REAL MADRID

Más problemas en el Santiago Bernabéu: el skybar sigue sin abrir y ya lleva seis meses de retraso

El primer grupo inversor lo traspasó a un segundo, pero este sigue sin abrir un espacio VIP clave del nuevo estadio.

Skybar Bernabéu, la nueva zona VIP del estadio./@skybar_bernabeu
Skybar Bernabéu, la nueva zona VIP del estadio. @skybar_bernabeu
Jorge C. Picón
Rodra P

Jorge C. Picón y Rodra P

Cuando las cosas no salen, todo parece torcerse. Es lo que ha sucedido en el Santiago Bernabéu, activo con el que el Real Madrid quiere aumentar notablemente sus ingresos pero que, por diferente circunstancias, no acaba de explotar a la altura de las expectativas. Al contrario: se han aplazado los conciertos, no podrá contar con los dos parkings planeados y ni siquiera ha abierto el 'skybar', nueva zona VIP y una de las joyas del estadio con la que ha tenido más problemas de lo esperado.

Son ya casi seis meses de retraso de su apertura, que estaba planeada para el Clásico de la temporada pasada (21 de abril). La obra transcurrió de manera más lenta de lo previsto y se pospuso para el Real Madrid-Betis de la última jornada de la 2023-24, pero tampoco se llegó a tiempo. Como nueva fecha se estableció el comienzo del nuevo curso, pero ni con todo el verano de por medio y los dos meses de temporada se ha podido finalizar.

¿Qué ha sucedido para un retraso de esta magnitud? No se trata de una cuestión de lentitud. El Real Madrid otorgó la gestión del 'skybar' a un grupo inversor especializado en esta clase de locales. El plan pasaba no sólo por ser un palco VIP en el que ver los partidos, sino que también hiciese funciones de restaurante cuando no jugase el equipo, discoteca los fines de semana y zona que alquilar para eventos empresariales.

Pero los blancos fueron víctimas de un equipo de trabajo que en ningún momento cumplió sus promesas. Llevaron a cabo la obra, hablaron con profesionales para el restaurante y el bar, contrataron a una decena de trabajadores pero cuando llegó el momento de realizar ciertos pagos fundamentales para conseguir la licencia de obra nunca se llevaron a cabo.

Ante esta deuda, el club decidió volver a ofertar el espacio para nuevos inversores para que rematasen lo necesario y comenzasen a explotar el Skybar. Quien entrase debía pagar lo que pedía el Madrid por la cesión del palco y asumir la deuda vigente. El grupo empresarial García-Delgado de Jerez se lanzó al reto a finales de agosto colocando a Aida Marín Argüelles como directora general.

Pero un mes y medio después de la llegada de los andaluces, la situación no ha avanzado. No han asumido todos los pagos requeridos para asumir la explotación del Skybar y en el Madrid empiezan a perder la paciencia. Están al borde de incumplir la fecha establecida que pactaron con el club para pagar. Si no lo hacen para entonces, perderán la licencia.

Conocedores del caso afirman que todo apunta a que finalmente será el propio club quien asumirá la explotación en vez de externalizar el servicio. En cualquier caso, se sigue buscando la forma en la que abrirlo lo antes posible y poder empezar a generar ingresos. Aprovechar las 200 butacas VIP que generaran varios millones de euros al año pero que, como otras facilidades del estadio, no acaba de arrancar.