Bielsa desesperó a Messi, que agarró del cuello a un rival, y Argentina perdió 14 partidos después
El '10' volvía a jugar un partido oficial 26 días después. Araújo y Darwin le dieron la victoria a Uruguay en Argentina 12 años después.

Nadie en La Bombonera esperaba un tropiezo de Argentina. Tampoco Leo Messi, que volvía a jugar al fútbol 26 días después de su último partido oficial. Una derrota contra Charlotte en MLS que repitió contra Uruguay. Desde el primer minuto de partido se vio que el equipo de Bielsa estaba dispuesto a aguar la fiesta de una campeona del mundo que se creía invencible antes de que Araújo y Darwin Núñez demostrasen lo contrario.
Uruguay puso fin a varias rachas de larga duración. Argentina no perdía un partido de clasificación al Mundial desde el 28 de marzo… ¡de 2017! 25 partidos en los que siempre ganó o empató. Esto incluye una fase prácticamente perfecta para sacar el billete a Catar 2022 (11 victorias y seis empates). La última selección que pudo imponerse fue Bolivia (2-0). Llevaban 14 victorias consecutivas, incluidas seis en el Mundial -dos de ellas en penalti-. La última fue contra Arabia Saudí. Por si fuera poco, Araújo les marcó el primer gol de esta fase clasificatoria, en la que encadenaban cuatro partidos con su portería a cero.
No fue un partido fácil para Leo. Los vecinos le daban poco espacio. Él se empeñaba en encontrarlo, pero sin el acierto que le caracteriza. Se movió sobre todo por el carril derecho y central. Pero las pocas veces que lo consiguió, lo pararon con faltas preventivas. La Celeste lo tenía claro: ante el más mínimo amago de peligro, frenar la jugada.

Tanto es así que Messi acabó enfadado. Y lo curioso es que saltó tras una entrada que no le hicieron a él. De Paul, su principal escudero, se encaró durante varios segundos con Mathias Olivera, lateral rival. En este caso Rodrigo y Lionel cambiaron los papeles y el '10' fue a por el del Nápoles. Acabó agarrándolo del cuello, una imagen poco común en él. Si suele encararse con los rivales o intercambiar insultos, pero denostó su rabia con un gesto que quedó en nada a nivel arbitral.
La tensión marcó gran parte del encuentro. Normalmente, De Paul estaba por medio. Ugarte también la tuvo con el del Atlético de Madrid, al que le dedicó un gesto que no tardó en hacerse viral en redes sociales. Uruguay consiguió lo que quería, sacar del partido el talento argentino, que no generó demasiado y que chocaba una y otra vez ante el muro plantado por Bielsa. Sólo Messi, con un remate de falta que chocó con el larguero, se acercó al gol, pero ni eso le salía al crack.
Araújo, de lateral como cuando juega contra Vinicius, rompió a Argentina en la primera parte. Llegada de pura potencia para cazar un centro y batir a Emi Martínez. Al final, aprovechando que la albiceleste se volcaba en ataque, Darwin Núñez puso el definitivo 0-2. Entre ambos cocinaron la primera victoria de Uruguay en Argentina desde 2011. Los de Scaloni tendrán su revancha contra Brasil en unos días.