Nuevo colapso del Manchester City: abucheos y tercer partido seguido sin ganar en casa
Los de Guardiola se las prometían felices pero 15 minutos para el olvido lo dejan en cuarta posición.

Haaland es ese tipo de jugadores que, sin quererlo, evitan que veas a otro tipo de jugadores, que aprecies distintos matices o que disfrutes con otras jugadas. Porque él acapara toda la atención posible.
Pero cuando no está en el campo, el paisaje es otro. El Manchester City no tiene la opción de buscar al noruego por arriba y, por lo tanto, tiene que buscar otras soluciones. Y ahí es cuando aparece un chaval bajito pero que tiene la visión del fútbol de los elegidos: Phil Foden. El inglés, jugando por dentro, puede desatascar un partido en cualquier momento. Y eso es lo que hizo.
El equipo de Guardiola recibía la visita del Crystal Palace de Hodgson, que llegaba al Etihad con más partidos ganados como visitante que en su campo. No lo iba a poner fácil, dos líneas de cinco bien juntitas, ayudas defensivas y salida a la contra. Porque alguna iban a tener.
Pero antes de esa oportunidad que los londinenses buscaban, el partido fue un acoso y derribo. La pelota viajaba rapidísimo de un lado a otro. De derecha a izquierda: Bernardo Silva, Walker, Rico Lewis, Rodri, Foden, Gvardiol, Grealish... pasaba por todos ellos el balón, con Julián Álvarez de referencia, espero un pase final. El último pase llegó, pero fue de Foden (asistencia riquelmeana) a Grealish, que marcó (por primera vez llega a tres goles consecutivos en Premier) y puso por delante a los locales.
Capítulo para Rico Lewis
En el segundo tiempo, el que tuvo su gol fue el canterano Rico Lewis. Su dinamismo, su energía y su entendimiento del juego es todo un lujo para el Manchester City de Guardiola. No es titular, es hombre de recambio, pero cada vez tiene mayor protagonismo. Además el oportunismo de rematar un balón suelto dentro del área habla de lo que le gusta llegar al área.
Colpaso de los de Guardiola
Sin Haaland incluso, todo parecía color de rosas para el City. Pero como en los últimos partidos, la situación se le atragantó al equipo de Guardiola. Tras el gol de Lewis, relajación por parte de los cityzen y lo que pasaba poco la temporada pasada, ocurrió.
Mateta marcó tras una buena jugada y en el descuento fue víctima de un penalti. Ni Rubèn Dias ni Aké supieron controlar al delantero francés y en 15 minutos todo se fue por la borda y los tres puntos se escaparon del Etihad Stadium, que despidió a su equipo con pequeños abucheos tras encadenar tres partidos seguidos sin ganar como local. El Manchester City queda cuarto en la clasificación y mañana el Liverpool le puede sacar seis puntos si gana al Manchester United.