El Southampton sube a la Premier y obliga a pagar 23 millones al City
Un gol de Adam Armstrong en el primer tiempo decidió la final de Wembley y devuelve a los Saints a la élite un año después de descender.

El Southampton vuelve a la Premier un año después de su descenso. Ha tenido que ser vía playoff, pero vuelve a la élite. El 0-1 contra el Leeds gracias a un solitario gol de Adam Armstrong fue suficiente en la final de Wembley: el inglés marcó su 24º gol de la temporada cuando en el primer tiempo esquivó el fuera de juego, recibió un pase entre líneas y supo definir de maravilla dentro del área ante Meslier.
Después de quedar en 4ª posición en la liga, el Southampton ha vencido al que fue 3º, el Leeds, en un partido donde la gran estrella pasó desapercibida. Crysencio Summerville, del Leeds, no tuvo el impacto deseado tras haber sido nombrado como mejor futbolista de la temporada y fue sustituido en el segundo tiempo.
Los de Russell Martin se confirman, de este modo, como uno de los proyectos más prometedores del fútbol inglés y él, a sus 38 años, como un entrenador a seguir en la élite tras sus etapas en el MK Dons o en el Swansea. Además, con el ascenso conseguido, el Southampton activa la opción de compra del central Taylor Harwood-Bellis y tendrá que pagar 23 millones de euros al Manchester City.
SAINTS are BACK 🆙 pic.twitter.com/EY9IVAEfzP
— Southam(P)ton FC (@SouthamptonFC) May 26, 2024
¿Por qué 120 millones?
La final del playoff de ascenso a la Premier League está considerada como un partido que vale más de 120 millones porque es el dinero que se asegura, en el peor de los casos, el club que gane por una temporada en la máxima categoría gracias a los derechos televisivos. El triunfo en Wembley garantiza un año en la Premier y eso equivale a unos ingresos de tres cifras en derechos de televisión (poniendo de ejemplo que quedan colistas), a lo que habría que añadir los pagos paracaídas que también se aseguran en el caso de perder la categoría a los 12 meses de ascender.
Gracias a estos pagos paracaídas, los clubes que descienden siguen recibiendo dinero de la Premier League para gestionar mejor la pérdida de categoría. Se dividen en los tres años posteriores al descenso: el 55% de lo recibido el primer año, el 45% del año siguiente y el 20% en el tercer y último año.
De acuerdo con Deloitte, los ingresos previstos se van por encima de los 200 millones debido no sólo a los derechos de televisión, sino también a los acuerdos comerciales que se generan gracias a formar parte de la Premier League.