MUNDIAL DE CATAR

La solución de Gales: balones a Kieffer Moore

El delantero galés revolucionó el primer partido entrando desde el banquillo y apunta a titular contra Irán.

Kieffer Moore, delantero de Gales./Reuters
Kieffer Moore, delantero de Gales. Reuters
Álvaro de Grado

Álvaro de Grado

El cambio en el descanso fue total. De no tener ni una única ocasión de gol, de sólo un 33% de posesión y de apenas 0.17xG generados durante el primer tiempo, la selección de Gales reaccionó tras el paso por vestuarios. Estaban defendiéndose, hundidos en su mitad de campo y sometidos ante el empuje de Estados Unidos.

Hasta que todo cambió: fuera Daniel James, dentro Kieffer Moore.

El grandísimo delantero galés hizo girar la balanza y Rob Page comenzó a sonreír: cinco disparos, tres ocasiones claras, más pases, más dominio (cero disparos de Estados Unidos, por ejemplo)... y finalmente un gol gracias a u penalti provocado por el propio Moore, absolutamente clave en su debut en el Mundial. Aunque el tanto fuera de Bale, lanzador de la pena máxima, y los focos fueran hacia él, gran estandarte de la selección de Gales, el verdadero revulsivo fue otro.

Moore jugó 45 minutos en los que logró lo más importante: que Gales dejara de estar en su campo para poder llegar a la otra mitad. Los balones largos los bajaba con dominio. Los duelos de cabeza, todos para él, como los dos despejes que realizó en su propio área. En total tocó 26 veces el balón en media parte, casi los mismos que Bale en todo el partido (35). "Tengo ventaja en físico y altura, por eso me gusta aprovecharme de mis fortalezas", explicó Moore en rueda de prensa.

Bale y Moore celebran el gol contra Estados Unidos. Reuters
Bale y Moore celebran el gol contra Estados Unidos. Reuters

Moore apunta a titular contra Irán. Su impacto fue más que evidente para lograr un punto contra Estados Unidos. Y, por si fuera poco, también fue evidente la fragilidad de Irán ante Inglaterra en los balones aéreos: "Ya vimos el dominio de Inglaterra en el área, utilizaron muy bien esas posiciones en el área. Si conseguimos replicarlo, espero que consigamos un buen resultado", dijo el delantero. "La gente se piensa que por mi altura no puedo moverme, pero soy más rápido de lo que se piensan".

Hace diez años, Kieffer Moore jugaba en la sexta división inglesa. Su trayectoria ha ido dando saltos, pasando por la quinta, la tercera y la segunda, hasta que en agosto debutó en la Premier League con la camiseta del Bournemouth. Lleva cuatro goles esta temporada. Durante todo este tiempo, su fama de target man, es decir, delantero referencia, ha sido su gran bagaje. Con 196cm de altura, garantiza superioridad en el aire. En Gales ya ha disputado 30 partidos como internacional, con nueve goles a favor, y este viernes será uno de los mejores aliados de Bale para sumar tres puntos.