El balonazo de Paredes que acabó en tangana
El jugador argentino provocó una bronca que pudo ser peor.
El Países Bajos - Argentina es todo un clásico de la Copa del Mundo. Seis veces de un partido entre dos de las mejores selecciones de la historia y que protagonizan una de las mejores rivalidades del torneo a lo largo de los años. Lo que siempre significa un duelo imperdible y más todavía en unos cuartos de final. Y esta vez, y a decir verdad, no decepcionó.
Goles, prórroga, tanda de penaltis y mucha tensión. Sobre todo si a todos los ingredientes añadidos anteriomente se suman dos generaciones que ya se han enfrentado en un cara a cruz, en una eliminatoria de la Copa del Mundo. Fue en 2014 y Argentina, igual que ahora, se llevó el gato al agua en la tanda de penaltis. De ahí, quizás, que se tuvieran ganas, que hubiera sentimiento de revancha en Países Bajos. Que no fuera una simple pase para Argentina.
Y lo cierto es que esa tensión se vio sobre el terreno de juego y se sintió en el césped. De ahí, que en el minuto 90 y con 1-2 en el marcador a favor de la albiceleste, Paredes entrara con todo sobre Aké para robarle el balón, cometiendo una falta clara sobre el jugador de la oranje y, fruto de la tensión que se vivía, enviar un balonazo sobre el banquillo neerlandés, lo que provocó una tangana que afeó los instantes finales del encuentro.
Empujones y algún intercambio de opiniones que Mateu Lahoz, el árbitro del encuentro, zanjó con una amarilla a Paredes por el balonazo sobre el banquillo. Lo que sirvió para disipar la tangana y poder reanudar el choque sin más incidentes. Y que desembocó en un final de infarto con un gol de Países Bajos que provocó la prórroga y la posterior tanda de penaltis.