PREMIER LEAGUE

La revolución de Arteta hacia el éxito: sólo quedan dos supervivientes de su debut

Únicamente Saka y Xhaka siguieron en los planes del técnico.

Saka durante el debut de Arteta ante el Bournemouth./GETTY
Saka durante el debut de Arteta ante el Bournemouth. GETTY
Jordi Cardero

Jordi Cardero

El Arsenal tiene hasta la suerte del campeón. El pie de Nketiah, hasta la lesión de Gabriel Jesús eterno actor secundario, apareció para doblegar al Manchester United en el minuto 90. Poco a poco, Mikel Arteta ha ido construyendo un equipo a su medida y, a pesar de tener la Premier cada vez más cerca, no existe la sensación que este Arsenal haya tocado techo. Todo empezó una tarde en Bournemouth. Y de ese debut tan solo quedan dos supervivientes.

En la primera vez del Arsenal de Arteta, los gunners se llevaron un punto del Vitality Stadium. Este fue el once que sacó el entrenador español: Leno; Maitland Niles, Sokratis, David Luiz, Saka; Xhaka, Torreira; Reis Nelson, Özil, Aubameyang; Lacazette. De los titulares, tan sólo Saka, que aquel día formó como lateral izquierdo, y Xhaka continúan en el Arsenal. A Smith Rowe, que en aquel encuentro no disputó minutos y esperó en el banco, las lesiones aún no le han permitido explotar.

Diez días antes del debut de Arteta como entrenador del Arsenal, Mikel se sentó en el Emirates con el chándal del Manchester City. A los skyblue les valió con media parte para sellar la victoria (0-3). "Lo primero que quiero cambiar es la energía", reveló en su presentación. "Tenemos que conectar a todos lo jugadores, les tengo convencer de lo que quiero hacer y de cómo quiero hacerlo. Tienen que empezar a aceptar un proceso distinto, una forma diferente de pensar, y quiero a todos los trabajadores del club con la misma mentalidad", añadió Arteta.

Poco a poco, esa mentalidad fue asentándose en el Emirates. Pero antes Mikel tuvo que cambiar muchas piezas. Arteta llegó a un Arsenal construido para las necesidades de Unai Emery, que fue el técnico que comenzó el curso. Curiosamente, en el partido contra el Bournemouth el Arsenal se enfrentó contra su portero del futuro. El conjunto de Eddie Howe, a día de hoy líder del Newcastle, tenía en el arco a Ramsdale. Y este Arsenal no se puede entender sin la figura del portero inglés. Aaron llegó para competir por la titularidad con Leno. El suplente del portero alemán era el 'Dibu' Martínez.

Si por algo destaca este Arsenal es porque prácticamente podemos recitar su once de memoria. En el recorrido por la banda derecha, Ben White se ha hecho con la titularidad a pesar de la gran campaña que realizó la temporada pasada Tomiyasu, otra apuesta de Arteta. En la zaga, Saliba ejemplifica la paciencia del proyecto: tras encadenar dos cesiones es ya un imprescindible. En la izquierda, el fichaje de Zinchenko -como el de Gabriel Jesús- significaba incorporar a un futbolista que ya hablaba el idioma Arsenal.

En la zona de finalización, Arteta cambió de arriba a abajo el ataque de Emery. Nada quedan de los Aubameyang, Lacazette, Özil o Pépé. Este último fue una gran apuesta del club, pero no salió bien. La inversión en el extremo le cerró las puertas de la delantera a Saka, que tuvo que ganarse los minutos como lateral y carrilero. Cuando Arteta, destaponó la delantera, Saka explotó. En la mediapunta, Sus más y sus menos con Özil llevaron al alemán a Turquía. Mientras tanto, Odegaard se fue cultivando en la Real Sociedad y es ahora mismo uno de los futbolistas más en forma del continente.

Xhaka, como Özil, también exploró cuáles eran los límites con Arteta. El centrocampista llegó a perder la capitanía, pero terminó recuperándola. Otro síntoma de que Mikel no negocia. Los caminos de Xhaka y Saka son el reflejo de lo que ha tenido que cambiar este Arsenal hasta asentarse en la élite. Con el paso del tiempo, Arteta ha ido construyendo un equipo de autor, tanto por fútbol como por piezas, y de proyección infinita. El límite es la Premier.