PREMIER LEAGUE

El despido de Brendan Rodgers puede provocar el fin de una era

Desde su vuelta a la Premier League, el Leicester ha sido campeón y nunca ha estuvo en peligro de volver a Championship... hasta esta temporada.

Rodgers durante su último partido con el Leicester. /REUTERS
Rodgers durante su último partido con el Leicester. REUTERS
Marcos Durán
Álvaro de Grado

Marcos Durán y Álvaro de Grado

Las mejores historias son las que terminan con final feliz. Cuando Claudio Ranieri, en la temporada 2015/16, asumió como nuevo entrenador del Leicester nadie, ni el más creyente de los mortales, hubiera imaginado que ese equipo conseguiría el título.

Pero ese Leicester logró una victoria histórica, 23 partidos ganados, 12 empatados y tres perdidos para sumar 81 puntos. Una fábula con una moraleja que podría ser algo así: "Hasta los menos poderosos a veces pueden ganar". Porque el Leicester fue un campeón de todos, no sólo de sus aficionados. Fue el triunfo del pequeño contra el grande, un vencedor que emocionó.

Pero las historias tienen varios capítulos y una vez finaliza uno, no sabes si el siguiente va a ser bueno o te vas a encontrar algo parecido. En el caso de los 'Foxes', mantener a Ranieri era una decisión lógica y aunque la base era la misma, algunos detalles cambiaron. Con la suma de la Champions League, mantener el nivel iba a ser complicado, pero nadie esperaba que el club prescindiera de Ranieri en febrero del año 2016, antes de terminar la segunda temporada en el banquillo.

Craig Shakespeare llegó al banquillo y el equipo finalizó la temporada en 12ª posición. En la jornada 25, cuando Ranieri fue despedido, el Leicester estaba a un punto del descenso (hoy se encuentra en 18ª posición, en puestos de descenso a Championship). El inglés finalizó la temporada y comenzó la siguiente, pero el club volvió a ser poco paciente y prescindió de sus servicios en octubre.

Tras él llegó Claude Puel, que finalizó la temporada en novena posición y estuvo en el cargo hasta la jornada 27 de la siguiente temporada, cuando el club volvió a dar un golpe de timón, a pesar de estar ocho puntos por encima del descenso. La decisión de la directiva no tenía mucho sentido pero el elegido para el cambio fue Brendan Rodgers, que a la larga se ha convertido en el entrenador con más partidos en la historia del equipo con 204 tras superar a Nigel Pearson.

Era Brendan Rodgers

Pero cuando los resultados no van bien, el proyecto finaliza. Y así ha sucedido este fin de semana. El comunicado del club inglés hablaba de una confianza que se terminó con el paso de las jornadas: "Los resultados y actuaciones del equipo en la presente temporada han estado por debajo de nuestras expectativas. Confiábamos que la continuidad y la estabilidad sería la clave para corregir el curso, pero ese deseo de mejora no ha llegado y, con diez partidos aún por delante, la directiva cree que hay que tomar una alternativa para mantenerse en la Premier League", rezaba el escrito.

Brendan Rodgers ha sido uno de los entrenadores más importantes de la historia de los 'Foxes' tras conseguir ganar una FA Cup, la Community Shield y llegar a semifinales de Europa League. El club ha logrado jugar en Europa de manera recurrente y también ha vendido jugadores a gran precio a otros equipos de la Premier, creando una economía viable en la institución (Maguire, Mahrez, Fofana, Chilwell y Kanté dejaron en las arcas del club más de 300 millones de euros).

El cese del entrenador de Irlanda del Norte deja huérfano a un club que ahora necesita un cambio de rumbo drástico para no perder la categoría y volver a jugar en segunda división tras nueve temporadas.

Vardy y Amartey, únicos supervivientes

De aquella temporada histórica quedan muchísimos recuerdos. Remontadas, victorias imponentes y, sobre todo, la celebración en casa de Jamie Vardy al ver en directo el partido del Chelsea que, aunque no lo jugaban ellos, les dio el título de la Premier League. La plantilla se fue desintegrando poco a poco y hoy, siete años después de la heroicidad, sólo mantiene a dos futbolistas que conquistaron la liga.

Jamie Vardy y Daniel Amartey son los únicos dos futbolistas que siguen vistiendo la camiseta del Leicester City en 2023. El primero, historia de la Premier League, es hoy suplente en los 'Foxes' -sólo lleva un gol en liga esta temporada, aunque nunca había bajado de 13 desde el año del título-, mientras que Amartey tuvo protagonismo en la primera mitad de curso en el centro de la zaga.