DEPORTIVO 1 - BARCELONA ATLÈTIC 0

Idiakez y la anécdota del incendio del bus del Dépor: "¿Meigas? Con salir y no quemarme, me valía"

El entrenador herculino protagoniza una divertida rueda de prensa en la que irrumpieron sus jugadores para festejar.

Imanol Idiakez. /DEPORTIVO
Imanol Idiakez. DEPORTIVO
Andrés G. Armero

Andrés G. Armero

Ni en la época de mayor gloria europea del Deportivo, A Coruña se echó a la calle como este domingo en la previa de un partido. "Ni en las semifinales de Champions contra el Porto hemos visto la ciudad así", comentaban varios aficionados en los aledaños de Riazor mientras esperaban la llegada del bus de su equipo.

Una marea de gente desde el mítico Playa Club, donde Lendoiro negociaba sus fichajes top en la época de gloria, hasta Riazor cantaba esperanzada. La gente sentía que era el día y se lo transmitía voz en grito a unos jugadores que miraban atónitos desde el interior del autobús.

La anécdota del día se produjo a unos metros de llegar el bus al estadio, cuando una bengala provocó un pequeño incendio en el techo del vehículo. Imanol Idiakez, en rueda de prensa, confesó cómo se vivió desde dentro el incidente, ante la pregunta de Dxt Campeón. ¿Pensaba usted en quemar las meigas como sucedió en un ascenso histórico del Depor contra el Murcia? (en el ascenso a Primera en 1991 cuando se quemó una parte de Riazor). "Con salir del autobús y no quemarme dentro me valía", replicó simpático el técnico vasco.

La rueda de prensa del ascenso fue la de un hombre feliz y agradecido. "No hay una afición como esta en el mundo, nos han ganado para siempre", reconocía antes de mandar un mensaje al deportivismo: "Ojalá estos años en el barro y en el infierno hayan servido para que la unión sea para siempre".

Idiakez recordó la importancia de la fe de su vestuario. "La clave ha sido creer, cuando fuimos a Barcelona (al partido de la primera vuelta) había gente que no creía, pero nosotros sí", apuntó. Sus jugadores, piedra angular de su discurso, irrumpieron momentos después en la comparecencia para abrazarle.

El Dépor, en sala de prensa: «Campeones, campeones!» RELEVO

El entrenador vasco quitó hierro a los malos momentos y tiró de ironía y sentido del humor: "No creo que estuviese en situación límite en ningún momento". De hecho, lo único que le preocupaba hoy al míster era "dónde tomarse la primera cerveza". "Hoy invito yo", indicó.

La afición terminó ovacionando a Idiakez y coreando al unísono su nombre. "Es muy emocionante ver la posibilidad que tienes en tu vida de hacer feliz a tanta gente. Solo con lo que hemos vivido hoy, merecen la pena tantos malos días", concluyó.

La suya es la historia de un hombre que supo sobrevivir a todos los incendios. El de hoy, sofocado por protección civil en unos segundos, es sin duda el más sencillo de todos los que ha pasado este año. La palabra infierno ya es historia para el deportivismo. Ahora toca hablar de gloria, y en el cielo blanquiazul siempre estará Idiakez.