El mejor ariete del Chelsea es Mason Mount
El mediocentro lideró la victoria ante el Bournemouth y el 'Potterball' ya rueda.

Muchos entrenadores se abrazaron al parón mundialista, era la oportunidad de hacer una segunda pretemporada. Y en un calendario que cada vez ahoga más, fue bendición para muchos. El Chelsea, inmerso en un constante proceso de cambio y reconstrucción, invirtió centenares de millones el verano pasado. Llegaron nuevas espadas y se marcharon jerarcas como Rüdiger. En Stamford Bridge van y vienen estrellas. Mientras tanto, Mason Mount se va confirmando como líder absoluto de los Blues.
Graham Potter recorrió varios kilómetros al norte para afianzare como el primer entrenador de la era Todd Boehly. Era el siguiente paso lógico en su carrera. Comenzó entrenando en universidades, se exilió a Östersund para crecer como técnico y en Brighton se confirmó como uno de los entrenadores paradigmáticos del fútbol moderno. El Potterball ya comienza a entenderse en Stamford Bridge y tiene un referente claro: Mount.
En parte por culpa de las lesiones y en otra parte como marca de la casa, el Chelsea tiene un once muy poco definido. Se viste con sistemas de tres centrales o de cuatro centrales, juega con y sin delantero y es capaz de cambiar de sistema en varias ocasiones durante un mismo partido. Cucurella, que combina el eje con la banda, es uno de los actores que propicia las permutas.
Ni Lukaku ni Aubameyang
El Chelsea desembolsó cerca de 200 millones el último verano para reforzar su defensa. Se sumaron a listas a Cucurella, Fofana y Koulibaly. Para mejorar la mediapunta llegó Sterling. Y en punta, Aubameyang se hizo con el puesto de Lukaku. A pesar del último cambio de cromos, el Chelsea se siente más cómodo jugando sin referencia. Y Mount, que ni siquiera juega como delantero, es el mejor ariete del Chelsea. Es la pieza que vertebra el equipo.
Havertz, unas veces por emergencia y otras por decisión de Potter -y anteriormente de Tuchel- es el falso nueve de los Blues. Intercambia posiciones con Mount para desorientar las marcas de las defensas rivales. Mientras que el alemán baja a recibir a zona de construcción, Mount es el todocampismo personificado: aparece en la gestación, entre líneas, en bandas y hasta en posiciones de remate. Es la pieza que cose un hilo invisible entre sus compañeros y da sentido al Potterball.
Cómo juega a esto Mason Mount cuando se pone juguetón. Vaya dupla la de hoy con Havertz...
— Álvaro de Grado (@AlvarodeGrado) December 27, 2022
Llorando desconsolado por la lesión de Reece James, que reaparecía hoy tras dos meses.#PremierLeagueDAZN pic.twitter.com/PvyIy8Bpl1
Havertz y Mount han ido construyendo una sinergia con el paso del tiempo que les permite, siendo futbolistas con tendencias a ocupar las mismas zonas, no pisarse. Y no solo eso, hacen de su permeabilidad la forma de potenciarse. Ningún jugador del Chelsea está entre los veinte máximos goleadores de la Premier. Havertz y Mount son el camino hacia éste, aunque Potter necesitará algo más que eso.
Reece James, lesionado de nuevo
Southgate tenía la complicada decisión de completar la lista de laterales derechos para la lista del Mundial. La lesión de Reece James, pese a perder talento, le facilitó las cosas. Se quedó con Trippier, Walker y Alexander-Arnold. James volvía a jugar un partido de fútbol tras ver el Mundial por televisión y en la segunda parte cayó lesionado. Se marchó entre lágrimas, Azpilicueta entró en su lugar. En la enfermería le esperan Kanté, Loftus Cheek, Armando Broja o Fofana.