venta hace bastantes meses, que suelen ser adquiridas por seguidores neutrales que deciden presenciar el partido independientemente de quién lo juegue. Ahí, se diferencia en dos: los residentes en Doha y los que vienen de fuera. Con esas ya vendidas, FIFA es flexible en el reparto de las restantes.
Va en función de la demanda. Las federaciones hacen su petición y FIFA decide cuántas les da. Por ejemplo, en los octavos de final entre Marruecos y España, la federación marroquí tuvo un paquete extra porque su demanda era muy alta y la de la RFEF, muy baja, porque apenas fueron 4.000 seguidores (frente a los 25.000 africanos).
En este caso, se da por hecho que ambas federaciones clasificadas para la final van a exigir todo su cupo, aunque está por ver si Francia agotaría la demanda (el estadio tiene casi 90.000 localidades).
Lo que sí tienen claro los argentinos, y es una evidencia, es que la reventa se va a disparar por completo si la final es Marruecos-Argentina, porque muchos hinchas de ambos países tendrían que quedarse fuera del estadio.
Opciones en la reventa
En el caso de la reventa, también hay dos vías. Por un lado la oficial, de FIFA. Cada aficionado con entrada adquirida tiene la opción de devolverla por el mismo precio que la adquirió. El organismo vuelve a colocarla a la venta a los precios fijados, sin importar la demanda. Son muy pocos los afortunados que la conseguirán así, por lo que hay que es común ver a seguidores constantemente pendientes del móvil.
Por otro, la tradicional: reventa a precios de locos. Antes de que se sepa el rival, está entre los 2.000 y los 3.000 euros. Unos precios que se dispararán por completo si Marruecos acceden a la final, porque la demanda sería altísima y muchos de los que esperan a revender su entrada pondrían el precio por las nubes…