Juanfran y su salida del Zaragoza: "Le dije a Marcelino: 'Míster, no me mienta, no invente, no hace falta que hable mal de los jugadores'"
Después de hablarnos sobre su tartamudez, repasamos la trayectoria profesional de Juanfran García, ex de Levante, Valencia y Celta, entre otros.

La charla que mantuvimos con Juanfran García (Valencia, 1976) sobre su tartamudez, y cómo la había afrontado en su vida y su carrera, se produjo al final de esta entrevista en la que repasamos su trayectoria profesional. Ésa en la que ha militado en clubes españoles como Levante, Valencia, Celta y Zaragoza y en internacionales como Besiktas, Ajax o AEK Atenas, además de haber ido a Inglaterra a firmar por el Bolton "y estando en las oficinas me dicen que no; a día de hoy aún me pregunto el porqué". También nos cuenta que estuvo cerca de firmar por el Real Madrid con Camacho, quien ya había confiado en él para el Mundial de Japón y Corea 2002 en el que, además de lateral izquierdo, ejerció de peluquero de la plantilla. Porque el defensa valenciano estudio Peluquería antes de variar su posición de la delantera al lateral izquierdo. Antes de que a su madre le diagnosticaran cáncer de colon mientras él jugaba en el AEK Atenas y quisiera volverse al día siguiente a España a pesar de la negativa del club heleno: "Poco más y reviento la puerta de la oficina".
En otra ocasión se reunió con Marcelino García Toral y los dirigentes del Zaragoza después de que el técnico asturiano los apartara a él y a César Sánchez del equipo en la pretemporada. No contaba con ellos. "Las razones que daba era que hacíamos mal grupo y que no éramos buenos para el vestuario. 'Míster, que me diga que no cuenta conmigo y que prefiere a otro, y ya está. Séame claro, no me mienta'. No te inventes cosas". Invenciones o no -nunca se ha demostrado nada-, el exfutbolista valenciano ha estado dos veces acusado junto a otros compañeros de dejarse perder por dinero en sendos partidos con el Levante ante Zaragoza y Deportivo de la Coruña. "¿Por qué el 'Iluminado' -dice en alusión a Javier Tebas, presidente de LaLiga- no sale de la misma forma que salió a acusarnos a pedir perdón? Porque no tiene nombre. Es muy triste. Es como si no hubiera pasado nada y los diez años que hemos estado jodidos todos no lo sabe nadie", asegura Juanfran, con quien conversamos sobre las muchas realidades personales que viven los futbolistas durante sus carreras.
¿Cómo un delantero centro llega a ser internacional como lateral izquierdo?
Estuve jugando de delantero desde los 8 años hasta los 18 o 19 años, en todas las categorías y… por casualidades. Yo estaba haciendo el servicio militar en Valencia y estaba entrenando con el primer equipo del Levante, que entonces estaba en Segunda B. Jugando el playoff de ascenso, el primer partido, se lesionó un lateral izquierdo, Fael. Yo con el primer equipo no había jugado ni un solo minuto y se me ocurrió decir en prensa que si el entrenador (Lotina) confiaba en mí, que el puesto del lateral izquierdo era para mí. Y llegó el jueves, porque antes daban el peto de los que jugaban y los que no el jueves, y me lo entregó. Y me quedé mirando para él como diciendo: "Míster, se ha equivocado". Y me dijo: "No, no, ¿no has dicho en prensa que si confío en ti el lateral izquierdo es para ti?". Y le dije: "Sí". Me respondió: "Pues ahí lo tienes". Fíjate tú.
Y se te dio bien de lateral izquierdo, ahí has vivido 21 años de carrera, pero por si acaso tú tenías un plan B que quizá mucha gente no conoce: tú eres peluquero.
Sí, sí (sonríe) Yo he sido muy buen estudiante hasta 8º (de la antigua E.G.B.). Una vez que he sacado 8º empiezo el instituto y en la primera evaluación llegué con unas notas fatales. Y en eso que llego con las notas y me dice mi madre: "Pues si no quieres estudiar, bájate y empieza a preguntar por ahí, que lo que tienes que hacer es trabajar". Y me cojo del ascensor, bajo. Conforme bajo del ascensor estaban los buzones. Me da por abrir el buzón y había un folleto de estos: "Si quieres estudiar peluquería, apúntate". No me lo pensé. Cogí el folleto, subí arriba y le dije a mi madre: "Mamá, que quiero estudiar peluquería". "¿Peluquería? Pero si tú en tu vida…" (ríe a carcajadas). Y al final, mira, en dos añitos me saqué el título de señoras y de caballeros. Tintes, permanentes, cortes de pelo secados a mano. Que te lo estoy contando y me entra la risa, pero bueno, no se me daba mal. Hoy en día mis hijas, cuando se quieren cortar las puntas, por ejemplo, y no quieren ir a la peluquería, pues quien se las corta soy yo. Y cuando fui al Mundial de Corea y Japón el peluquero oficial de la Selección era yo. Pasaban todos por mi habitación, yo les cortaba el pelo. Y también en el Celta de Vigo y en el Levante.
¿Quiénes han sido tus principales «clientes» en la Selección y en tus diferentes equipos?
Todos, todos, todos. Gustavo López, Nadal, Javi De Pedro, Jesuli… La verdad es que cualquiera que se veía que tenía un pelo más así, pasaba por la habitación. Pero han pasado todos.
¿Alguna anécdota con tus compañeros que se te haya quedado grabada de esta otra faceta tuya?
Pues tengo una anécdota en el Mundial. Le estaba cortando el pelo a Nadal y me hizo un comentario que con el paso de los años… Me dice: "Ufff, pues yo tengo un sobrino que le pega al tenis que no veas". Ah, ¿quién es el sobrino? El señor Rafael Nadal. Ahí me hizo el comentario. "Tengo un sobrino que se le da muy bien el tenis y que pinta bien". ¡Mamma mía! Con el paso de los años nos hemos dado cuenta quién era.
"Si nosotros estirábamos al sol, Romario siempre buscaba aunque fuera una sombrita a 100 metros. Si había algún jugador al que se le podía permitir eso, era a él. Eso y lo que quisiera"
ExfutbolistaY pasas de formarte como peluquero a dar el salto a jugar con el Levante en Segunda y a hacerlo tan bien que en dos años estás en un vestuario con Romario en el Valencia. ¿Cómo se vive esa transición?
Sinceramente, elijo el Valencia por cercanía, porque no había salido nunca de Valencia, vivía en casa de mis padres aún. El Valencia era de los equipos más punteros en España y de ver a los jugadores en Primera por la tele, de verlos cada partido con la boca abierta, a de un día a otro entrar en el vestuario y juntarte con el Piojo López, con Romario, con el Burrito Ortega, con Zubizarreta, con Mendieta, con Farinós, con Angulo… Recuerdo que yo entré por el pasillo de los vestuarios del Valencia, abrí la puerta y la tuve que cerrar, porque la sensación mía era de "no, esto no es real". Abrí la puerta, en el asiento del fondo vi a Cañizares y dije: "No, no, esto no puede ser". La cerré y volví a entrar. Fue una sensación impresionante.
¿Qué recuerdas de aquel tiempo con Romario? ¿Cómo era entrenar y jugar con él?
Recuerdo que no le gustaba juntarse con la gente veterana. Él estaba siempre rodeado de los jovencitos: Gerard, Albelda, Angulo, Farinós y yo, creo. Estaba siempre con los jóvenes, siempre, siempre. Le encantaba. Y otra anécdota: en Valencia siempre ha hecho muchísimo sol, el clima que nosotros tenemos. Si nosotros estirábamos al sol, él siempre buscaba aunque fuera una sombrita a 100 metros, y él estiraba en la sombra. Cosas de estas que te das cuenta que es un crack. Si había algún jugador al que se le podía permitir eso, era a él. Eso y lo que quisiera.
Un Valencia con el que ganas la Copa del Rey en Sevilla, con Ranieri. ¿Qué tal con el italiano?
Para mí es el primer título. Es indescriptible. Aparte, porque el Valencia hacía veintipico años que no ganaba un título, incluso más. Y como equipo, con esa mezcla de veteranía, de ilusión, con la gente joven, yo creo que nos lo merecíamos por los equipos a los que eliminamos hasta llegar a la final. Si tú eliminas al Madrid y al Barcelona, llegas a la final y la pierdes, no sirve para nada.
Hay partidos en los que uno puede ganar 3-0 y tú dices: "Pues el resultado es demasiado abultado, o no se ha visto esa superioridad". Pero es que ese partido, lo que se ve en el resultado se vio en el campo. Fuimos muy superiores. Y yo tengo una anécdota con Ranieri. Porque una semana antes de la final, el día del partido de prueba, Ranieri me da el peto de titular, y en una jugada en el entrenamiento tengo una discusión con él por un saque de banda que él pitó para el lado contrario y yo le dije que no, y me enfado con él. Porque Ranieri y yo hemos tenido siempre una relación de hijo-padre, el hijo revoltoso… (sonríe.) Siempre ha sido sana. Y en esa protesta de ahí, a mí me quita el peto. Yo estoy convencido que el titular en esa final era yo, y que por la discusión no la estuve jugando.
En el Valencia te diste cuenta de que en cada ventana fichaban laterales izquierdos (Moriggi, Fagiani) y decidiste salir. Ahí llegas a Vigo. ¿El Celta fue la etapa más importante de tu carrera?
En el Valencia estuve dos años y jugué 51 partidos, que para un chaval que viene de Segunda jugar 51 partidos en Primera, en un Valencia que era top, es una cifra buena. Yo no me voy del Valencia porque estuviera jugando poco o porque estuviera jugando mucho. Me voy del Valencia porque verano tras verano a mí me traían un lateral izquierdo, y yo decía, por dentro mía: "Yo creo que hay una falta de confianza en mí, porque si no…". Y si a eso sumo que al mismo tiempo que el Valencia vino estaba el Celta; si al siguiente año te vuelve a insistir el Celta y si al tercero te vuelve a insistir el Celta, el mejor Celta de la historia… Eso es que hay una confianza plena. Y al final mi decisión de irme es por eso, y te tengo que decir que ha sido la mejor decisión a nivel profesional que he tenido en mi vida. Los cinco años que pasé en Vigo (hace una pausa, resopla) han sido bárbaros. Ya no solamente por jugar todos los años UEFA, por haber jugado un año Champions, el fútbol que jugábamos… Fuimos nombrados en el año 2001, creo, el mejor equipo del mundo. Crecí como persona. Recuerdo Vigo como mi casa, y es una barbaridad la confianza que me dieron, cómo me acogieron. Gracias al Celta conseguí ir a la Selección, tuve la oportunidad de poder jugar un Mundial. Sin ninguna duda, ha sido la mejor decisión a nivel profesional mía.
"Ir al Celta fue la mejor decisión profesional de mi vida. Yo me sentía libre jugando en Vigo. ¿Sabes cuando sueltas a un caballo por el monte...?"
ExfutbolistaY ahí en ese mejor Celta de su historia, en un equipazo con Karpin, Mostovoi, Gustavo López, Makelele y un largo etcétera, tú también la hiciste. Marcaste el gol 1.900 del Celta contra el Racing de Santander y el primer gol en la Champions del equipo, contra el Brujas. ¿Cómo lo viviste?
Yo me sentía libre jugando en Vigo. ¿Sabes cuando sueltas a un caballo por el monte...? Buah, Cristina, si a eso sumas la calidad que tenía ese equipo, como has dicho tú: Mostovoi, Valeri Karpin, Makelele, Gustavo López, Haim Revivo, Martín Cáceres, Berizzo, Velasco, Jesuli, Wagner, Doriva, Giovanella… Te podría decir lo que no está escrito. Yo creo que Víctor Fernández fue un adelantado al fútbol moderno. No había ningún otro equipo que jugara como el Celta. Ni uno. Hoy en día yo veo otros equipos, incluso el Madrid, el Barcelona, equipos top, y no jugaba ningún equipo como el Celta. También te tengo que decir que con la calidad que había sobre el campo, si el entrenador no hubiera propuesto eso, hubiera cometido un error. Un fútbol alegre, vistoso, de toque corto, de buscar unos contra uno en banda con Karpin, con Gustavo López, con Jesuli por otro lado, incorporación de los laterales constantemente, siempre teníamos un medio centro de destrucción y otro de construcción, junto con Mostovoi, que para mí yo siempre lo he dicho, que ése sí ha sido un adelantado para el fútbol. El mejor jugador que yo he tenido ha sido Mostovoi. También te tengo que decir que jugaba cuando él quería. Él, venían los equipos grandes y la rompía. Pero es que ha sido un adelantado. Yo no he visto a ningún jugador, te estoy hablando de hace 24 o 26 años, con los movimientos que tenía Mostovoi. Cómo te filtraba esos pases, cómo se metía, cómo buscaba y se generaba él solo el espacio. Ha sido bárbaro, bárbaro.
Tu trabajo en el Celta te lleva a la Selección y al Mundial de Japón y Corea, como decías. Camacho es el que confía en ti. Una confianza que después te dio otro seleccionador, Del Bosque, que te lleva a Turquía cuando entrena al Besiktas. ¿Qué destacas de ellos y de tu experiencia turca?
Pues mira, eso es una anécdota buena. Yo iba a firmar en el Madrid, porque Camacho después del Mundial firma en el Madrid. Iba a ir con él y no sé por qué, a las dos o tres semanas de haber firmado, hace una rueda de prensa y dice que jamás va a volver a entrenar al Madrid, entonces yo me quedo… Yo no me quiero ir del Celta, no me quiero ir. Aunque Camacho me hubiera dicho de ir al Madrid, evidentemente, el objetivo mío era que los dos clubes hablaran. El Celta desciende y al no tener la posibilidad de ir al Madrid, tengo entendido que Camacho es el que habla con su amigo Don Vicente del Bosque. Y es como que "ha pasado esto, Juanfran tal, mira a ver si…". Y hablan entre los clubes. A mí me daba igual irme que quedarme, Cristina, te lo digo de verdad. Llegan a un acuerdo económico, no sé si eran cinco o seis millones de euros, que para la época… Yo no sé cómo los turcos… (se ríe) Hubo jugadores que se fueron gratis, yo no me quería ir gratis, y creí conveniente que tanto el club como yo ganáramos. Ganábamos todas las partes, y por qué no probar. Y ahí es cuando me voy a Turquía, al Besiktas.
"Yo iba a firmar en el Madrid por Camacho, pero hace una rueda de prensa y dice que jamás va a volver a entrenar al Madrid. Habló con su amigo Don Vicente del Bosque y me voy a Turquía"
Exfutbolista¿Cuándo te dice Camacho que quería que te fueras con él al Madrid? ¿Habla contigo?
Es que no me acuerdo bien. Sé que mi representante, Arturo Canales, es el que me dice que ha tenido conversaciones con Emilio Butragueño. No es que directamente él… Arturo Canales es el que me dice que han iniciado contactos. No sé qué tipo de contactos, o llámalos acercamientos, pero evidentemente cuando pasa esto y a mí me llama Vicente del Bosque, está claro que era por lo que hemos comentado antes.
¿Y cómo te quedas tú entonces cuando Camacho sale así del Madrid? Se desvanecía esa opción de poder recalar allí.
Yo no me lo creo. No me lo creo porque ya estuvo una vez, ya se fue y ya me extrañó que firmara una segunda vez, y me extraña muchísimo más que no llegara ni a entrenar, creo. Me sorprendió, pero cuando Camacho hace eso sus motivos tiene que tener,. Y los motivos tienen que ser gordos, porque para que un entrenador como Camacho, madridista hasta la médula, diga por segunda vez que 'no' a entrenar al Madrid y que no va a volver a entrenarlo es que algo gordo tuvo que pasar.
Te marchas a Turquía, con Vicente del Bosque, y también vivisteis juntos la llegada y casi la salida del club, fuisteis de la mano. ¿Qué pasó?
Yo estaba haciendo la pretemporada con el Celta en Holanda, y a mí ya me habían dicho esta posibilidad. Lo que me habían dicho es que "tiempo". Pero claro, al jugador profesional cuando le dices "tiempo" ante la posibilidad de irte a un equipo potente fuera, no lo va a entender, porque el jugador profesional lo quiere tener ya porque tiene miedo de que se meta alguien por el medio, de que las conversaciones se enfríen. La tranquilidad mía fue una noche que me llamó Vicente del Bosque y me dijo que estuviera muy tranquilo, que le diera al club unos días pero que iba a firmar por el Besiktas. Y me voy a una ciudad espectacular, Estambul es espectacular. Vaya cultura bonita para entenderla, qué cantidad de sitios para ver en Turquía, lo amables que fueron conmigo allí, el respeto absoluto que le tenían a Vicente del Bosque. Increíble. Qué pena cuando se fue, porque estuvo poco, tres o cuatro meses, creo. Te puedo decir que ha sido la despedida que yo he visto de un entrenador en la que todos los jugadores estaban llorando.
Trato espectacular, hice muchísima amistad con su hijo. Iba todos los días a entrenar porque él quería estar conmigo, incluso estando en Ponferrada estuve hablando con él, que me dio una alegría... Y él le decía todos los días, porque a mí Don Vicente me lo comentaba: "Juanfran, que me pregunta todos los días mi niño por ti, que si puede venir". "Pues claro, míster, tráigalo aquí". Y ahí estábamos todos los días jugando, y el día que no iba le preguntaba siempre por mí. Vicente dejaba siempre la puerta abierta de su oficina y me decía que todos los días, cuando yo llegara, que le picara a la puerta y que le dijera buenos días. Yo tuve la sensación siempre de que me dio un trato como si fuera su hijo porque él me llevó allí.
Le llamas Don Vicente.
Yo siempre digo una cosa: el respeto no se pide, se gana en el día a día, y yo solamente tengo palabras de agradecimiento para él por cómo se portó, por el respeto que me demostró y porque cuando se fue él me llamó a la oficina y me dijo: "Juanfran, posiblemente ahora firmen a un entrenador turco y no vayas a jugar más, porque ya sabes cómo va esto". Digo: "Sí, míster, ya me han comentado algo". Y me contesta: "Lo único que te pido es una cosa: yo te he traído, aunque no estés jugando, quiero que seas igualmente profesional que lo has ido estando conmigo, que no protestes, que no digas nada y que te comportes, porque si te he traído yo, quiero que des la cara por mí". No se me olvidará nunca, Cristina. Y así hice. Estuve esos nueve meses restantes y me fui. No pintaba nada allí. Para mí se había ido la persona que me había llevado, la persona que había confiado en mí y yo no me encontraba bien ya.
"Me llama el Bolton, vamos a Inglaterra a firmar y estando en las oficinas nos dicen que no. A día de hoy aún me pregunto el porqué"
Y no sé si habías imaginado alguna vez poder jugar en un histórico europeo como el Ajax, que ahora también pasa por momentos bajos.
Ese verano lo pasé fatal. Lo pasé fatal porque veía que llegaba junio, julio, no tenía equipo. Me llama el Bolton, vamos a Inglaterra a firmar con el Bolton y estando en las oficinas nos dicen que no. Aún a día de hoy me pregunto el porqué, porque no nos dieron explicaciones ni nos dieron absolutamente nada. Vuelvo a Valencia y una semana más tarde estaban ya todos los equipos entrenando, iba a empezar la Liga y yo no tenía equipo. No me lo podía creer. Y de un día para otro me llama mi representante: "Juanfran, que vamos a firmar en el Ajax". "¿Cómo?" Dice: "Sí, que tiene un equipo joven, que buscan un lateral izquierdo y que quieren veteranía". Yo digo: "¿Veteranía? Si yo tengo 26 años, tampoco soy tan mayor". Pero para el Ajax sí. De hecho, yo coincidí, y ellos tendrían 18 años, con los Sneijder, Babel, Heitinga, Maduro, De Jong… De todos los que jugaron la final del Mundial contra España, del once inicial, con ocho había jugado en el Ajax. Fíjate la juventud. Y me quedé sorprendido porque enseguida pillamos un avión, fuimos y firmamos.
Desde ese Ajax llegas al Zaragoza, con Gabi y Diego Milito, Aimar, Zapater, Sergio García… Qué equipazo tenías también. Piqué…
Que viene cedido del Manchester, sí.
Un Zaragoza europeo con el que desciendes. Ya te había pasado también en un Celta de Champions, cómo es el fútbol.
A mí me ofrece el Ajax en diciembre renovar tres años, pero mi mujer no estaba a gusto. Yo todas las decisiones las he tomado con la familia. Todas. Al final, si la persona que está al lado tuyo no está a gusto… Y me dijo que le daba igual, pero que si había otra posibilidad… Me llama Víctor Fernández, que ya había estado trabajando con él en el Celta, y me dice que van a hacer un equipo muy competitivo, que tiene pinta de que van a hacer un equipo bueno y que le gustaría contar conmigo. Y ahí vamos, para allá. Un equipazo, Cristina. El primer año la bordamos. Daba gusto vernos jugar. Nos metimos en UEFA. ¿Qué es lo que pasa?
Pues que cuando te metes en una competición europea y no la acompañas con buenos resultados en Liga, como tú sabes que tienes buen equipo, dices: "Bueno, la semana que viene en Liga ganamos". Y llega la semana que viene en tu casa, contra un equipo que eres muy superior a él, y no es que empatas, es que pierdes, pero sin embargo juegas competiciones europeas y sí que vas bien. Es lo que pasaba con el Celta. Nosotros fuimos a San Siro, 1-2 al Milan; contra la Juventus en UEFA, 4-0… Los resultados en UEFA, con el Zaragoza no se acompañaban en Liga. Y cuando nos quisimos dar cuenta verdaderamente de dónde estábamos fuimos incapaces de salir. Es cuestión de mentalidad, saber que lo que te da comer es la Liga. Evidentemente, también es muy difícil separar eso. Disfrútalo hasta que tú puedas, pero no dejes de lado nunca lo que te ha dado que tú llegues ahí. Yo creo que tanto en el Celta como en el Zaragoza lo dejamos de lado.
Dices dejar de lado. ¿Qué pasó con Marcelino, que os dejó de lado a César Sánchez y a ti? No os llevó a la pretemporada en Soria con el Zaragoza.
(Resopla) Sí, sí, nos dejó entrenando con el filial. Pero esto tiene un trasfondo todo, porque los argumentos que Marcelino da… Yo tuve una conversación con Pardeza y con el presidente y con otras dos personas, y también estaba Marcelino. Y yo delante de ellos dije: "Míster, que usted diga las razones por las cuales no cuenta conmigo, usted sabe que no es así. Y estas personas saben que no es así porque me conocen mucho más que usted. Es mejor que diga que como profesional prefiere a otro tipo de jugadores, que no pasa absolutamente nada, o que usted quiere traer a uno. Si eso es lícito, si eso es lo normal, si hay que ser claro". Pero es que justamente las razones que daba tanto de César como mías era que hacíamos mal grupo y que no éramos buenos para el vestuario. Claro, Pardeza se reía, el presidente se reía. "No porque usted quiera traer a uno o a dos, o porque no confía en mí o si confía más en otro, si eso es lícito, si eso es fútbol. Si está claro que yo ni el de al lado podemos gustarle a todo el mundo. Si hay opiniones para todo y gustos para todo. Y entrenadores somos de mil colores y nos gustan unos más que otros, pero no me mienta, no me mienta. No digas cosas feas que salen a la prensa y que das pie a pensamientos malos".
"Se lo dije a Marcelino: 'Míster, que me diga que no cuenta conmigo y que prefiere a otro, y ya está. Séame claro, no me mienta'. No te inventes cosas"
ExfutbolistaY justamente eso no se lo creyó nadie. Y ahí actuó mal él y se lo dije a él. "Míster, que me diga que no cuenta conmigo y que prefiere a otro, y ya está. Y no pasa absolutamente nada. Séame claro, no me mienta". Tú no cuentas con unos jugadores, coméntaselo al club, coméntanoslo a nosotros, pero no te inventes cosas. No hables mal de unos jugadores porque no hace falta.
¿Y te contestó? ¿Te dio alguna explicación?
Saltó Pardeza y quiso poner un poquito de paz y dijo: "Bueno, si da igual. Si estamos aquí por…". Y yo le dije: "No, pero es que es importante para mí. Porque todo el mundo sabe mi forma de ser cuál es y que justamente las dos cosas que ha dicho Marcelino no son así". Y Pardeza y el presidente delante mío dijeron: "Tienes razón".
"Al año y dos meses de estar en Grecia me llama mi hermana: mi madre tenía cáncer. Al día siguiente hablé con el AEK para que me dejaran venirme, lo perdonaba todo, y me dicen que no. Poco más y reviento la puerta de la oficina"
ExfutbolistaDe Zaragoza te vas a Grecia, al AEK Atenas, y de ahí vuelves a casa, al Levante. Has rodado, ¿eh?
Mira, no sé si lo he contado alguna vez, quizás en prensa no, a nivel más íntimo sí. Voy a Grecia, estoy un año y algo, pero a mí al año y dos meses me llama mi hermana y me dice que no me habían dicho nada porque estaba fuera, pero que mi madre tenía cáncer. Yo me sorprendo. "Bea, ¿cómo?". "Sí, Juanfran, sí, se lo detectaron hace un tiempo, no te hemos querido decir nada porque estás fuera, porque no te queremos…". Le digo: "Bea, pero cuéntame más, Bea, cuéntame más porque..." (traga saliva, se le llenan los ojos de lágrimas). Y me dijo que estaba ya en tratamiento, que estaba débil, que la quimio le estaba haciendo daño, que si se le caerán los dientes, que si la caída de pelo, que le había cambiado el humor… Y yo ahí sí que no me lo pienso, Cristina. Al día siguiente ya hablé con el AEK y yo lo perdonaba todo. Que me dejaran venirme, yo me quería venir. Y a mí el AEK me dice que no. Poco más y reviento la puerta de la oficina. Digo: "¿Me estáis diciendo que no cuando os estoy comentando por el problema que es? ¿De verdad me estáis diciendo que no?".
Mi representante va a Grecia y lo soluciona todo en un día. Y es cuando Arturo me dice que ya que vengo para acá que por qué no firmo en el Levante. Y a mí se me abren unas posibilidades tremendas. Lo principal, que yo vengo para acá porque a mi madre le detectan cáncer. Yo te puedo decir que para mi madre, el hecho de que estuviera con su nieta todos los días, con dos añitos, le dio la vida. Mis hermanos me lo decían, Cristina, que Carmen le había dado la vida. Empezaba a reír, empezaba a querer salir, empezaba a hacer cosas reconocibles para nosotros. Afortunadamente, está bien, con muchas operaciones, pero está bien.
Volvamos al momento en el que tu hermana te comunica que tu madre sufre cáncer, porque tú no habías percibido nada…
A mí se me cae el mundo, se me cae (se le entrecorta la voz). Se me cae porque nosotros hemos sido siempre una familia muy cercana. Hoy en día aún, y va a ser así siempre porque no los han inculcado no mis padres sólo, mis tías, todo. Yo no me lo puedo creer. La primera pregunta mía es: "¿Pero cuánto tiempo? ¿Pero está bien?". A mí se me cae el mundo. Yo fui a hablar, perdoné todo, no quería nada. Yo quería estar con mi madre y me encontré con la tozudez de que me dijeron que no, que no me podían dejar venir y yo no lo entendía, Cristina, no lo entendía. No me podía creer que le estuviera contando que yo me quiero ir por este tema y que me dijeran que no.
¿Qué cancer fue? Tu madre te lo había ocultado cuando hablabais por teléfono.
De colon. Yo estaba viviendo en Grecia. No se lo noté, porque hay veces que sí que notas tú que algo pasa, más que nada porque tú conoces a la persona mucho y sabes cuándo te habla de una forma o te habla de otra. Pero no, no se lo noté. Yo le pregunto a mi hermana Bea qué tipo de cáncer es y me dice que es cáncer de colon, "pero nos ha dicho el médico que hay un porcentaje muy alto de que si se coge a tiempo lo normal es que no pase nada, pero tiene que cogerse a tiempo, si no es cuando vienen las dificultades". Y entonces le dije: "Bea, ¿y en qué proceso estamos? ¿Está pillado a tiempo o no?". Me dice: "Juanfran, han empezado a darle quimio, porque tenían que empezar a dársela ya, y los médicos son positivos, pero ya sabes esto cómo es". A mí yo creo que me lo dijeron a los tres, cuatro o cinco meses, y yo siempre les he dicho que jamás les iba a perdonar que no me dijeran a mí en el momento la noticia. Luego tú lo piensas bien y dices: "Estoy fuera, no me quieren preocupar, estoy en otras cosas…", pero yo creo que es una noticia que sí la tienen que dar en el momento en el que se sabe.
La de cosas que os pasan y que no sabemos y que condicionan, lógicamente, vuestro día a día y vuestras carreras, Juanfran.
Y cuanto el fútbol se está volviendo más profesional, más se pierde el lado humano, muchísimo más. Hoy en día, por ejemplo, el Instagram, a ti te evita conocer a personas o ver a las personas como estamos tú y yo. O quedar para tomarnos un café, o hablar porque tengo un problema, o hablar por no sé qué. Ahora es todo por Instagram, redes. Pues el fútbol, cuanto más profesional está siendo, el lado humano es que se pierde, y eso es lo que echa de menos el jugador. Y te puedo decir que yo en los dos equipos profesionales que he trabajado, el jugador el lado humano te lo agradece muchísimo. Yo he viajado con el Celta a jugar partidos en Europa y ha venido afición y ha venido prensa y nos hemos juntado atrás todos y nos hemos reído. Y cada uno sabe que si el periodista a ti te tiene que decir en prensa que has estado mal, te lo va a decir. Y que no pasa absolutamente nada. Hoy en día se esconde mucho al jugador, se protege al jugador mucho, cuando yo creo que todo dentro de un respeto sí que procede, que no pasa absolutamente nada. Pues yo te puedo decir que el jugador profesional agradece ese trato humano que se ha perdido con la profesionalización del fútbol.
"Hoy en día se esconde mucho al jugador y el jugador profesional agradece el trato humano que se ha perdido con la profesionalización del fútbol"
La afición y el aficionado no sabe nunca si el jugador lleva dos meses con problemas con su familia, si ha discutido con su mujer, si su hija no sé qué, si sus padres, si está lesionado. Piensan que el jugador tiene que rendir siempre bien al 100% y no se da cuenta que los mismos factores que le pueden perjudicar a cualquier persona le pueden perjudicar al profesional. Que el profesional, psicológicamente y de cabeza, es duro, lo es, pero al final, cuando son cosas que te perjudican y que te tocan aquí (se lleva la mano al corazón), ahí da igual que seas más duro o no, que te va a afectar y en el campo se nota.
En el lado positivo, vuelves a casa, tu madre se recupera afortunadamente, recalas en un Levante que luchaba por no descender y acabáis entrando en Europa, marcas también el primer gol de Levante en Europa… Has ido dejando pequeños-grandes hitos en tu carrera.
Estábamos llamados a descender, y si descendía el Levante yo creo que hubiera dejado de existir por la acumulación de deuda. Cuando yo vengo, no lo sé cierto, pero creo que se hablaba de una deuda de entre 80 y 90 millones de euros. El presupuesto del Levante, el más pequeño de Segunda. Luis García empezó la pretemporada con cuatro jugadores, en Oliva. Yo cuando vengo, estoy jugando medio año gratis porque el club no puede, estaba en concursos de acreedores. Empezaron a hacer un equipo, como yo digo, de valencianos, de gente de la casa, de gente cerca de la Comunidad Valenciana. Yo llego en diciembre y el objetivo es el de la salvación, evidentemente. Y poco a poco el equipo va yendo a más. El mejor vestuario que he tenido en mi carrera profesional, el mejor. Un ambiente, una cordialidad entre todos. Quedábamos a desayunar entre 14 y 15 jugadores, Cristina. Hoy en día es imposible. Quedábamos a comer siete u ocho, es imposible. Nos conocíamos todos.
Para un levantinista, llegar al equipo en la situación en la que uno llega, el porqué llega, que al final yo creo que hay cosas en la vida que están escritas. Y yo creo que la señal de que mi madre tuviera cáncer era para que estuviera y para que ascendiera por segunda vez con el Levante. La primera fue de Segunda B a Segunda, ésta de Segunda a Primera. Y yo creo que, al final, hay señales en la vida que te pones a pensarlas luego y dices: "Es que esto estaba hecho porque tenía que suceder esto, porque tú no te podías perder esto, porque estabas llamado a esto". Yo vine con 34 o 35 años y ya sabes cómo es la gente. "Juanfran viene aquí a dar sus coletazos y se va a retirar. Bueno, pues yo siempre digo: "Los hechos callan bocas". Creo que me volví a sentir el Juanfran del Celta. El último año no, pero los tres anteriores o cuatro sí. Me sentía con una felicidad brutal, lo disfrutaba, mis compañeros me hacían disfrutar todos los días y eso no se olvida. El hecho de que nos hayamos salvado en Primera cuatro años, un año jugando UEFA… O sea, UEFA el Levante. ¿Perdona? ¿El Levante jugando UEFA? Y no jugamos Champions porque Koné no podía jugar más los últimos siete partidos, si no, la dinámica era que el Levante iba a jugar Champions. Y si no llega a ser porque Koné si metía un gol más tenía que volver a Sevilla…
Refréscanos aquello, anda.
Koné tenía una cláusula con el Sevilla que si marcaba 16 o 17 goles tenía que volver al Sevilla gratis. Claro, ¿quién se iba a imaginar que Koné a falta de cinco o seis partidos llevaría 15 goles? No se lo imaginaría ni se lo imaginaba nadie. El fútbol tiene estas sorpresas. ¿Qué es lo que pasa? Pues que Koné, como se sintió maltratado por el Sevilla a nivel futbolístico y personal, él dice que no quiere volver a Sevilla y que no va a jugar más. ¿Qué conlleva eso? Primero es aceptar que tu máximo goleador, cuando la dinámica del equipo es que se mete en Champions, dice que no quiere jugar. El club acepta eso. Al final son situaciones y decisiones que tiene que tomar uno; si hubiera jugado como si no, alguien se hubiera equivocado siempre. Las opiniones fueron y son diferentes y todas tienen su parte de razón, pero aceptar eso no es fácil.
Dices que Koné se sintió maltratado por el Sevilla. ¿Cómo de maltratado o no te sentiste tú por el proceso judicial por supuesto amaño de partido en el Levante-Zaragoza de 2011? Han sido casi diez años de proceso con 32 personas implicadas.
Yo te puedo decir que nos hemos sentido todos maltratados. Nos hemos sentido todos como que el primer partido que ellos vieron que podría ser fueron a por el partido ése. Nosotros hemos estado diez años aguantando barbaridades, y ya sabemos cómo esto va, apuntándose todo el mundo al carro y sacando noticias falsas y sacando todo lo que tenían porque en diez años no han tenido nada, y aún así se han hecho dos juicios y una previa y no sé qué. Y diez años. Ha sido vergonzoso. Es que estamos indignados todos. Y encima nosotros no podemos ir contra nadie ni por daños ni por perjuicios, porque Tebas al final es listo y mete a Fiscalía, sabiendo que no puede hacer absolutamente nada y que no hay nada y que no ha pasado nada, pero metes a Fiscalía, ¿por qué? Porque sabe que va a perder y porque nosotros no podemos ir contra Fiscalía. Fiscalía es el Estado, tú no puedes ir contra el Estado.
¿Cómo te han afectado a ti y a tu carrera este proceso?
A mí no me ha afectado absolutamente, ni a la mayoría de los compañeros míos. Hemos estado muy tranquilos. Si era más la espera de los diez años, que no nos merecíamos eso. Era más el tema de que se acabe ya. Si es que a mí la primera pregunta cuando vamos a la Primera Instancia, creo que es, a la primera toma de contacto, la primera pregunta que me hace el abogado de LaLiga, a los cuatro años, ¿eh?, a los cuatro años: "¿Es verdad que usted jugó con poca intensidad ese partido?". Y yo me giro a la jueza y le digo: "Me parece lamentable que llevamos cuatro años, que yo ese partido no jugué ni un solo minuto y que el abogado de LaLiga la primera pregunta que me haga es si yo ese partido lo jugué con poca intensidad". La jueza no sabía dónde meterse. Iban muy perdidos, Cristina, mucho, y eso duele, duele.
"¿Por qué el 'Iluminado' (Tebas) no sale a pedir perdón? Porque no tiene nombre. Es muy triste. Es como si no hubiera pasado nada y los diez años que hemos estado jodidos todos no lo sabe nadie"
ExfutbolistaEs una pena y yo estoy esperando que aún nos pida perdón. Porque aquí salió todo, se dijo que no había pasado absolutamente nada y ningún medio de comunicación ni el máximo responsable de LaLiga, al igual que salió el primer día a ponerse una medalla para decir que este partido estaba tal, estamos esperando aún que salga y que pida perdón. Nadie va a pedir perdón. Ahí es donde te das cuenta de si un hombre es un hombre, si una persona es una persona. ¿Por qué el 'Iluminado' no sale de la misma forma que salió a acusarnos a pedir perdón? Porque no tiene nombre. Es muy triste, Cristina. Es como si no hubiera pasado nada y los diez años que hemos estado jodidos todos no lo sabe nadie.
Lo que siempre se consideró muy sospechoso, Juanfran, y por lo que mucha gente nunca os ha creído a pesar de la sentencia, es porque en las cuentas de muchos de vosotros ese verano no hubo movimientos y adujisteis, siendo futbolistas profesionales, que vuestras familias os habían mantenido.
Mira, Cristina, hay una cosa clara y contra eso no puede ir absolutamente nada. A nosotros nos vieron a todos las cuentas de nuestros padres, de nuestras madres, de nuestras hijas, de los seguros, de las inversiones, de tus hermanos, de las parejas de tus hermanos, a cada uno, y no encontraron absolutamente nada. Lo que encontraron es que unos habían sacado más dinero, otros que habían sacado menos porque lo habían utilizado. De cada uno nos han visto todas las cuentas de mi familia, en general, que podemos tener 15-20 cuentas, no habéis visto absolutamente nada y así sucesivamente cada uno. Pues es que nosotros más no podíamos demostrar más. El dinero se lo gasta cada uno como uno quiere y eso no justifica ni una verdad ni otra cosa. No lo justifica.
¿Y cómo se explica lo de Barkero? (En 2013, su excompañero en el Levante les acusó a él, a Ballesteros y a Munúa de dejarse ganar por dinero en un partido contra el Deportivo de la Coruña)
Yo no lo entiendo, Cristina. Es un tema que yo no te puedo hablar porque no lo entiendo. Pero no lo entiendo yo ni lo entienden los otros. Lo que nosotros creemos, que tuvo una cruzada de cables porque perdíamos en el descanso con el Deportivo 0-2, creo. O sea, que me diga a mí otro equipo, vale. ¿Pero yo perder con el Deportivo habiendo jugado en el Celta? Con todos mis respetos. A ver, yo eso sí lo desconozco absolutamente. Lo que te puedo decir es que yo al día siguiente fui a casa de Barkero y le dije que a santo de qué, y que a mí me tenía que dar explicaciones de por qué había dicho eso, porque yo no lo entendía. Y Barkero a mí lo que me comentó es que posiblemente conmigo se había equivocado. Y yo le dije: "Barkero, es que tú no puedes acusar así. Barkero, es que ahora da igual que te hayas equivocado o no, tú no puedes acusar a compañeros porque tú pienses o porque tú creas". Me dice: "Yo contigo ahora pienso…". Es que no sirve. "No, no, no, si son sensaciones mías por lo que yo vi en los primeros 45 minutos". Joder, también perdíamos con el Espanyol 0-2 al descanso y no significaba nada. O sea, cada vez que pierdes en el descanso 0-2… Pues volvemos a lo de antes. Los jugadores somos humanos y tenemos mejor y peores partidos, y unos días te encuentras mejor que otros y físicamente, por lo que sea, estás mejor, estás peor. Pero no lo entendí nunca.
¿Y ahora, Juanfran? Has estado en el Lugo y en la Ponferradina como técnico. Cuéntame para terminar sobre tu futuro como entrenador. ¿A qué aspiras?
A sentarme ya en un banquillo. Tanto en Lugo como en Ponferrada para mí han sido dos experiencias brutales. Las dos han sido bajo una presión, que eso sí que es trabajar con presión: llegar a Lugo a falta de seis jornadas y estar cuatro puntos por salir de la zona de descenso, y llegar a Ponferrada y estar a seis puntos de salir de la zona de descenso cuando faltan 21. A mí me hace muchísima gracia cuando yo oigo a compañeros que llegan en la jornada 5 o 6 a un club y dicen que trabajar con la presión no es fácil. Si te faltan 37 jornadas, presión es trabajar con lo que he trabajado yo. Pero muy contento porque si sumamos los partidos, que han sido 18 en total, y hacemos una media de partidos/puntos, estamos cerca del 50% de los puntos que se podrían conseguir (26 de 54). Y ahora estamos esperando, tenemos ahí alguna cosita de Estados Unidos, que ojalá y Dios quiera que sí que salga, y estamos buscando proyectos ilusionantes, proyectos que le lleguen a uno y si puede ser fuera, fuera, y si tiene que ser aquí en España, bienvenido sea.