Pedro Rocha se mete en un lío por no convocar elecciones a la RFEF cuando Rubiales dimitió
El CSD pide al TAD que valore la denuncia de Miguel Galán sobre una posible sanción al 'heredero' del expresidente en la RFEF.

Pedro Rocha sigue actuando como presidente de la Federación Española de fútbol, sin serlo. Así ha venido siendo desde que Luis Rubiales le dejase a los mandos de todo, retirando al resto de vicepresidentes justo antes de ser inhabilitado, y así ha sido después, cuando se "formalizó" su situación como presidente de la Gestora. Ha nombrado directores deportivos, ha firmado patrocinios importantes, ha representado a la RFEF y ha negociado situaciones a muy largo plazo, superando ampliamente las atribuciones de un presidente de Gestora (que básicamente tiene que ocuparse, apenas, de las cuestiones básicas del día a día y de llevar a la institución a las siguientes elecciones).
Las normas de la Federación dictan que, tras la inhabilitación de Luis Rubiales, se tenían que haber convocado elecciones inmediatamente, con la misma Asamblea, y nombrar a otro. Pedro Rocha, con el beneplácito del Gobierno, no lo hizo. Decidió esperar, manteniéndose al frente de todo, y convocar ya las elecciones "serias", es decir, las que renuevan toda la Asamblea y después eligen nuevo presidente, en el primer cuatrimestre de 2024 como le autorizaron.
Ante eso, Miguel Galán, presidente de CENAFE, presentó una denuncia al CSD que sistemáticamente ignorada ya que el entonces secretario de Estado para el Deporte, Víctor Francos, era uno de los principales apoyos de Rocha en esta "huida hacia adelante" para seguir de forma interina dirigiendo la RFEF. Al final, no tuvo más remedio que elevar al Tribunal Administrativo del Deporte esta denuncia, ante la amenaza de Galán de interponer una querella por prevaricación por meter su denuncia en un cajón.
La solución, adelantada por 'El Confidencial' llegó ayer, está firmada por Raúl Rodríguez Porras, subdirector general del régimen jurídico del deporte: "Con fecha 10 de enero el presidente del CSD ha acordado formular petición razonada al TAD e instarle a que, en ejercicio de sus competencias, incoe el correspondiente proceso administrativo sancionador contra Pedro Rocha, así como contra el resto de los miembros que componen la comisión Gestora RFEF, por presunta comisión de infracción en el caso de que aprecie indicios racionales suficientes".
La versión del CSD
El Consejo Superior de Deportes, por su parte, entiende este movimiento dentro del contexto normal administrativo que conlleva gestionar la denuncia de Miguel Galán. Y aclara que el máximo tribunal administrativo del deporte español todavía no se ha pronunciado ni a favor ni en contra de la denuncia de Galán. Sólo que han solicitado más información.
"El TAD sí informó de manera favorable anteriormente sobre el adelanto electoral que pedía la Real Federación Española de Fútbol. En base a ese informe, el Consejo Superior de Deportes se pronunció autorizando el adelanto de las elecciones ordinarias de la Real Federación Española de Fútbol al primer semestre de 2024. Pero existiendo discrepancias jurídicas se ha enviado al TAD una petición razonada en la que se expone esta disparidad de criterios", explican fuentes gubernamentales.
Ahora el TAD ya tiene todo lo que necesita para valorar si Pedro Rocha y el resto de su equipo (todos ellos integrantes del equipo de Luis Rubiales en la RFEF que iba a renovarse profundamente) deben ser sancionados o no por no convocar elecciones a la presidencia tal y como mandan sus propios estatutos.
La versión de la RFEF
Por su parte, la Federación Española de fútbol, argumenta que Pedro Rocha antes de hacer nada pidió un informe jurídico y otro externo para ver si podían esperar y convocar elecciones en el primer cuatrimestre de 2024. Tanto el primero (claro) como el segundo fueron afirmativos. Después, fueron al CSD y por lo tanto al TAD, y ambos avalaron las elecciones a principios de 2024.
Ahora, según las mismas fuentes, están esperando que llegue la Orden Ministerial para poder convocar lo antes posible elecciones formales a toda la Asamblea, tal y como pactó con el Gobierno días después de la dimisión de Rubiales. Pero todo esto no tiene nada que ver con la denuncia de Miguel Galán que ahora ha sido elevada al TAD. La misma apunta a que los estatutos de la RFEF obligan a convocar elecciones a la presidencia, inmediatas, cuando la institución se queda sin máximo mandatario (por inhabilitación, o por lo que sea). En ese momento entendieron, como casi todo el mundo, que hacer unas elecciones sólo a la presidencia en noviembre, para luego hacer unas "completas" en el primer cuatrimestre de 2024, no tenía sentido. Pero eso exactamente es lo que denunció Galán: que no se hubieran cumplido los estatutos. Y por eso ahora ha llegado al TAD esta denuncia, tras tres intentos anteriores.
¿Y por qué es relevante esto? Porque las elecciones a una federación deportiva son un ecosistema muy complejo. No es un sistema normal de votos por afiliados, es casi imposible vencer al que ya está dentro, porque votan solamente los miembros de una Asamblea. Y estando "dentro" es mucho más fácil conseguir la influencia necesaria para ganar después las elecciones "de verdad", las que tocan en 2024.
Pedro Rocha heredó el puesto de Luis Rubiales, a decisión propia del expresidente, y no se sometió a las elecciones presidenciales que marcan sus propios estatutos. Siguió rigiendo la RFEF a la espera de las elecciones "de verdad", las de 2024, con el beneficio que ello le otorga para manejar sus opciones como futuro candidato desde dentro del sistema.
Ahora será el TAD el que valore hasta qué punto es legal esta maniobra, o resulta sancionable tanto para él como para todo el equipo que le rodea. En un plazo de dos semanas, normalmente, ya se debería saber, si no hay más piedras en el camino que dilaten esta decisión.
Llegará, en cualquier caso, antes que la Orden Ministerial nueva que regula las elecciones a las federaciones y que será lo que desbloquee todo este proceso, para ver si de verdad se pueden celebrar en el primer semestre de 2024. No se espera que esté operativa hasta finales de enero, o principios de febrero.