Van Dijk tiene un plan: así quiere parar a Messi
El ganador de esta guerra de guerrillas marcará gran parte del desenlace de la eliminatoria.

"Hay coincidencias y casualidades con las que te mueres de risa y hay coincidencias y casualidades con las que te mueres", escribió el poeta Justo Navarro. Van Dijk estuvo en el penúltimo funeral del Barça, el penúltimo paso en falso de los blaugrana antes de descomponerse definitivamente en Lisboa. Ironías del fútbol, Messi se las volverá a ver con Van Dijk en su función final en un Mundial. Quizá para dar un paso más hacia ese sueño idílico y seguir sonriendo. Quizá para morir.
Van Dijk y Messi tan solo se han visto las caras en dos ocasiones. Fue en la eliminatoria entre Barça y Liverpool en la 2018/19. Aquella temporada, en Premier League, nadie logró regatear al central neerlandés. Virgil se ha erigido en Anfield, y también en la selección, como un central que no presiona, que espera. Es el último examen para aquel que quiere presentarse al área. La tercera vez que Leo y Virgil coincidieron fue en la gala del Balón de Oro de la temporada siguiente. El argentino se hizo con el trofeo.
"Messi es uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. Ha estado haciendo cosas increíbles durante muchos años. Tanto él como Cristiano Ronaldo fueron los dos que destacan sobre el resto en las últimas dos décadas, y tengo respeto por sus logros", comentó Van Dijk antes del partido. "Nos estamos preparando para enfrentar no solo a Messi, sino a Argentina, a pesar de saber que Messi es parte integral del éxito que han tenido en los últimos años. Ese es nuestro enfoque total en este momento", especificó el central.
"Nos estamos preparando para enfrenar no solo a Messi, sino a Argentina"
Jugador de la selección neerlandesaLouis Van Gaal presenta a su selección con una línea de tres centrales en la que Virgil se ubica en el eje. Le acompañan dos piezas parecidas: Timber y Aké. Van Dijk les saca más de diez centímetros a ambos. Aké es un central zurdo con buen pie, mientras que Tinder destaca por su rapidez. Ambos, sobre todo el segundo, del Ajax, pueden jugar como laterales.
Los Países Bajos tiene su termómetro ofensivo en los carriles. Por la derecha figura Dumfries, un atacante con alma de extremo que sorprende más llegando que estando. En el costado contrario, Blind es un futbolista más conservador, con pasado como centrocampista de corte defensivo y como central. El peligro ofensivo lleva por el lado de Dumfries.
Van Dijk es el final del embudo
Van Dijk es el final del embudo defensivo tanto del Liverpool como de la selección. Son sus compañeros quienes toman tintes más agresivos, los que intentan anticipar y salen a buscar a los delanteros rivales. En el duelo ante el Barcelona apenas se encontró con Messi. Van Dijk le esperó unos metros más atrás. El neerlandés sólo le atacó cuando vio claro que podía ganar el duelo. Si le superan, volver hacia atrás es le resulta muy complicado. Por este motivo es muy calculador a la hora de ser proactivo y amenazar a su par.

Van Dijk aparece en el área
El mapa de intervenciones defensivas Van Dijk en el torneo está prácticamente inmaculado. En el área, no obstante, se multiplica. Cerca de su portería radican sus acciones más destacadas: tiros bloqueados, intercepciones o despejes. Cuanto se aleja de ella, es más observador, vigilante, que ejecutor. Ese rol recae en Timber y Aké. Con el balón, tiene tendencia a moverse más por la derecha que por la izquierda. Es la consecuencia de la diferencia de perfiles entre Dumfries y Blind.

Messi: sector diestro en creación, impredecible en finalización
Por otro lado, Messi centra sus intervenciones por el costado derecho del ataque. Scaloni apuesta por Di María, o el Papu Gómez cuando el Fideo no estuvo, para la amplitud y que Messi pueda jugar más liberado por dentro. Curiosamente, dentro del área reparte sus acciones por todo el ancho del rectángulo. Justo en el territorio Van Dijk. Podemos prever un partido en el que las vigilancias a Messi no las hará, de inicio, el del Liverpool. Pero a medida que se acerque a la portería neerlandesa, más cerca estará Van Dijk de aparecer.

El partido de Souttar, el gigantón australiano que se enfrentó a Argentina en octavos, sirve como ejemplo para Van Dijk. El central del Stoke City siguió a Messi hasta lejos del área. Cuanto más se alejaba, más efervescente se tornaba su superioridad física. Siendo tanto Virgil como Souttar dos centrales altos, si el delantero les elimina y tienen que girar para correr hacia atrás, quedan fuera de la jugada.
Messi y Van Dijk, casualidades del fútbol, vuelven a encontrarse en un partido clave. Las cartas ya están sobre la mesa. Van Dijk sabe por dónde se moverá Messi. Leo sabe en qué zona se encontrará su examen más complicado.