EE.UU. viene de pesca: así es el plan para nacionalizar futbolistas españoles a golpe de talonario
Un programa de 100 millones de dólares pretende fichar jóvenes nacionales para competir bajo su bandera en el Mundial de 2026.

En cualquier lugar del planeta, la palabra 'fútbol' evoca la práctica por equipos de un deporte cuyo fin es introducir un balón con los pies (o con otra parte del cuerpo menos con las manos) dentro de una portería. En cualquier lugar del mundo menos en uno: Estados Unidos. Allí tiene otro significado, otro deporte. El balón es ovalado y las porterías no tienen red. En el país de los 50 estados, las grandes leyendas deportivas pertenecen a otras disciplinas como el baloncesto, el boxeo o el golf. El fútbol que todos conocemos allí es el 'soccer' y, a diferencia del resto de países del continente americano, no es el deporte rey. Pero todo esto está cambiando.
Estados Unidos es referente y potencia mundial en otros deportes pero en el fútbol masculino siempre ha estado en la retaguardia. Aun así, ya organizó un Mundial en 1994 y en 2026 albergará otra Copa del Mundo junto con sus países colindantes Canadá y México. Por ello y con el afán de seguir creciendo en la práctica del balompié, las universidades e institutos norteamericanos invertirán unos 200 millones de dólares en estos dos próximos años para captar talento europeo, 'culturizar' su fútbol e intentar llegar lo mejor preparados para la cita mundialista en la que son anfitriones. La mitad de la inversión será solo en España.
"En Estados Unidos viven de fichar. La base para un club, tiene que ser la cantera"
Embajador de Awex EducationComo las casas, los proyectos hay que empezarlos desde abajo. Desde los cimientos. Desde la cantera. Por ello, tal inversión está destinada a jugadores jóvenes que puedan aportar a las categorías inferiores del fútbol estadounidense, y por qué no seguir creciendo como futbolistas y llegar a jugar en algún equipo de la MLS.
Marcos Senna, exjugador del Villarreal, Cosmos NY y de la Selección Española, trabaja actualmente como director de relaciones institucionales del club 'groguet' y, a su vez es embajador de Awex Education, una agencia de becas para el estudio y el deporte. "El nivel de juego en Estados Unidos no está ni cerca del nivel europeo. Pero es cierto que ha crecido muchísimo. El problema principal que yo veo es el tema de la cantera. En los Estados Unidos viven de fichar. En mi concepción la base para un club, tiene que ser la cantera", opina Senna, quien por ello se identifica tanto con su rol y el trabajo que desempeña en Awex Education.
Jessid Agon es un cazatalentos que representa a los colegios e institutos de Estados Unidos y trabaja mano a mano con Awex Education. "La magia está en encontrar al niño que tiene talento, pero aún no desarrollado. Es más, casi que ni él sepa que lo tiene". Es un proceso largo, y desde Estados Unidos llevan muchos años invirtiendo. "Lo que las universidades quieren es que en el 2026 haya un jugador español, ya naturalizado americano, que haya estudiado en su universidad", confirma Agon.
"Lo que las universidades quieren es que en el 2026 haya un jugador español, ya naturalizado"
CazatalentosEn realidad, tras esta inversión se genera una relación a tres bandas donde todas salen beneficiadas: el jugador joven recibe una oportunidad de continuar sus estudios y formación deportiva becado en Estados Unidos, el instituto/universidad gana prestigio por tener a un jugador de un nivel superior, y el fútbol norteamericano se nutre de los aspectos deportivos que aporta el jugador europeo. Una simbiosis perfecta.
La apuesta por la educación y el talento español
El fútbol español no pasa por sus mejores momentos, no hay tantos jugadores españoles entre los 50 mejores jugadores del mundo como hace una década. Francia es la principal potencia a nivel de selecciones y una fuente inagotable de talento joven. El físico se ha impuesto ante el control. Sin embargo, el jugador español es el más deseado. "Porque el fútbol español tiene esta característica de calidad. Lo que puede aportar allí es atrevimiento, velocidad de ejecución, control orientado, pase entre líneas. Son cosas que al jugador estadounidense aún le cuestan", afirma Marcos Senna. Además el español "sufre menos el impacto" del cambio de irse a vivir a Estados Unidos. "El estudiante español tiene una mente muy abierta y tiene esas ganas de ver el mundo", relata Agon, comparándolo con la "dificultad de convencer" a estudiantes de otras partes de Europa.
Aunque sean jugadores profesionales en potencia, principalmente son estudiantes. Y esto lo tienen muy claro los colegios e institutos a la hora de conceder estas becas. "El futbolista que se forja en Estados Unidos no es solamente futbolista. Utiliza sus habilidades como forma de pagar sus estudios. Las universidades quieren mostrar que ese jugador no solamente es el mejor en el campo, sino que también es el mejor en clases", describe Agon. Marcos Senna ni lo duda: "La educación siempre va por delante. Si el primer objetivo es ser jugador allí y los estudios que son segundo plano, no aconsejo que tomen la decisión de irse. De cara al futuro, sería una gran frustración saltar el tramo de la educación".
Miguel Yuste jugaba en el cadete del Real Valladolid cuando un partido amistoso contra el Northfield Mount Hermond de EEUU y su interés por "tener una experiencia fuera de España" le cambiaron la vida. A partir de contactos con ese club, que pertenecía a un instituto de Massachusetts, le surgió la posibilidad de seguir formándose tanto deportiva como académicamente en Estados Unidos. "Tenía 16 años y me llegó está oportunidad. Me dijeron que aunque pudiera destacar en una faceta más deportiva, siempre tenía que cumplir unos estándares académicos", relata Yuste.
El joven canterano vallisoletano decidió zarpar y probar suerte al otro lado del Atlántico. Lo que en un principio iba a ser una experiencia de un año, acabó siendo siete. El nivel deportivo de Yuste convencía, y tras acabar el bachillerato, le ofrecieron seguir formándose en una universidad a la vez que seguía compitiendo en las ligas universitarias. "A punto de acabar el grado universitario, me llaman distintos equipos y uno de ellos es el filial de los Red Bulls de Nueva York que jugaban en la USL (Segunda División). Estuve probando con ellos. Pero al final, por distintos motivos, no me han ofrecido un contrato final". Aun así, tras los siete años en tierras norteamericanas, Yuste acabó con un graduado en Ingeniería Biomédica por la prestigiosa Universidad de Yale.
El camino hacia la MLS
El salto al fútbol profesional siempre es complicado. "Es difícil aquí (España), en Brasil, y en cualquier parte del mundo", sentencia el excentrocampista de la Selección española. El propio Miguel Yuste llegó a estar dentro del draft de la MLS, pero finalmente no fue escogido. Una de las razones es el bajo número de fichas que permite la liga para los jugadores extracomunitarios. "Quieren que crezca la liga y que suba el nivel, pero al mismo tiempo, quieren potenciar el talento nacional", explica Yuste. Por lo general, los equipos acaban reservando las plazas de extracomunitarios para estrellas procedentes de Europa que buscan jugar los últimos años de su carrera en Estados Unidos como David Villa, Beckham, Pirlo o Insigne.
"Esperemos que para el Mundial 2026 ya tengamos un García en la camiseta de la selección norteamericana"
CazatalentosYa sea por la importación de jugadores con una reconocida carrera en Europa o por la fuerte inversión destinada al cuidado de las canteras en las ligas inferiores a la MLS, el fútbol masculino en Estados Unidos está ganando cada vez más adeptos. A la vista está que la gran mayoría de los jugadores de la selección norteamericana juegan en clubes europeos de prestigio, por ejemplo: Pulisic (Chelsea), Reyna (B. Dortmund) o conocidos de la liga española como Musah (Valencia) o Sergiño Dest (ex-Barcelona ahora en el Milan).
Quedan algo más de tres años para la celebración de la Copa del Mundo en terrenos del lejano oeste y todavía el 'soccer' tiene mucho margen de mejora. Quizás haya algún español nacionalizado norteamericano que defienda la camiseta del país anfitrión. "Esperemos que para el siguiente encuentro del Mundial ya tengamos un García, un Rodríguez, un Bastos en la camiseta de la selección norteamericana", confía esperanzado Agon.