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Carlos Muñoz recuerda los pitos de El Molinón con España que ahora sufre Morata: "Me parece absurdo..."

El que fue delantero del Oviedo recibió una sonora pitada en el España-Brasil que albergó el estadio del Sporting de Gijón en 1990.

Carlos Muñoz pelea por un balón en el España-Brasil de 1990 que albergó El Molinón./RFEF
Carlos Muñoz pelea por un balón en el España-Brasil de 1990 que albergó El Molinón. RFEF
June Lavín

June Lavín

"No lo entiendo, me parece absurdo". Carlos Muñoz (Úbeda, 1961) lo tiene claro y no duda en pronunciarse sobre los pitos del Bernabéu a Álvaro Morata en el amistoso entre España y Brasil. Él lo vivió en 1990, hace ya 34 años. "Bueno... Lo sufres por la familia", menciona, mientras presencia un entrenamiento matutino de su Oviedo en El Requexón. "El Oviedo siempre va a ser lo primero [risas]", bromea.

Luis de la Fuente, sobre los pitos a Morata.

Morata volvió a la que un día fue su casa, el Bernabéu, con la siempre difícil tarea de acallar las críticas. Por su pasado blanco. Como también le ocurrió a Carlos Muñoz, quinto máximo goleador histórico del Real Oviedo. Luis Suárez, seleccionador en 1990, decidió contar con sus servicios para un amistoso, también contra el combinado brasileño. El Molinón acogió el partido, imprimiendo sonoras pitadas al de Úbeda en el entrenamiento previo y durante el encuentro. Él mejor que nadie sabe lo que sintió el delantero del Atlético de Madrid: "En el fútbol todo vale, son cosas que no tienen importancia porque el futbolista tiene que aguantarlo todo, quiera o no".

"Siento vergüenza", dijo Luis de la Fuente en la rueda de prensa posterior al amistoso, que acabó con un marcador de 3-3. Carlos Muñoz, de nuevo sobre los pitos, considera que "nos llenamos de gloria cuando la afición nos aplaude y nos dice cosas buenas y hay que soportar también lo malo". Él lo hizo. Consiguió reponerse de los pitos de la grada de El Molinón con un gol y una actuación que tardará en borrarse del imaginario colectivo por el escenario en el que se produjo. Y por todo lo que la precedió.

"Me parece absurdo que se pite a un jugador, al nivel de no celebrar los goles contra tus exequipos"

Con seis goles y una lucha contra el racismo que lideró Vinicius, capitán de Brasil, los pitos a Álvaro Morata siguen en el epicentro mediático y generan división de opiniones. También, en parte, porque a Lamine Yamal, del Barça, se le despidió con una ovación. "Claro, te sorprende en el momento... Es por su pasado, porque Morata está en el Atlético y eso escuece a la gente", añade Carlos Muñoz.

"Se pueden fallar ocasiones, pero no lo entiendo. Me parece absurdo, al nivel de no celebrar los goles contra tus exequipos", equipara Carlos, que fue internacional un total de seis veces y también pasó por el Atlético de Madrid. "El partido es con España y no con su equipo, eso es lo que la gente tiene que entender. Pero se mueven por el rencor", finaliza.