Real Madrid y Barcelona descartaron a los tres jugadores de la Sub-21 que dieron el pase a la final
El Europeo sirve para reivindicar a futbolistas que no tuvieron sitio en las canteras que les formaron.

Rumanía (Bucarest)-. La Selección española Sub-21 consiguió el pase a la final del Europeo tras golear a Ucrania (5-1) en un partido completísimo. Un duelo que empezó con curvas (los ucranianos se adelantaron) y que enderezó el grupo entero, aunque con tres futbolistas liderando la remontada y posterior exhibición. Tres jugadores que llegaron al campeonato con hambre de reivindicación.
El más destacado de todos fue Abel Ruiz, galardonado con el MVP del partido y máximo favorito a serlo también del torneo en caso de que España levante la copa (concretamente lo haría él, como capitán). En el peor momento de la Rojita, con 0-1 en contra, se sacó de la chistera un golazo y una asistencia de lujo con el tacón. Dos tantos que cambiaron por completo la dinámica del partido hasta convertirlo en un paseo militar para los españoles. El jugador del Braga suma ya tres goles y dos asistencias en el campeonato.
Su carrera ha sido una montaña rusa: se le encumbró con 12 años y se le mandó a los infiernos con apenas 20, cuando tuvo que hacer las maletas por la falta de oportunidades en el Barça. Ni una cosa ni la otra. El tiempo ha demostrado que lo único que necesitaba era paciencia y esas piedras en el camino, que se grabó en la piel (se tatuó en enero la palabra resiliencia en el brazo derecho), le han convertido en el jugador maduro y decisivo que es ahora, tanto en su equipo como en la Selección. Este nivel puede despertar el interés de los grandes de Europa que busquen gol.
Antonio Blanco, en el escaparate
Otra actuación estelar fue la de Antonio Blanco, que está cuajando un campeonato impecable y lo mejoró aún más con algo que saborea pocas veces: el gol. Suyo fue el tercero tras una anticipación en la frontal y un derechazo cruzado. Un momento dulce en una temporada que arrancó torcida, porque Sergio González no contó con él en el Cádiz. "Llegaba a casa y no entendía por qué no jugaba, nunca habló conmigo", explicó recientemente el internacional en una entrevista concedida a Relevo. Viendo su nivel es difícil de comprender su falta de protagonismo en ese primer tramo de la temporada.
Ahora tiene una situación idílica, porque regresa al Real Madrid con ficha del Castilla y con sólo un año de contrato por delante. La fórmula que valoran en Valdebebas es la de un traspaso en el que se reserven el 50% de los derechos, como es habitual con los canteranos. La mala suerte para él es que su demarcación es la más poblada en la plantilla de Ancelotti (cuenta con siete centrocampistas) pero el nivel ofrecido en el Europeo le servirá para que muchos clubes de primer nivel se fijen en él.
Tenas, un plan sin lagunas
Por último está la situación de Arnau Tenas, que evitó un apuro con varias intervenciones de mérito al final del primer acto y al comienzo del segundo. Ha rozado la perfección, ya que en los dos goles que ha encajado (en cuatro partidos) poco pudo hacer. El portero trazó un plan con su entorno antes de venir al Europeo y le ha salido al milímetro. Se autoimpuso la ley del silencio al inicio, porque el Barça tenía hasta el día 15 de junio para ejercer la renovación automática por dos años. Después de los dos primeros partidos, en los que dejó la portería a cero, su entorno filtró que el club blaugrana no había ejercido dicha cláusula y él salió dos veces a confirmar que ahora mismo es jugador libre.
Con el torneo que está haciendo sabe que el salario que va a conseguir va a ser mucho mejor que el que le correspondía en esa renovación automática. Ha hecho cambiar de opinión al Barça, que ahora sí quiere contar con él, pero que debe negociar un nuevo contrato. A la vez, tiene la opción de firmar con cualquier otro equipo que le ponga sobre la mesa un proyecto más interesante. La sartén por el mango.