MUNDIAL DE CATAR

Una apuesta, el seleccionador femenino y Benito Floro: así ha vuelto Canadá a un Mundial

Los norteamericanos regresan a una Copa del Mundo casi cuatro décadas después. Hasta hace tres años no tenían liga propia.

La selección canadiense celebra un gol. /GETTY
La selección canadiense celebra un gol. GETTY
Manuel Amor

Manuel Amor

La última vez que Canadá jugó un Mundial las vitrinas del Camp Nou todavía no contemplaban ninguna Copa de Europa, Hombres G lideraba las listas musicales con Marta tiene un marcapasos y Felipe González iniciaba su segundo mandato. La vida ha cambiado mucho desde 1986. El papel del fútbol en la nación norteamericana, también. En aquel momento, relatan los que saben, el soccer era un deporte "totalmente secundario" para el ciudadano local; ahora, la fiebre se ha disparado hasta el punto de desbancar al hockey sobre hielo como la disciplina más practicada en el país.

En ese súbito crecimiento se mezclan muchos factores. La firme apuesta de Canada Soccer, la federación nacional, ha dado sus frutos y se confía en que lo mejor todavía esté por llegar. El Mundial 2026 (son coorganizadores junto a Estados Unidos y México) es la cita marcada en rojo en el calendario, pero la 'Hoja de maple' también tiene mucho que decir en Catar. Su convocatoria acoge a futbolistas de primerísimo nivel (Alphonso Davies o Jonathan David) y el funcionamiento colectivo ha sorprendido en los últimos meses. Ellos acaparan ahora los focos, pero quien empezó a cimentar el éxito fue un español: Benito Floro.

Una vida en el fútbol al servicio de Canadá

La trayectoria de Floro, entrenador del Real Madrid entre 1992 y 1994, habla por sí sola. Durante su larguísimo periplo por los banquillos dirigió con éxito a Villarreal (ganó una Copa Intertoto), Real Sporting o Albacete, el equipo que le catapultó a la cima. En 2013, un intermediario valenciano le llevó a Canadá... con asistencia de Ángel María Villar, que ofreció inmejorables referencias de su figura a los directivos norteamericanos. "Se portó fenomenal", recuerda el técnico español en conversación con Relevo.

Benito Floro, durante un amistoso contra Jamaica en 2014.  GETTY
Benito Floro, durante un amistoso contra Jamaica en 2014. GETTY

Cuando Floro y su hijo Antonio aterrizaron en Ottawa, la situación futbolística no tenía nada que ver con la actual. Canadá ocupaba la 64ª plaza del ranking FIFA y sus actuaciones en los torneos de Concacaf se saldaban con decepciones constantes. La llegada del entrenador asturiano marcó un punto de inflexión. "Les insistimos mucho para que hicieran una liga. ¡No tenían! El fruto está ahí", cuenta el preparador. Hasta que la Canadian Premier League vio la luz en 2019, en el país ni siquiera existía una competición doméstica. Los mejores futbolistas se enrolaban en franquicias de la MLS; el resto competía en academias o en competiciones provinciales.

Con la selección femenina en pleno apogeo (fueron bronce olímpico en 2012), la federación se puso manos a la obra para potenciar a la masculina. La inversión atacó dos frentes: la mejora de instalaciones, que se modernizaron por completo, y la creación de clubes y escuelas que impulsasen al jugador local. Poco a poco, la semilla floreció desde la base. Hasta desarrollar una estructura competitiva y que la cadena comenzase a funcionar, los métodos de captación de los seleccionados eran muy distintos.

"Nos íbamos a universidades de Estados Unidos y buscábamos a chicos canadienses que estuviesen jugando a buen nivel. Allí, por ejemplo, descubrimos a Cyle Larin (delantero del Brujas y una de las estrellas de la selección). En cuanto lo vi le dije al manager: 'No le des vueltas: que se venga'", relata Floro. En su selección, lejos del brillo y el talento de la actual, sobresalía el exdeportivista Julián de Guzmán.

Larin es una de las grandes amenazas de Canadá.  GETTY
Larin es una de las grandes amenazas de Canadá. GETTY

La revolución sigue por Herdman

Canadá no consiguió el objetivo de clasificarse para el Mundial 2018, pero volvió a ilusionar a un país que pulverizó todos los récords de asistencia durante aquella época. En septiembre de 2016, los dirigentes dieron un golpe de timón poco habitual: cesaron al español y, tras un período de transición, nombraron a John Herdman, que hasta ese momento era el entrenador de la selección femenina. Sus éxitos le avalaban: había conseguido metal en los Juegos de 2012 y 2016 y los informes acerca de su gestión de grupo solo arrojaban términos positivos.

Floro lo corrobora: "Es muy bueno, muy bueno. Tuvimos tiempo para que él aprendiese de mi manera de trabajar y yo de la suya". Este miércoles, cuando su equipo se estrene ante Bélgica, Herdman se convertirá en el primer seleccionador que participa en un Mundial masculino y en una Copa del Mundo femenina. "Muchos nos pellizcamos porque no nos creemos que estemos aquí", reconoció en la previa. "Ahora estoy viendo el interés que despertamos en los niños. Llevo mucho tiempo con la selección y nunca habíamos generado tanta ilusión. Esto va a ir a más", pronosticó.

"Herdman es muy bueno, aprendí de él"

Benito Floro Exseleccionador de Canadá

En lo puramente futbolístico, su escuadra hace justicia a una de las estrofas del himno de Canadá: "Desde lejos y a lo ancho". La 'Hoja de maple' es capaz de contragolpear a muchos metros de la portería rival y de extender el campo gracias a la profundidad de sus extremos, Alphonso Davies (Bayern) y el verdugo atlético Buchanan (Brujas). En la fase de clasificación pasaron por encima de México y Estados Unidos con un balance demoledor: 54 goles a favor y ocho en contra.

Decididos a hacer historia

El jugador que consiga marcar el primer gol de Canadá en un Mundial (en 1986 no lograron anotar) inscribirá su nombre en la historia con letras de oro. Davies, lateral en Múnich y extremo con su país, tiene muchas papeletas. No llega en su mejor momento por culpa de las lesiones, pero sus repetidas ausencias le ofrecieron al combinado de Herdman la oportunidad de aprender a jugar sin él. Y los resultados no fueron nada malos.

Alphonso Davies festeja un tanto con su selección.  GETTY
Alphonso Davies festeja un tanto con su selección. GETTY

Jonathan David, delantero del Lille, es otra de sus grandes estrellas. En 15 jornadas de Ligue 1 ya suma nueve goles y tres asistencias. Eustáquio dirige con pericia el centro del campo del Oporto, Larin golea en el Brujas junto a Ferran Jutglà y los Johnston o Koné destacan en la Major League Soccer. Su esquema base, un 3-4-3, es atrevido y ofensivo. Canadá nunca renuncia a la pelota. Su meta la protege Milan Borjan, un serbio-canadiense que huyó de la guerra.

Catar es un escaparate para demostrar que Canadá ha venido para quedarse. 36 años sin Mundial son muchos. Todo ha cambiado: hay estructura, futbolistas y una idea. Brillará Davies y las miradas recaerán en Herdman, pero nadie se olvida de Floro y de Antonio. Cuando los norteamericanos sellaron el pase, a Benito no dejó de sonarle el teléfono: "Esto también es tuyo". Desde el retiro de Silla, una pequeña localidad valenciana, él también sentirá el triunfo del fútbol canadiense como propio.