MUNDIAL DE CATAR

¿En qué ha cambiado la Francia campeona del mundo?

Jerárquica y futbolísticamente, la selección francesa mantiene pocos registros respecto a 2018. Mbappé, el arma para espantar fantasmas.

Mbappé no podrá contar con Benzema como socio. /GETTY
Mbappé no podrá contar con Benzema como socio. GETTY
Jordi Cardero

Jordi Cardero

El verano de 2018, pocos temas sonaron más que Ramenez la coupe à la maison. Francia acababa de levantar el Mundial en Rusia y cuatro años después con volver a escuchar la canción uno puede repasar la plantilla de la campeona. Los recuerdos viajan al imperial Umtiti, el trabajo sucio de Giroud o la gran revelación que fue Mbappé. Cualquiera que hubiera sabido que a Les Bleus se le sumaría Benzema, pensaría que Francia sería la favorita en Catar. Y nada más lejos de la realidad: los galos llegan al Mundial con muchas más dudas que certezas. Y además, sin Karim. ¿En qué ha cambiado la campeona en estos cuatro años? En mucho.

Lloris, Mbappé y, en menor medida, Griezmann son los únicos futbolista que mantienen la misma jerarquía que en 2018. Las lesiones de Kanté y Pogba dejan a Deschamps con un vacío estructural en la sala de máquinas. La baja de Benzema le resta un socio de Mbappé y hace pensar en la Francia del último Mundial. Lo único que confirmó el seleccionador es que, de inicio, Les Bleus saldrán con cuatro centrales. La confección de la lista esta pensada para eso.

Durante los últimos meses, Deschamps fue variando entre sistemas de tres centrales con dos carrileros y esquemas con cuatro defensas. En Rusia, formó siempre con cuatro atrás y tocó muy poquitas teclas. En el debut ante Australia, apostó con un 4-3-3 en el que Tolisso acompañó a Pogba y Kanté y arriba, un Mbappé como nueve quedaba escoltado por Dembélé y Griezmann.

Giroud y Matuidi, las claves en Rusia

En el segundo partido, contra Perú, Deschamps cambió la receta. Y la mantendría hasta el final. Matuidi y Giroud se convirtieron en las piezas que, desde la sombra, dieron ritmo al engranaje. El centrocampista, desde el sector izquierdo y moviéndose entre el interior y la banda, dotó de solidez al equipo. Giroud, que no marcó ningún gol, sirvió para potenciar a Mbappé.

Cuatro años después, el regreso de Benzema a la selección ha marcado el cambio de hoja de ruta de Deschamps. Por otro lado, la generación joven francesa es una de las más talentosas del planeta. Tchouameni, Camavinga o Saliba encabezan una promoción a la cual el Mundial le pilla algo pronto.

Deschamps ha edificado su esquema pivotando sobre Benzema, Mbappé y Griezmann. Sin embargo, respecto al plan del seleccionador, Benzema y Mbappé tan solo coincidieron en el último año durante 30 minutos en un esquema de cuatro defensas. Fue, además, en un 4-4-2 prácticamente inédito ante Austria y con el marcador en contra. A días del debut, sus planes se rompen.

Comenzará con cuatro defensas

"Tras analizar lo que hemos hecho y hablarlo mucho con cuerpo técnico y jugadores, sentimos que con los tres centrales muchas veces perdíamos el equilibrio", reflexionó Deschamps en rueda de prensa. El termómetro ofensivo, la mentalidad, de los tres centrales lo marcaban los carrileros. Francia llegó a alinear desde Pavard y Mendy -con más tendencia conservadora- hasta Theo Hernández y Coman -con mucha más vocación ofensiva-. Dos centrocampistas escoltaban el tridente, con Griezmann por detrás de Mbappé y Benzema.

Si la intención de Deschamps es comenzar el torneo con cuatro defensas, donde más se complica el puzle es en el centro del campo. En la defensa Francia cuenta con múltiples opciones y prácticamente todos parten desde el mismo escalón. No hay titularidades aseguradas. Llama la atención la inclusión en la lista de un solo lateral izquierdo, Theo Hernández. En la sala de máquinas, entre Tchouameni, Camavinga, Rabiot, Veretout, Fofana y Guendouzi acumulan únicamente 50 internacionalidades. Suman una más que Bruno Fernandes, 15 menos que Casemiro y prácticamente un tercio de las que lleva Busquets, por ejemplo.

"Camavinga no lo hace todo bien, pero cuando juega siempre suceden cosas"

Didier Deschamps Seleccionador de Francia

Forme con un doble pivote o con uno solo acompañado de dos interiores, el centro del campo es, en términos de organización, la parcela que más puede sorprender y variar. Uno de los que mejor llega a la cita mundialista es Rabiot. "Ha jugado en diferentes posiciones. Su desarrollo le ha llevado a tener más recursos. Me gusta la forma que usó para definirse: un jugador equilibrado. Para mí, tiene mucho valor", explicó Deschamps. Camavinga, un perfil similar, también se llevó los elogios del seleccionador: "Lo que le penaliza es no jugar, pero solo futbolistas internacionales están por delante de él. No lo hace todo bien, pero cuando está sobre el campo siempre suceden cosas. Tiene una gran mentalidad".

La baja de última hora de Benzema podría darle a Giroud más protagonismo. Francia se agarrará al talento de Mbappé para competir en Catar. Dembélé, que comenzó como titular en Rusia y luego se desvaneció de los onces, podría seguir el camino opuesto en Catrar. El proyecto de Deschamps llega con síntomas de agotamiento evidentes al Mundial. Las últimas tres campeonas del mundo (Italia, España y Alemania) cayeron en fase de grupos en la siguiente edición.

A pesar de que Francia comparte grupo con Dinamarca, Australia y Túnez, los fantasmas podrían aparecer en cualquier momento. Francia llega con dudas, pero sabiendo que cuenta con una de las piezas más determinantes del mundo. Aun así, pocos franceses se atreverían a escribir una nueva versión del Ramenez la coupe à la maison.