FINAL NATIONS LEAGUE | ESPAÑA 2 - FRANCIA 0

El trabajo en la sombra que ha salvado a Montse Tomé en la Selección: "No lo ponéis fácil"

La seleccionadora, liberada tras su primer título, ha ido de menos a más tras prepararse en todos los aspectos: "Era nuevo para mí".

Montse Tomé, seleccionadora española, durante la final de la Women's Nations League ante Francia en el estadio de La Cartuja. /RFEF
Montse Tomé, seleccionadora española, durante la final de la Women's Nations League ante Francia en el estadio de La Cartuja. RFEF
Mayca Jiménez

Mayca Jiménez

Si hay algo que aún persigue a Montse Tomé son sus primeras palabras y actos cuando, en medio de la tormenta del Caso Rubiales, fue nombrada seleccionadora tras sustituir a Jorge Vilda, que había sido su 'jefe' durante tres años y del que no ha parado de marcar distancia. Desde su aplauso en la famosa Asamblea de Luis Rubiales, que le ofreció el puesto de directora deportiva por sorpresa y delante de toda España, hasta sus contradicciones y errores en sus primeras ruedas de prensa. No obstante, si algo ha demostrado la entrenadora asturiana es haber trabajado y pulido este aspecto.

Poco queda de aquella Montse Tomé, que hoy se muestra más liberada y cómoda ante las cámaras, en un contexto que nada tiene que ver con el complicado proceso que vivió en el inicio de su mandato. "Había cosas raras", destacó en la rueda de prensa tras la final sobre sus días más complicados después de tomar el cargo de seleccionadora absoluta. "Septiembre queda muy lejos y estamos en otro momento. Soy una persona que siempre suele sacar lo positivo. Lo de septiembre fue un aprendizaje. Nadie lo quiso, pero nos hizo más fuertes", subrayó. Y lo cierto es que si hay alguien que haya aprendido la lección, al menos en su nueva cara y rol ante los medios, es Montse Tomé.

Así, la entrenadora asturiana no sólo sale reforzada en lo deportivo de esta Women's Nations League, en la que consiguió este miércoles el título, su primero como seleccionadora, tras ganar a Francia. Tomé se ha ganado también el respeto de todos en la sala de prensa tras un trabajo en la sombra para mejorar en este aspecto. Puede gustar más o menos su forma de actuar, pero lo que es innegable es que sus gestos, su tono y sus palabras demuestran una seguridad que, en sus inicios, brillaba por su ausencia. Si bien es cierto que el contexto de entonces nada tiene que ver con el de ahora y que aquella situación era tan impredecible como dura para todos, la seleccionadora española ha dado un paso al frente en esta vía.

"Es una parte de la profesión que tienes que dominar y era algo nuevo para mí. Poco a poco, he ido cogiendo más experiencias si cabe. Trabajándolo con mi psicólogo y las personas de comunicación", confesó en Radio Marca tras concluir el partido. Tomé se muestra cómoda, saluda, se abre con detalles más personales e incluso hace bromas. "No voy a dar pistas... y menos a un medio francés", aseguraba entre risas en la previa del gran partido en La Cartuja al ser preguntada por un periodista galo sobre el planteamiento que tenía pensado de cara a la final.

Mientras, en semifinales desveló una conjura con su staff en una de sus ruedas de prensa más emotivas. Con el pase para participar en los Juegos Olímpicos en ese partido, Tomé se mostró aún más tranquila tras la final. Su equipo había añadido un título tras firmar el objetivo olímpico y ella tomaba aún más confianza. Tomé apareció en rueda de prensa con su camiseta de España y sin quitarse la medalla del cuello. Muestra del orgullo con el que recibió este premio. Con una sonrisa de oreja a oreja y buscando miradas cómplices con los periodistas que llevan siguiendo a la Selección muchos años, viviendo junto a ella -primero como ayudante de Jorge Vilda y luego como seleccionadora- lo mejor y lo peor de todo lo que ha pasado estos años alrededor de este equipo.

"A veces no nos lo ponéis fácil, pero nos adaptamos. Trato de responder a todo con respeto y espero que sigamos en buena sintonía", insistió, dando muestras de que quiere seguir marcando una línea divisoria con su antecesor, cuya relación con la prensa era fría. Montse Tomé trabajó durante tres años junto a Jorge Vilda en una relación que ha contribuido a la desconfianza que se sembró en un inicio sobre su figura. De manera paralela, el extécnico de España ha intentado ponerla entre la espada y la pared con su llamada para declarar en la Audiencia Nacional.

Lo que demostró en el Mundial y un mantra: «Yo no soy Vilda»

"Soy una persona diferente y creo en una metodología diferente". Esta frase de Montse Tomé en la entrevista que concedió a Relevo, primera que dio como seleccionadora, se repite casi como un mantra. De aquella charla han pasado cuatro meses. Dos menos que desde su nombramiento. Desde entonces, no ha dejado de esforzarse por marcar la distancia con su predecesor. "Quería dejar claro desde el primer día que soy una persona distinta a Vilda", insistió en una reciente entrevista en El País sobre su antecesor, del que fue mano derecha y figura clave en el Mundial. La entrenadora asturiana fue autora intelectual de algunas decisiones durante la Copa del Mundo y ya entonces demostró su valía. Incluso intentó guiar al exseleccionador de cara a decisiones más comprometidas o erróneas.

Tras esto, y ya en el cargo, la entrenadora asturiana ha confesado ser consciente de que se dudara de esta idea por todos los años que compartió con él. Por ello, no ha dejado de repetir una frase que ya entra dentro de unas de sus 'obsesiones': "Yo no soy Vilda". Lo cierto es que, valga la obviedad de que no son la misma persona, se han denotado algunas diferencias entre Jorge Vilda y Montse Tomé durante estos primeros seis meses de mandato de la asturiana.

Desde la eliminación de conductas impropias, y criticadas por las propias futbolistas, como mantener las puertas abiertas de las habitaciones, hasta un mayor diálogo, más aperturismo a los medios, un esfuerzo constante por buscar nuevos métodos de trabajo, diálogo con el vestuario -hasta con 'Las 15' a través de Markel y Gonzalo, nuevos encargados de la dirección deportiva- y más presencia en los campos, viendo a todas las jugadoras, o el refuerzo de su staff con personal cualificado.

Todo ello dibuja una nueva realidad, más pacífica y cada vez más cerca de la paz total, en la Selección de Montse Tomé. "No sé si esto cambia la opinión pública, pero yo estoy tranquila", afirmó tras la final. Con este título en la Nations League y tras superar todo tipo de baches hasta conseguirlo (concentración de Oliva, cambio de sede, error informático, lío en la alineación tras el descanso ante Italia...), la entrenadora asturiana se ha ganado el puesto y, salvo sorpresa, será la entrenadora que liderará a España en su primera participación de la historia en los Juegos Olímpicos.