Nico Williams, para hacer volar a España
El jugador del Athletic Club fue de lo más destacado de la España de De la Fuente.

Nico Williams parece estar llegando a ese punto de no retorno en el que lo que prometía y lo que enseña empieza a confluir en una misma dirección. El canterano del Athletic, que ha iniciado la temporada a un muy buen nivel, ha sido uno de los jugadores más destacados de este parón de selecciones produciendo cuatro goles (tres asistencias y un gol) en 90 minutos. Y lo mejor para España es que Nico ha mostrado un tipo de fútbol desde el perfil zurdo que la selección no ha tenido hasta su irrupción.
Encontrando en Georgia y Chipre dos equipos que no han podido amenazar con balón ni tampoco ser especialmente eficientes en sus defensas posicionales, el equipo de De La Fuente ha podido sentirse superior desde el juego y la pizarra, además de encontrar muchísimas situaciones de remate claras tras distintas situaciones, algo que debería sumar en confianza y optimismo a un grupo que inició su andadura en la fase clasificatoria repleta de dudas, con una derrota ante Escocia y una victoria sin demasiadas buenas sensaciones ante Noruega. Y Nico Williams tiene mucho que ver con ello.
El tipo de perfiles que suele producir España remiten a un mismo eje cultural: interiores o mediapuntas de muy buen pie, asociativos y con buen giro, futbolistas para desordenar pero no para hundir desde una amenaza directa. Ansu, que tenía que ser eso además de muchas otras cosas, no está pudiendo cumplir lo prometido por las lesiones, y ahí emerge la figura de un Nico Williams que sigue creciendo en el Athletic, añadiendo registros a un juego ya de por sí valioso: explosivo, amenazante y profundo. España, que en Catar terminó siendo un embudo, necesita de futbolistas que sepan vivir en los márgenes.
Con la irrupción de Lamine Yamal, al que ya se puede empezar a meter en la ecuación para la banda derecha, Nico queda desplazado al perfil zurdo, zona que puede potenciar al máximo sus virtudes, sumando ese disparo tras recorte que se vio ante Georgia. Además de la diagonal, que tiene que ir puliéndola para alcanzar su techo, Nico viene enseñando un cambio de ritmo hacia línea de fondo que se está demostrando igual de letal que desde el perfil diestro, donde el centro era con su pierna natural.
Lamine Yamal en derecha aporta una pausa que desgasta al contrario, porque junta a muchos rivales cerca con su atracción y eso permite que la frontal esté "siempre vacía", a la par que el lateral de su costado tenga espacio para operar. Nico es el contrapunto. Su intimidación no tiene que ver con la finta ni la pausa, sino con el cambio de ritmo, y si España empieza a construir por la derecha encontrará en Williams un futbolista diferencial recibiendo en aclarados, sin tanto jugador cerca.
Queda por ver cómo gestionará De la Fuente un desborde hasta la fecha desconocido, integrando a ese futbolista en un ecosistema de control y pase que a veces necesita alguien que lo estire y le busque otro sentido. España tenía su techo muy bajo porque su plantilla tenía unas carencias que la élite castiga, pero la aparición de Nico Williams, sumada a la de un Lamine Yamal que cuesta atisbarle techo, deja a la Selección en un escenario totalmente distinto al de hace un año.