Los orígenes de Didier Deschamps: es vasco, nació en Bayona y fue pelotari
El seleccionador de Francia creció entre frontones y se inició en el Aviron Bayonnais, club convenido del Athletic.

En Iparralde, la zona vasca de Francia, el balón es ovalado y las porterías son dos postes altos. El rugby se come al fútbol. Caminar por la zona vieja de Bayona es hacerlo por calles estrechas, tiendas locales y bares decorados con banderines del Aviron Bayonnais, el club más importante de la zona con permiso del Biarritz Olympique. Su orgullo de ser vascos está presente en cada esquina. Los frontones, por ejemplo, se venden como llaveros, cuadros y souvenirs. El fútbol, más allá de momentos puntuales, queda de lado.
En esta Euro, un vecino de la ciudad puede convertirse en uno de los personajes más importantes de la historia de este deporte. La afirmación puede sonar grandilocuente, pero al repasar los méritos se entiende bien: un hombre capaz de levantar como capitán la única Champions de un club francés (Olympique de Marsella, 1993), volver a ganar de nuevo la Orejona defendiendo a la Juventus (1996) -además de dos finales (1997 y 1998)- y conseguir el Mundial (1998) y la Eurocopa (2000) con Le Bleus.
Como entrenador, líder de un Mónaco que disputó la final de la Champions contra pronóstico (2004), seleccionador francés en la final de la Eurocopa 2016, el Mundial 2018 (título), la final en el Mundial de Catar... Su nombre, claro, es Didier Deschamps. El mejor vasco de la historia en cuanto a títulos, con permiso de Xabi Alonso. Ante Argentina en la final de Catar, se quedó a las puertas de conseguir algo que nadie ha logrado desde 1938, cuando lo hizo el italiano Vittorio Pozzo: ganar dos mundiales consecutivos como seleccionador.

Su vinculación con Euskal Herria ha pasado desapercibida muchas veces, pero en Bayona presumen de vecino e incluso el nombre del estadio de fútbol lleva su nombre desde que lo cambiaron en el año 2000, tras la Eurocopa ganada por Francia. Es cierto que está menos arraigado a su tierra que otro gran jugador de su época, Bixente Lizarazu. El prodigioso lateral izquierdo francés festejó muchos de sus éxitos con una ikurriña a la espalda, hoy surfea las olas de San Juan de Luz y rompió la historia vistiendo la camiseta del Athletic siendo el primer vasco-francés en hacerlo.
Deschamps nació en Bayona pero creció en Anglet, donde vivía en una casa típica de la zona con la inscripción 'Elgarrekin' (juntos, en euskera)
Deschamps también pudo hacerlo, pero vayamos al inicio de todo. DD, como le conocen en Francia, nació en Bayona pero vivió en Anglet, una pequeña localidad vecina. Allí creció, en una casa blanca típica de la zona en la que vivieron sus padres hasta hace unos años y en la que lucía una inscripción: Elgarrekin ('juntos' en el euskera de la zona). Su infancia estuvo marcada, claro, por la cultura vasca.
Como todo joven de la zona, lo primero que le llamó fue el rugby. Él, además, tenía otra excusa. Su padre, Pierre, además de pintor era jugador profesional de este deporte en el Aviron Bayonnais. Y allí comenzó él a entrenar como rugbier, aunque lo que más le llamó la atención fue el fútbol, que también se practicaba en las mismas instalaciones, a pocos metros y bajo el mismo escudo. Con 11 años lo probó. Y fue un flechazo.
"Era benjamín, pero jugaba en más categoría desde el principio y se hacía respetar, era un líder", recuerda Norbert Navarro, su primer entrenador en el Aviron. Sus compañeros también han repasado en varios reportajes cómo Didier creció muy rápido y era el más fuerte, pese a ser el más pequeño en edad. Incluso, quizá como una leyenda que ha ido ganando peso con el transcurrir de los años, recuerdan la vez que un disparo fuerte le rompió la mano al portero de un club de San Juan de Luz. "Era fuerte, pero además era alguien que sabía ver el juego. Me di cuenta muy pronto de que ese muchacho iba a llegar lejos", comenta Navarro.
"Era un líder, sabía leer el juego. Me di cuenta muy pronto de que ese muchacho iba a llegar muy lejos"
Primer entrenador de Deschamps en AvironDeschamps aún se debatía entre el fútbol y otros deportes. Además de ser campeón regional de 1.000 metros en atletismo, le gustaba jugar a diferentes modalidades de pelota en el frontón. Tanto a pelota mano como a pala, algo que ha seguido practicando años después junto a Manu, un amigo de la infancia. "Me gusta ir a ver un partido de pelota, aunque no tenga muchas oportunidades para hacerlo. Es importante perpetuar todo lo que va unido a tradiciones, fiestas en los pueblos, canciones vascas, etc", dijo hace años en una entrevista con el periódico Sud Ouest.
Uno de sus rincones favoritos era Bidart, un bonito pueblo a solo 20 kilómetros de la frontera española donde luce un pequeño frontón en la plaza principal. Allí tuvo una casa que vendió hace años, al igual que la vivienda blanca de sus padres. Con los años, cada vez se ha alejado más de sus orígenes, pero sigue siendo el vasco que está haciendo historia con la selección francesa.
La vinculación con el Athletic
En 1996, al banquillo del Athletic llegó el entrenador francés Luis Fernández y de su mano el lateral izquierdo Bixente Lizarazu, que había brillado en el Girondins de Burdeos y ganaría el Mundial en 1998. Entonces, Didier Deschamps brillaba en la Juventus, pero años después, aún con el entrenador francés en el club, intentarían convencerle para que firmase por un conjunto bilbaíno que en 1998 fue subcampeón de Liga. El hoy seleccionador galo fichó por el Chelsea y un año después volvió a sonar como posibilidad para recalar en Bilbao, pero finalmente eligió al Valencia.

Más allá de los intentos por convertirle en rojiblanco, su club de origen tiene mucha vinculación con el Athletic. El Aviron Bayonnais, pese a que se les llama txuri-urdin (por el color de su camiseta) es convenido del club rojiblanco y clave en su estructura de captación en la zona vasco-francesa. Renovaron su acuerdo hasta este 2024, alargando la relación para poder aportar a Lezama con jugadores de la zona.
Uno de ellos fue Aymeric Laporte, quien pese a no ser vasco jugó en el Aviron antes de ser reclutado por el Athletic en 2010, aún en edad juvenil. Precisamente, la relación entre Laporte y Deschamps, más allá de compartir club de origen, ha sido muy polémica en los últimos años por las ausencias del central en las convocatorias del seleccionador, desembocando en su nacionalización española. 'Ayme' no guarda buen recuerdo de él, pero en Bayona sacan pecho por su vecino.