PRIMERA FEDERACIÓN

Las sospechas de Paco Jémez sobre el fair play antes del Castilla ponen a muchos jugadores frente al espejo: "Aquí jugamos todos a ser los más tramposos del mundo"

El entrenador del Ibiza reclamó una mayor limpieza en el fútbol: "Cuando me vienen a hablar de fair play los mando a Antequera rápido".

Paco Jémez, en un partido./ARCHIVO
Paco Jémez, en un partido. ARCHIVO
Jonás Pérez

Jonás Pérez

Paco Jémez, entrenador del Ibiza, ha dado un clínic en rueda de prensa sobre las leyes del fútbol actual y cómo todos los equipos tratan de dar ejemplo al mismo tiempo que todos se rigen por el mismo patrón. Su equipo ha pasado de ser líder del Grupo II de Primera Federación y, por tanto, ocupar puesto de ascenso directo al fútbol profesional, a enlazar tres partidos consecutivos sin conocer la victoria y pasar a la tercera posición de la tabla. Todo sigue en un puño, pero es evidente que su equipo necesita una alegría. Mientras, en los últimos encuentros se ha encontrado con una realidad patente en cada choque igualado que le ha sacado de quicio.

"Hay algo que no me puedes compensar y es el estar rompiendo el partido constantemente, una y otra y otra y otra y otra y otra. Y ahora entro y ahora me da un calambre y ahora el portero se va a beber agua y ahora al portero le da un calambre. ¿Cuándo le da a un portero un calambre? ¿Cuándo le da un calambre a un portero? Pues es imposible que le dé un calambre a un portero. Coño, pero siempre les da cuando van ganando", dice el entrenador del Ibiza antes del encuentro ante el Castilla.

De siempre, Paco Jémez ha tratado de defender un fútbol limpio, de evitar caer en esa clase de comportamientos. No deja de ser inevitable que todos busquen ganar unos segundos al cronómetro. De hecho no tiene reparo en reconocer que los suyos son especialistas en hacerlo también cuando la situación lo requiere. Unas declaraciones rotundas, con gesto enfadado, enfatizando su testimonio con gestos y golpeando la mesa de la sala de prensa.

"Luego se les hace la boca agua con el fair play. Fair play, fair play, qué bonito el fair play. Fair play una mierda el fair play, aquí no hace fair play nadie. Nadie. Aquí jugamos todos a ser los más tramposos del mundo. Y tiene que haber reglas que a los tramposos se les penalice. Y no las hay. Entonces claro, nosotros que también nos agarramos un clavo ardiendo, pues si veo que no me aprietan, si veo que no me sacan tarjetas, si veo que simulo, si veo que me tiro y paran el partido y todo eso beneficia a mi equipo... Pero coño lo estamos beneficiando de una manera que a mi no me parece que sea ni leal, ni mucho menos de fair play", continúa.

Por eso, casi que prefiere ni oír hablar del tema y centrarse en lo importante. Esta es su reflexión final: "Entonces yo cuando viene alguno de estos a hablarme de fair play lo mando a Antequera, rápido. No le dejo porque no me lo creo ni me lo he creído nunca, eso sí me cabrea. Me cabrea que no se juegue más limpio esto".