Así le fue a los mejores jugadores jóvenes del Mundial en la historia
Enzo Fernández ganó el premio a mejor jugador joven del Mundial, un galardón que lleva entregándose desde 1958.

El argentino del Benfica está siendo uno de los jugadores con más protagonismo en este mercado de fichajes. Chelsea, Liverpool, Manchester United o Real Madrid están en la carrera por quedarse con los servicios del argentino.
El exjugador de River fue galardonado con el premio a mejor jugador joven del Mundial. El premio lleva entregándose desde la Copa del Mundo disputada en Suecia e ilustres como Pelé o Mbappé lo ganaron.
Esto trae consecuencias, la mayoría de ellas positivas, por supuesto. Pero también puede nublar el futuro de algunas jóvenes estrellas. Hacemos un repaso de qué sucedió con estos jóvenes cuando ganaron el premio.
Pelé en Suecia 1958
El astro brasileño ganó este galardón a pesar de no disputar los dos primeros partidos por molestias. Solo disputó cuatro encuentros pero con 17 años marcó seis goles, una cifra alucinante. Como todos podríamos pensar, los equipos europeos intentaron el fichaje de Pelé, pero en esa época no era lo normal emigrar. 1959 fue un año raro para el brasileño porque tuvo que hacer el servicio militar obligatorio. La gira que realizó con el Santos por más de diez países quedará para la historia.
Flórián Albert en Chile 1962
El húngaro fue el máximo goleador del Mundial 1962 con cuatro goles, empatado con futbolistas como Garrincha. Jugó toda su carrera en el mítico Ferencvarosi Torna y tras ganar el primero al mejor jugador joven del Mundial su vida no tuvo muchos cambios. Eran otras épocas.
Franz Beckenbauer en 1966
El 'káiser' fue uno de los mejores jugadores de la historia de este deporte. En la Copa del Mundo de Inglaterra 1966 y con tan solo 21 años asombró a todos. Desde la posición de 'líbero' se encargó de liderar a Alemania hasta el el subcampeonato y él marcó cuatro goles en todo el torneo. A pesar de sus éxitos, fue fiel al Bayern, su equipo del alma. Consiguió todos los títulos y jugó más de 500 partidos en el club alemán antes de emigrar al fútbol estadounidense.
Teófilo Cubillas en 1970
El peruano está considerado el mejor jugador de la historia de su país y uno de los más grandes del continente. Para llegar a México 1970 dejó en el camino a la selección argentina pero en el Mundial se destapó con cinco goles y el galardón a mejor jugador joven. Pelé lo designó como su sucesor en una frase que quedará para la historia. Tras su gran torneo muchos equipos de Europa se interesaron por él, pero Alianza Lima logró retenerlo hasta la temporada 72/73, cuando emigró a Suiza para jugar en el Basilea y después a Portugal para hacerlo en el Oporto, donde se ganó un lugar en la élite.
Władysław Antoni Żmuda en 1974
Es raro que un defensa consiga este galardón pero el polaco lo hizo en el torneo disputado en la Alemania Federal. Con la selección llegó al tercer puesto en esa copa del mundo y en la de España 1982. Llegó a la copa del mundo jugando en el Gwardia Varsovia, pero su buen torneo le valió para que el Slask Wroclaw le ofreciese un gran contrato. Más tarde tuvo su oportunidad en Italia. Como vemos, antes de la llegada de la 'Ley Bosman' era muy complicado cambiar de país y jugar en el extranjero.
Antonio Cabrini en 1978
Estábamos en la época de los defensas y en el mundial de Argentina se eligió a otro, esta vez a un lateral. El italiano llegó al torneo sin haber debutado con la selección mayor, tan solo había jugado con las selecciones inferiores. Su gran nivel en la Juventus le valió para ello. En Argentina arrancó su periplo con la Copa del Mundo, en la que jugó 18 encuentros y fue campeón en 1982. Es uno de los defensas más goleadores de la historia de su selección. Pasó casi toda su carrera en el equipo de Turín, que tenía el suficiente poder económico para no perder a sus mejores jugadores.
Manuel Amorós en 1982
El francés fue el mejor jugador joven del torneo disputado en España cuando tenía 20 años. Jugando en el Mónaco destacó y le sirvió para ir a la selección. Tercer defensa seguido que recibía este galardón y otro lateral, aunque en este caso jugaba por derecha. Se quedó en el club monegasco hasta 1989 y también tuvo pasos por el Marsella y Lyon. Como curiosidad, fue parte del cuerpo técnico de Bielsa durante la estancia del argentino en el club mediterráneo.
Enzo Scifo en 1986
De México recordamos el mundial de Maradona y uno de sus golazos a Bélgica. Una Bélgica en la que jugaba un centrocampista con nombre y apellido italiano, Enzo Scifo, que fue elegido el mejor jugador joven. Dejamos atrás los defensas y pasamos a un centrocampista central de calidad. En el Anderlecht destacó y el Mundial fue el trampolín para que el Inter, uno de los equipos punteros de Europa, fuese a por él. En el club italiano no tuvo un buen paso a pesar de haberlo comprado por unos 450 millones de las antiguas pesetas y fue vendido a Francia un año después.
Robert Prosinečki en Italia 1990
Uno de los mejores jóvenes de la década del 90. En el Estrella Roja de la antigua Yugoslavia destacó dentro de una generación increíble e Italia '90 fue su ventana al mundo. Marcó un gol en ese torneo y el cuarto puesto de su selección le ayudó a ser elegido el mejor joven. Tras jugar un año más en el Estrella Roja, el Real Madrid fue a por él. El club blanco pagó por él aproximadamente unos 550 millones de pesetas. Puede ser considerado el primer gran fichaje de un jugador joven tras el Mundial.
Marc Overmars en 1994
El neerlandés destacaba en el Ajax de Van Gaal y rápidamente se hizo un lugar en el fútbol. Extremo con unas condiciones increíble, su poca altura y gran velocidad llamaban la atención. Con Países Bajos llegó a cuartos de final de ese Mundial pero a pesar de su gran torneo el Ajax lo logró retener. Tres temporadas más tarde emigró al Arsenal de la Premier League, club que pagó unos 7.5 millones de euros al cambio de la época.
Michael Owen en Francia 1998
La aparición del joven inglés en el mundo del fútbol fue increíble. Figura del Liverpool, fue el mejor jugador joven del Mundial de Francia con tan solo 19 años. En el torneo marcó solo dos goles e Inglaterra perdió con Argentina en octavos de final, pero se veía que era el comienzo de una gran carrera para él. El Liverpool, el equipo de toda su vida, logró mantenerlo en el equipo hasta la temporada 2004, cuando fue uno de los fichajes galácticos de Florentino Pérez. En el Madrid no cuajó.
Landon Donovan en 2002
Considerado uno de los mejores o el mejor jugador estadounidense de la historia, Donovan llegó al Mundial 2002 con 20 años y mucho que demostrar. El equipo llegó a cuartos de final de ese mundial y Donovan destacó. A pesar de su gran torneo, el jugador decidió quedarse en San José Earthquakes de la MLS, club en el que estaba cedido por el Leverkusen. La mayor parte de su carrera la pasó en LA Galaxy y tuvo un breve paso por el Everton de la Premier.
Lukas Podolski en 2006
Podolski siempre fue un jugador de selección. Las actuaciones con Alemania fueron mejores que con su club y ya con 19 años en su primer Mundial destacó. Pudo jugar con Polonia pero el entrenador polaco de entonces no quiso, por lo que Völler lo convocó con Alemania. En el 2006 marcó tres goles siendo titular siempre y a pesar de la derrota contra Italia en semifinales le sirvió para ser el joven más destacado.Ese Mundial le sirvió para que el Bayern lo fiche tras una dura pelea con clubes como Liverpool, Werder Bremen, Hamburgo o Real Madrid. El precio fue de unos 10 millones de euros.
Thomas Müller en 2010
Otro alemán para la lista. En el mundial ganado por España, Müller fue la figura joven y Bota de Oro del torneo. Marcó cinco goles pero se perdió el partido de semifinales contra España por sanción, un palo muy duro para él. A pesar del interés de muchos clubes importantes de Europa por ficharle tras el campeonato del mundo, el alemán ya estaba en un grande, el Bayern. Si todo sigue así se retirará siendo 'One club man'. Lleva 676 encuentros y 247 goles hasta la fecha. En 2014 fue campeón del mundo con su selección.
Paul Pogba en 2014
El Mundial de Brasil fue donde Pogba se presentó ante todos. Parecía que el centrocampista iba a dominar el mundo del fútbol durante la próxima década pero su progresión se estancó. Marcó un gol y jugó los cinco partidos de ese torneo donde Francia cayó en cuartos de final. Tras ese torneo la Juventus pudo retenerlo, pero dos temporadas más tarde el Manchester United apostó por él y pagó 120 millones de euros por un jugador que se había ido del club libre varios años antes. En 2018 conquistó el Mundial.
Kylian Mbappé en 2018
La última gran aparición joven de la historia del fútbol. Lo de Mbappé acaba con todos los elogios. Fue convocado por primera vez en marzo de 2017 y en julio de 2018 ya estaba siendo titular y campeón del mundo. En el torneo marcó cuatro goles en los siete partidos que disputó. Su estatus no cambió y el PSG blindó al delantero. En las últimas temporadas coqueteó con el Real Madrid pero por el momento sigue vistiendo la camiseta del club parisino.