FÚTBOL

La Primitiva y el Lamborghini que acabaron en una querella contra Laporta y una presunta estafa al tenista Albert Ramos

El máximo mandatario blaugrana estaba citado a declarar como testigo esta mañana pero no se ha presentado.

Joan Laporta en la grada del Estadi Johan Cruyff./AFP
Joan Laporta en la grada del Estadi Johan Cruyff. AFP
Jordi Cardero

Jordi Cardero

Un hombre, cuya identidad no ha trascendido, ganó 34 millones de euros gracias a la Primitiva. Su primer impulso fue comprarse un Lamborghini en un concesionario de Sant Cugat del Vallès, localidad cercana a Barcelona. En el momento de la compra, conoció una asesora de grandes patrimonios de Bankinter. Hablando con ella, le convenció de invertir en CSSB Limited, una sociedad con sede en Hong Kong liderada por Joan Oliver que invertía en clubes de fútbol. A día de hoy, la empresa ya está extinguida. Oliver fue el director general del Barça durante el primer mandato de Laporta. CSSB Limited era propietaria del 57% de las acciones del Reus Deportiu, que acabó desapareciendo por problemas económicos.

Laporta siempre se ha desmarcado de CSSB Limited, pero El Confidencial publicó un documento que demostraba que el actual presidente del Barça actuó como representante de la misma en 2017. La Agencia Tributaria está investigando la relación entre esta empresa y Core Store, también demandada, por irregularidades fiscales. Cuenta el Diari Ara que Laporta fue administrador solidario y accionista de Core Store entre 2011 y 2019 y que la sede era su despacho. La empresa está especializada en consultoría deportiva.

Solo se les ha retornado una parte de las comisiones

Por otro lado, también según Ara, que tuvo acceso a los documentos en exclusiva, el comprador del Lamborghini demandó por estafa a tres sociedades y siete personas, entre las que se encuentran Laporta y Oliver, de un préstamo de 4,7 millones de euros. Uno de los contratos, según el demandante, se cerró en el mismo despacho de Laporta y en su presencia. Además, en 2016 el demandante y su mujer firmaron en este despacho otros dos contratos de préstamo.

En total, entre el ganador de la Primitiva y su familia, mujer e hija, se firmaron cinco contratos de préstamo que aparecen en la demanda. Siempre bajo la asesoría de la trabajadora de Bankinter. Los hechos sucedieron entre 2016 y 2018. De los intereses pactados, según el Ara, entre el 6 y el 7%, tendrían que haber percibido 792.000 euros, pero solo han recibido 84.000. De las cinco inversiones, que en total fueron 4,7 millones de euros, no se les ha retornado nada.

Albert Ramos está en la misma tesitura

La familia no fue la única afectada. En 2016, según destapó el mismo periódico, el tenista Albert Ramos firmó un préstamo de 100.000 dólares a favor de Oliver, representante de CSSB. A cambio, el deportista catalán recibiría un 6% de interés anual que pactaron liquidar trimestralmente y devolver el capital en tres años. Cuenta el diario catalán que Ramos percibió el dinero perteneciente a los intereses durante cuatro trimestres, pero no recuperó los 100.000 dólares. La abogada del tenista aseguró al diario catalán que aceptó la propuesta por la "estructura societaria sólida con personas de renombre que aseguraban la operación". Eran Laporta, Rafa Yuste y Xavier Sala i Martín.

En el caso de la familia, la Agencia Tributaria ha iniciado una investigación por las posibles irregularidades fiscales de Core Store y su relación con CSSB Limited. Esto ha provocado que haya reabierto la demanda de Albert Ramos. Este martes, Laporta estaba citado a declarar como testigo, pero no se ha presentado, tal y como ha explicado el Ara. Yuste y Sala i Martín, también como testigos, pidieron cambiar el día. Oliver está investigado por presunta estafa.

A principios de 2023, Oliver y Laporta fueron investigados por estafa, demandados por tres prestadores, pero la causa se archivó tras llegar a un acuerdo económico. En el caso de la familia, su demanda se archivó porque no fueron capaces de demostrar que el impago de los intereses y el retorno del capital no fueron premeditados en el momento de la firma del contrato. La reapertura del caso de Albert Ramos podría servir para demostrar un delito de estafa. En caso de que no, les quedaría la vía civil para intentar recuperar el dinero invertido.