Argentina enfervorizada 36 años después: un millón en el Obelisco, Maradona estuvo ahí...
Doha y Buenos Aires, separados por más de 14.000 kilómetros, nunca estuvieron tan cerca como este domingo.

Un país de más de 45 millones de habitantes echado a la calle. Permitan la exageración, pero el espíritu de cualquier argentino desde que terminó la final a mediodía -hay seis horas de diferencia horaria entre Doha y Buenos Aires- era el de festejar. Hasta un millón de personas se calcula que se juntó en torno al emblemático Obelisco de Buenos Aires desde que Gonzalo Montiel convirtió el penalti decisivo ante Hugo Lloris en el estadio Lusail. Fuegos artificiales, luces, cánticos, música y alcohol alargó la tarde-noche hasta la madrugada de la capital. Hasta las 4:00 no se restableció el tráfico con normalidad en la Avenida 9 de julio. El lunes de 'laburo' no será un lunes cualquiera.
En otros puntos del país como Rosario, ciudad de Leo Messi y Ángel di María, 300 kilómetros al norte de Buenos Aires, la fiesta no fue menor. Miles de hinchas corearon el nombre de sus ídolos cerca del Monumento Nacional a la Bandera y pidieron al '10' que siga otro Mundial más. Hinchas con y sin camiseta -el verano está a punto de llegar a Argentina-, unos subidos a los semáforos, otros a las estatuas, con y sin voz tras horas de gritos y nervios. Mamás y papás cargando bebés en medio de la multitud, o abuelos y abuelas rejuveneciendo años gracias al enorme logro de la 'Scaloneta', según informa Efe desde la ciudad rosarina.
"Algunos argentinos no habían visto a la Argentina campeón mundial", reflejan algunos editoriales echando la vista a los 36 años que la Albiceleste había pasado sin levantar la Copa del Mundo. Argentina espera a los héroes en Buenos Aires, donde aún, aseguran, los festejos no están organizados. Se les espera este lunes al filo de la madrugada española, cuando el combinado de Lionel Scaloni llegue a la ciudad deportiva de Ezeiza, donde pasarán la noche. Ya en Doha, la 'Scaloneta' se dio un paseo por las calles de Doha, ante los enfervorecidos compatriotas que han acudido al Mundial, a 14.000 kilómetros de sus casas.
"Fue la mano en aquel momento y fue el pie hoy... díganme lo que quieran pero de algún lugar del universo, él estuvo ahí", tuiteó el tenista 'Peque' Schwartzman, comparando la parada del 'Dibu' Martínez a Kolo Muani con la 'mano de Dios' de Maradona en México'86. Los tuits y post de Instagram del famoseo argentino se sucedieron, mezclándose con loss de aficionados enfervorecidos en las calles, muy al estilo de los propios jugadores cantando en los vestuarios del estadio.
La canción de Messi y la selección argentina en la zona de prensa.
— Relevo (@relevo) December 18, 2022
*𝐸𝑠𝑡𝑒 𝑣𝑖́𝑑𝑒𝑜 𝑚𝑒𝑗𝑜𝑟 𝑛𝑜 𝑙𝑜 𝑠𝑢𝑏𝑡𝑖𝑡𝑢𝑙𝑎𝑚𝑜𝑠. 😅
🎥 @Santos_Relevo pic.twitter.com/8Y1ZpGfIUB
Gabriela Sabatini, Manu Ginobili, Juan Martín del Potro, Andrés Noccioni, Nadia Podoronska... No faltó deportista sin felicitación o celebración, como la del culé Nico Laprovittola en el vestuario del Barça antes de comenzar su partido ante Unicaja.
Que no pare nunca!!!
— Nadia Podoroska (@nadiapodoroska) December 18, 2022
🇦🇷🇦🇷🇦🇷🇦🇷🇦🇷🇦🇷🇦🇷 pic.twitter.com/RXX3ZVAulr
Lamentablemente, como en toda celebración multitudinaria, algún incidente se sucedió. La prensa argentina informa del fallecimiento de un hincha en Bahía Blanca tras engancharse la bandera que portaba al cuello a la rueda de su motocicleta. Un aficionado también trepó a la punta del Obelisco desde una de las ventanas punteras del monumento, provocando el temor de los que lo presenciaban, también por televisión.