PREMIER LEAGUE

El Manchester United no levanta cabeza: una plaga de ratas invade Old Trafford

Una investigación de sanidad descubrió multitud de goteras e indicativos de la existencia de roedores por las instalaciones del estadio.

Old Trafford sufre una plaga de roedores en sus instalaciones. /REUTERS
Old Trafford sufre una plaga de roedores en sus instalaciones. REUTERS
Mateo López de Prado

Mateo López de Prado

El apodado como "Teatro de los Sueños" sufre una plaga de roedores y goteras. El desastroso momento a nivel deportivo, que se alarga desde la marcha de Sir Alex Ferguson, parece haber entristecido al icónico estadio. Las ilusiones de retomar los laureados y gloriosos tiempos de la entidad de los 'red devils' se difuminan y se caen a pedazos, y Old Trafford se contagia de esa desidia. El estadio está en el centro de atención tras una investigación de sanidad. Los inspectores descubrieron excrementos de ratones en una suite corporativa de la planta baja y en un establecimiento destinado a vender productos alimenticios a los aficionados.

La acumulación de incidentes y nula efectividad para solucionarlo por parte de la entidad preocupa a los seguidores del equipo mancuniano. Sin ir más lejos, la calificación de la higiene del estadio fue valorada con dos estrellas, muy lejos de las cinco de máximo. Un claro indicativo de la insalubridad existente en las instalaciones. Algo que difiere de la media de cinco estrellas implantada en la escrupulosidad del resto de equipos de la Premier League para garantizar la seguridad de los aficionados. Una norma, prácticamente, exigida por la organización de la liga local para mantener el prestigio, la reputación y diferenciarse del resto.

La principal problemática con la invasión de roedores es la ubicación de Old Trafford. Dificulta el exterminio completo de las ratas. Está situado entre unas vías del tren y un canal, lo que provoca que en el entorno se naturalice la proliferación de plagas por las condiciones de la zona. Y se agrava durante los meses invernales. La bajas temperaturas generan que se refugien en lugares más cálidos y la basura que se agolpa en las 74.000 asientos del estadio cada vez que hay partido agranda la complejidad para controlar el acceso de este tipo de animales en búsqueda de alimentos.

El club ha intensificado los recursos para detener cualquier atisbo de invasión. El Manchester United está trabajando en colaboración con empresas especializadas en control de plagas y con las autoridades locales para implementar la magnitud de las medidas. Quieren erradicar las dudas y certificar la existencia de un ambiente seguro y salubre para sus aficionados. Porque no es la primera vez en la historia de la entidad que se enfrentan a esta tesitura. Según anunció el Mail Sport, en el año 2015 sucedió lo mismo. Se visualizaron rastros de roedores entre las tribunas norte y sur de Old Trafford e, incluso, en las oficinas de los empleados.

Entre la proliferación de la plaga de roedores, también salieron a la luz problemas en la infraestructura del estadio. La aparición y agravio de las goteras ha hecho mella, ya que, según el análisis realizado en Old Trafford, se ha multiplicado la problemática. Y esto no es nada nuevo. Tras la derrota de la última jornada de liga ante el Bournemouth por 0-3, Rubén Amorín, recientemente nombrado técnico de los 'red devils', fue captado en imágenes durante la comparecencia de prensa mientras a su lado estaba el agua cayendo desde el techo. Vistos los incidentes del estadio construido en 1910, la entidad está valorando renovar la estructura o ver otras opciones como la mudanza.