En Japón no hay fiebre por el Mundial: pasión por el béisbol y Alemania como modelo de fútbol
Los horarios de madrugada y la afición por otros deportes provocan que la cita mundialista no sea tan seguida en el país nipón.
"Competir es aprovechar las ventajas que te da el juego. A veces te las da el rival. Otras el partido". La frase es de Dani Poyatos, flamante entrenador del Gamba Osaka, uno de los equipos más potentes de la Primera División japonesa, y extécnico del Panathinaikos y el Juvenil A del Real Madrid. "Los futbolistas japoneses aún están lejos de competir como lo hacen sudamericanos o europeos", añade el catalán.
Poyatos ya conoce la vida en Japón. Justo en mitad de su cambio de equipo, de Tokushima Vortis a Gamba Osaka, atiende a Relevo. "Aquí le dan mucha importancia al proceso, no tanto a los resultados. Y la gente es muy ordenada y respetuosa, les educan con mucha disciplina. Para que te hagas una idea: con el tema del COVID a los aficionados les prohibieron cantar en los estadios con las mascarillas. Y en todos los estadios se respetaba el silencio", cuenta el entrenador.
El fútbol japonés es muy técnico, sus jugadores tienen predisposición siempre a jugar con las dos piernas, no protestan, son resistentes y corren sin parar todo el partido. "Con diferencia es el fútbol con más nivel de Asia. El nivel de la Primera División japonesa podría equipararse a una Segunda División española fuerte. En cuanto a los futbolistas, no son muy comunicativos, le tienen demasiado respeto al entrenador, por su cultura", explica Poyatos.
El fútbol y el Mundial, desde Japón
Allí además los entrenadores europeos cuentan con un hándicap: el idioma les separa de sus jugadores. Y necesitan un traductor para interactuar con ellos. Dani Poyatos también se apoya en un amigo japonés para seguir adaptándose a la vida en el país nipón. No le gusta el protagonismo , y prefiere mantenerse en el anonimato: "Aquí no se sigue tanto el Mundial, porque por el horario no se pueden ver todos los partidos. Muchos nos pillan de madrugada. Además Japón no es un país muy futbolero. El béisbol es el deporte rey". También habla del modelo que copia el fútbol nipón: "Diría que nuestra referencia sería más el fútbol de Alemania. Personalmente, mi referencia es España y creo que así tendría que ser".
El fútbol le devolvió el guiño a Japón. Fue justo contra Alemania cuando mostraron su nivel al mundo, con una victoria que a todos pilló por sorpresa. Takuma Asano, futbolista del Bochum, precisamente de la Bundesliga, culminó una remontada para la historia. Kamada, en el Eintracht, o Kagawa y Okazaki, antes en el Dortmund y el Stuttgart, han sido las grandes estrellas japonesas estos años, con base en Alemania.
El amigo de Dani Poyatos reconoce que a los suyos les penaliza tanta disciplina: "En el fútbol es muy importante la toma de decisiones, y como somos demasiados disciplinados, nos falta ese punto de decisión improvisada en los momentos clave". Los japoneses país harán la excepción este jueves contra España. Trasnocharán para apoyar a los suyos y lograr el pase a octavos. Aunque los de Luis Enrique amenazan al combinado nipón con demostrarles que se equivocaron de referencia.