LALIGA PROMISES

Detrás de las familias que siguen a los hijos futbolistas: planes de ahorro y "padres de Messis y Cristianos"

Cuatro padres cuentan a Relevo qué supone para ellos ir de torneo a torneo: "No cojo vacaciones en todo el año para hacer esto".

Los padres de los niños del Betis, en LaLiga Promises. /LALIGA
Los padres de los niños del Betis, en LaLiga Promises. LALIGA
Isabel Pacheco

Isabel Pacheco

Vila-real (Castellón).- "No cojo vacaciones en todo el año para poder ir a los torneos con mi hijo". "Trabajo en la hostelería; el día extra que me debían no lo he cobrado y me he venido para acá". "Es un esfuerzo enorme, hay que tirar de los ahorros". "El club te ayuda con el tema de los desplazamientos, pero lo demás tenemos que gestionarlo nosotros". Estos testimonios pertenecen a padres y madres que estos días disfrutan viendo disputar a sus hijos la 30ª edición de LaLiga Promises. Buen ambiente, risas, cánticos, fotos para el recuerdo... Todos viven con pasión un fin de semana muy especial, pero sin olvidar el sacrificio que supone para ellos acompañar a sus hijos allá por donde van. Por ellos "merece la pena".

Padres animando en LaLiga Promises. RELEVO/ISABEL PACHECO

"Sólo me he perdido un torneo y porque la semana anterior estuve en otro y ya no podía volver a pedirle más días a mi jefe", cuenta José María que, desde Medina Sidonia, viene a animar a su pequeño. Futbolista del Cádiz, desde hace años este gaditano tiene muy claro en qué tiene que empeñar sus vacaciones. "No las cojo en todo el año para luego pedirme tres o cuatros días y venirme a los torneos con mi hijo. Los disfruto muchísimo", cuenta.

De Andalucía viene también Vanesa, que desde Almería se subió el viernes al coche para venirse a Castellón con toda la familia. "Siempre intento compaginarme con mi marido, pero esta vez hemos podido venir los dos. Trabajo en la hostelería y a veces, por mi trabajo, me resulta imposible. Estoy aquí porque hice un día extra y en lugar de cobrarlo lo empleé en venir a ver al niño", dice.

Apretarse el cinturón para cumplir el deseo de un hijo

Gastos de gasolina, comidas, alojamiento... Acompañar a los hijos supone un gran esfuerzo económico que no todos los padres pueden costear. "Para nosotros, esto es un sacrificio, no nos pagan nada. Lo haces por los niños. Nos apretamos el cinturón con otras cosillas, hacemos el esfuerzo por ellos", señala Vanesa. "Hay que tirar de los ahorros. Te vas haciendo una idea de lo que, año tras año, te va costando el hotel, la comida o el desplazamiento y dejas un dinero ahorrado para los torneos", añade en esa misma línea Miguel, padre de un futbolista del Celta. "A nosotros, el Sevilla nos ayuda un poco con el tema de los viajes, pero lo demás tiene que salir de tu bolsillo", apunta Carmen, que ha viajado a Vila-real junto a su marido y su hijo pequeño.

"Siempre escuchas algo de algunos padres, pero es mejor no entrar"

PADRE DE UN FUTBOLISTA DE LALIGA PROMISES

"Lo hacemos por ellos". Estas cuatro palabras son lo más repetido entre unos padres que disfrutan de los campeonatos como auténticos niños pequeños. Con grupos de WhatsApp, "el nuestro es muy simple, Padres del Almería", la unión entre ellos se hace más fuerte tras compartir tantos kilómetros juntos. "En el grupo que tenemos gestionamos los viajes, pasamos las fotos de los niños, hablamos de dónde vamos a ir comer … Hay un buen rollo increíble entre todos. Fíjate que en verano alquilamos una casa juntos", cuenta José María.

Cádiz, Celta, Sevilla o Almería. No importan los colores para sacar tiempo y saludar a un viejo conocido. "Tenemos mucha complicidad con los padres del Betis, del Madrid... Después de tantos viajes ya nos conocemos todos", dice Miguel que, desde hace años, acompaña a su Celta allá por donde va.

«Me he encontrado padres de todo tipo»

El respeto y el buen ambiente entre aficiones inunda estos días las gradas de La Cerámica, pero no siempre ha sido así cuando el balón entra en juego.

"Me he encontrado padres de todo tipo, pero ahí yo no entro. Yo me aparto. Animo a mi equipo y si tengo que decirle al portero contrario que ha hecho una buena parada se lo digo. Son niños. Esto no es la Champions y aquí venimos a disfrutar de ellos", apunta José María.

"En todos los equipos hay padres que quieren ser entrenadores y no puede ser. Tú lo educas en casa, pero en el campo, lo toca al entrenador. Siempre escuchas algo de algunos padres, pero es mejor no entrar", sigue en esa misma línea Miguel. 'Tírale fuerte ahí'. Esos comentarios no me gustan porque al final son niños" apunta Vanesa. "Aquí no hay ni Messis ni Cristianos, son niños que vienen a pasárselo bien". Y los padres, también.